CAnnabis: el nuevo oro de California

Por Víctor Rosas
redaccion@latinocc.com

El primero de enero de 2018, California se convertía en el mercado más grande para la venta legal del llamado “oro verde” y es que la legislatura local, que ya antes había autorizado la venta legal de la Cannabis para uso médico, ahora había legislado para que se permitiera la producción, distribución y venta minorista de la marihuana, para uso recreativo.

El entonces Gobernador, Jerry Brown, firmó la legislación para convertirse en ley y que se esperaba en aquel entonces, llegaría a ser una fuerte importante de ingresos para los municipios californianos, así como produciría cientos de empleos en la agricultura, en la industria del transporte, y por supuesto, a nivel de venta minorista.

Cientos o quizás miles de empresarios estaban listos para que cuando el reloj marcara las 12 de la noche del día primero de enero de 2018, iniciar el trámite para obtener la licencia municipal, y luego la estatal para así empezar, lo que se esperaba, sería uno de los negocios más lucrativos en la historia moderna del estado.

Claro que también había detractores de la medida, gente que se oponía, no sólo de palabra, sino que empezaron a emprender acciones legales en contra de los Condados y Ciudades que se atrevieron a ser los primeros en autorizar el funcionamiento de los llamados dispensarios de cannabis.

Los opositores alegaban, y aún lo hacen, que el uso de la marihuana con fines recreativos produciría un aumento en el crimen en las comunidades, y alrededor de los centros de distribución, alegaban también un augue en accidentes de tráfico por manejar bajo la influencia de la marihuana, aumentando dramáticamente el número de personas fallecidas.

También señalaban que a la larga, el uso de la marihuana por más personas, aumentaría en el mediano y largo plazo, el número de personas con problemas de salud, especialmente de tipo mental, ocasionados por el hábito de fumar la marihuana.

PORT HUENEME TOMA VENTAJA

Ha pasado un año y medio desde la aprobación del uso de la marihuana con fines recreativos, por eso, se preguntó a autoridades de algunas ciudades para saber cuáles han sido los resultados de esta medida, controversial, desde antes de su autorización y hasta el día de hoy.

El Comandante del Departamento de Policía de Port Hueneme (POPD), Andrew Salinas, se convirtió en un fiel defensor de la medida, y ha dado informes frecuentes acerca de los resultados que la venta de cannabis ha producido en su ciudad, localizada dentro de los límites, o aledaña a la ciudad de Oxnard.

De acuerdo con el Jefe Salinas, la venta de esta planta y sus derivados ha resultado un buen negocio para la Ciudad.

“Ha ayudado, en primer lugar, a obtener los recursos para balancear el presupuesto de la Ciudad, que en el pasado, había sufrido de un déficit. Gracias a los impuestos que se ponen a las ganancias de los dispensarios, como a la venta misma de la cannabis, han podido convertir el déficit en un superávit”, asegura el Comandante.

De acuerdo al último informe que Salinas rindió hace dos semanas, y que incluye un reporte hasta el mes de septiembre de este año, los dispensarios han aumentado, sus ingresos y sus clientes.

“Los temores de la gente han resultado infundados o negativos”, afirma Salinas.

“La gente pensaba que alrededor de los dispensarios, se iban a reunir muchas personas a consumir el estupefaciente, pero esto no es permitido por la ley, si bien permite la compra para uso recreativo, las personas no pueden consumirla en la vía pública, sólo se permite que la gente la consuma en sus casas”.

Salinas indica que las restricciones para fumar la marihuana son muy similares a las del tabaco, es decir, una persona debe ser mayor de 21 años para hacerlo, no lo puede hacer en espacios públicos como las playas, restaurantes, hoteles, etc.

Tampoco lo puede hacer a menos de 300 pies de escuelas y hospitales, es decir, que básicamente una persona debe comprar la marihuana en el dispensario, o estos entregarla en el hogar del cliente, y éste consumirla en la privacidad de su domicilio.

El Comandante asegura que de ser un foco de personas haciendo actividades desagradables, alrededor de los dispensarios no se reportan los incidentes que los detractores de la industria de la marihuana tanta lo achacan.

“Contrario a lo que se esperaba, el índice de criminalidad alrededor de los dispensarios se ha reducido, los robos a transeúntes, a casa habitación, de vehículos han disminuido desde que los dispensarios abrieron, creemos que es debido a las mejoras que hicieron al instalar cámaras de seguridad, incremento de luz, que impide actividades sospechosas, y el personal de seguridad que cada negocio emplea”.

Salinas reveló que también el POPD no tiene reportes dentro de los límites de la ciudad sobre algún accidente automovilístico relacionado con algún conductor manejando bajo la influencia del cannabis.

“Es muy al contrario a lo que la gente pensaba, que el número de accidentes por manejar bajo la influencia de la cannabis se iban a disparar”.

ESTRICTOS CONTROLES

Por su parte, el Jefe Salinas también destacó las fuertes medidas que se toman para otorgar una licencia para producir, transportar y vender la cannabis por parte del estado y de la ciudad de Port Hueneme.

“No es un proceso fácil ni tampoco barato, quien quiere abrir un dispensario se tiene que someter a una verificación de antecedentes criminales, junto con todos sus empleados, un plan detallado de las medidas de seguridad que habrán de tomas, con detalles minuciosos de alarmas, cámara de monitoreo y personal de seguridad que se empleara”, aseguró el Comandante.

