Museo de Historia Natural: 100 años de historia

Javier Rivera es un experto en ciencia y director del Planetario del Museo de Historia Natural de Santa Bárbara.
Javier Rivera es un experto en ciencia y director del Planetario del Museo de Historia Natural de Santa Bárbara.

redaccion@latinocc.com

Si está leyendo esto es porque seguramente usted es un habitante de la mundialmente famosa ciudad de Santa Bárbara; es usted un Santa Barbarano o Santa Barbarense o simplemente Santa Bárbaro. Sin importar cómo nos digan, el caso es que esta es nuestra ciudad y en mi opinión, es una gran ciudad que tiene mucho que ofrecer sobre todo si le escarbamos un poquito.

Tenemos cientos de restaurantes y bares para todos los gustos. Tenemos muchos parques y bosques cercanos. Tenemos varias millas de playas y por encima de todo, tenemos el mejor clima del universo. Aunque la verdad no nos caería mal una lluviecita de vez en cuando.

Una de las joyas de Santa Bárbara, aunque usted no lo conozca, es el Museo de Historia Natural localizado atrás de la Misión. Seguramente no lo sabía usted pero este museo está cumpliendo su aniversario número 100, ¿se imagina?

Este museo ha estado aquí desde 1916 antes de que la mayoría de nosotros hubiera nacido.

En esos años la gente pagaba como 20 centavos por un galón de gasolina, 36 centavos por un galón de leche, $3,000 por una casa y $2,000 por un auto (eran bastante caros en aquellos tiempos).

Curiosamente, el museo empezó con una colección de huevos de aves y se llamaba “Museo de Oología Comparativa”.

Eso de Oología es el estudio de huevos.

Sé que suena raro pero sí ha habido gente que se dedica, toda su vida, al estudio de huevos de aves. Gente medio extraña, diría yo, pero gracias a uno de ellos, tenemos este museo.

Con los años y con la ayuda y aportaciones de mucha gente, el museo se fue expandiendo en tamaño y en contenido.

Al principio solo exhibía huevos pero después agregaron exhibiciones permanentes de piedras y gemas; los indígenas Chumash; mamíferos, insectos, fauna marina y aves locales; paleontología, arqueología y astronomía.

Ya desde el estacionamiento puede uno disfrutar del esqueleto completo de una ballena azul.

CIE-CIENCIA-070616-1-W¡La ballena azul es el animal más grande que jamás haya existido!

Se puede usted parar debajo del esqueleto para compararse con la ballena que fue instalada en 1983.

En 1957, cinco grandes acontecimientos estremecieron al mundo entero: las Chivas del Guadalajara fueron campeones por primera vez (enero), fallece Pedro Infante, se conocen Paul McCartney y John Lennon y el museo abre el “Planetario Gladwin” al público.

Si, ya sé que dije cinco y solo menciono cuatro y es que el quinto es secreto solo les digo que tiene que ver con un nacimiento (ja, ja).

En el Planetario, ofrecemos programas en vivo donde usted puede preguntar cualquier cosa sobre el universo y nosotros se lo explicamos inclusive le podemos mostrar cómo era el cielo el día y lugar en que usted nació.

Y todos los domingos, a las 3:00 de la tarde, ofrecemos programas en español.

En 1959, el mismo año en que se hizo la película de Macario, se encontró el primer esqueleto completo de un mamut pigmeo en la isla de Santa Rosa y se puso en exhibición en el museo.

Y mientras millones de personas disfrutaban de los juegos olímpicos en la Ciudad de México, otros disfrutaban del recientemente inaugurado observatorio Palmer en el museo; todo esto durante el tristemente recordado año de 1968.

En este 2016, después de meses de trabajo, vamos a re-inaugurar el observatorio y todo el público podrá disfrutar de unas vistas maravillosas del Sol, la Luna, estrellas y muchos otros objetos que están tan lejos que ni en sueños podríamos llegar.

Poco después de empezar este siglo, al museo se le ocurrió construir un pabellón para exhibir mariposas en vivo.

En el 2001 se abrió por primera vez al público el pabellón de y lo habíamos estado abriendo cada dos años.

Pero, a partir de este año, vamos a ofrecer mariposas en vivo cada año.

Ahorita mismo puede usted visitar al museo con toda su familia y pasear por el pabellón mientras cientos de mariposas revolotean a su alrededor y caminan con sus 6 patitas sobre sus brazos y su cuello.

¿Sabía usted que las mariposas prueban su comida con las patas y que orinan pero no defecan?

Y ya que están en el museo, pueden pasar a visitar a Sue, el esqueleto completito de un Tiranosaurio Rex. Párese junto al dinosaurio e imagínese que Sue tiene hambre y acaba de olerlo(a) a usted y ahora…córrale. Ja, ja ,ja.

En fin, este es un gran museo que vale la pena visitar, riene áreas verdes con un arroyo donde se pueden divertir como enanos con el agua, el lodo y los árboles y el planetario tiene ¡aire acondicionado!

No es el museo más grande del mundo y tal vez no sea el mejor que usted haya visitado pero, es el museo de Santa Bárbara. 

Para mayor información sobre el Museo visitar, www.sbnature.org

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