Dicho proceso le costará al solicitante, alrededor de unos $30 mil dólares, además de un depósito inicial de otros $10 mil, sólo para empezar la solicitud para abrir un dispensario.

Las cantidades que ha recibido la ciudad de Port Hueneme también han sido significativas, de acuerdo con las cifras ofrecidas en el último reporte, en promedio, desde que se abrieron a finales del 2018, se estima que en conjunto, los seis dispensarios tengan una venta de $36 millones de dólares, un promedio de seis millones cada uno.

Lo anterior sumará para el Ayuntamiento o Alcaldía, un jugoso cheque, alrededor del 12% de las ventas, además de un porcentaje de las utilidades de los dueños del negocio, y un 1% adicional que los dueños se comprometieron a invertir en proyectos comunitarios.

Cabe mencionar, que en la Alcaldía de Puerto Hueneme, operan actualmente 6 dispensarios y están aprobados o en proceso de aprobación otros dos, hay una sola firma autorizada para la transportación de los productos conteniendo cannabis, aunque hay solicitudes de otras empresas para la transformación, y tres solicitudes en proceso para el cultivo.

Todos ellos se encuentran en una franja de aproximadamente una milla de extensión en la calle Channel Island en los límites de la ciudad.

OXNARD TOMA SU TIEMPO

Por su parte, el Condado de Ventura y la Ciudad de Oxnard han tenido una aproximación mucho más lenta en cuanto a la expedición de licencias para la producción, transportación, procesamiento y venta de la cannabis.

“El próximo 5 de noviembre, tendremos una audiencia para determinar cuáles serán los pasos a seguir en el Condado de Ventura. Aunque yo creería, que se autorizará el uso de la marihuana con fines médicos, la producción de HEMP, en lugar de cannabis, y se dejará, por parte del Condado, que sean las ciudades las que decidan que hacer en los límites de cada una”, afirmó John Zaragoza, Supervisor del 5º Distrito del Condado de Ventura.

Por su parte, Carmen Ramírez, Concejal de la Ciudad de Oxnard, puntualizó que su Alcaldía en las próximas reuniones estarán votando para aprobar una ordenanza para determinar que se va hará en la ciudad, la cual más poblada del Condado de Ventura.

Una aprobación similar a la de port Hueneme le vendría bien a las arcas públicas de Oxnard, ya que actualmente enfrenta problemas presupuestales, con un déficit que ha obligado al Administrador de la ciudad a hacer recortes en programas, a cerrar algunos lugares públicos y despedir personal.

“Tenemos que conciliar dos puntos de vista totalmente opuestos. Dentro de las personas que represento en mi distrito electoral, hay quien quiere que se autoricen lugares de venta de marihuana donde quiera, sin casi ninguna restricción, pero hay personas que se oponen, que no quieren uno de estos negocios cerca de sus casas, de la escuela de sus niños e iglesias”, manifestó Ramírez.

La Concejal asegura que lo mismo sucede en el centro de Oxnard ya que hay quienes piensan que sería la solución para atraer más gente al centro y los negocios del Centro de Oxnard, y hay quien se opone terminantemente a ellos.

“Nosotros como Concejales tenemos que conciliar ambas posiciones. Quiero aclarar, que yo no tengo nada en contra de la venta de la marihuana, pero tampoco creo que sea una solución definitiva para los problemas presupuestales de la Ciudad”, enfatizó Ramírez.

La funcionaria también adujo estar al tanto del éxito que ha tenido la ciudad de Port Hueneme con la aprobación de la ventas del cannabis, pero indicó que esperaba que estos ingresos disminuyeran, sobre todo, cuando la Ciudad de Oxnard apruebe sus propios dispensarios, ya que cerca del 40% de los consumidores de la primera ciudad son de Oxnard.

Por su parte la Ciudad de Santa Bárbara, fue una de las primeras ciudades en el estado en otorgar licencias municipales para la producción, procesamiento, distribución y comercialización de la marihuana con fines recreacionales.

Al igual que San Francisco, la pronta expedición de las licencias locales, provocó que no se tuvieran las regulaciones apropiadas, y creo un poco de desorden en el proceso de la comercialización de la cannabis.

En Santa Bárbara, de acuerdo con el Oficial Anthony Weitnner, se han otorgado tres licencias para operar un dispensario con venta de marihuana con fines recreacionales, y está en proyecto, entregar otros dos permisos, pero estos dos serían solamente para uso medicinal.

Sin embargo, de acuerdo al Oficial, los resultados económicos no son tan espectaculares como lo han sido para la ciudad de Port Hueneme.

“La ciudad de Santa Bárbara está estimando ventas alrededor de $500 mil dólares, y de ahí obtendremos los impuestos que el Estado impone a los vendedores, además, tenemos también algunos productores que ayudarán en la producción de la planta, y la creación de algunos trabajos”.

De los resultados de la ciudad de Puerto Hueneme, dijo sorprendido, “si ellos están haciendo esos números, probablemente serán los mayores productores y vendedores a nivel nacional”, agregando que “en SB ni de lejos estamos cerca de esos números, pero son buenos”.

Tampoco reporta ningún incremente en la actividad criminal ni en el número de accidentes asociados a la venta y consumo de la marihuana a través de los dispensarios.

Mientras tanto, Carpintería siempre había sido conocida por su producción agrícola en invernaderos sobre todo de orquídeas y otro tipos de flores y rosas, sin embargo desde hace un año los invernaderos ahora se dedican en su mayoría a la producción de cannabis.

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