Seguimos de egoístas y sin aprender

Carlos Hernández es el editor de El Latino y un periodista con una amplia experiencia en periodismo. Ha sido corresponsal internacional en Atlanta, Nueva York y California de agencias de noticias como EFE de España y la Associated Press./EL LATINO

Por Carlos Hernández
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No es un secreto que el ser humano es curioso por naturaleza, ese libre albedrío que Dios nos dio, sin lugar a dudas nos hace únicos en la naturaleza.

Es una cualidad particular inherente a la humanidad, que para muchos puede pasar de ser una bendición divina a una maldición terrenal.

Puede pasar de ser algo que nos abre la mente a nuevos rumbos, a alcanzar metas que pueden parecer inimaginables, pero también esa curiosidad puede llegar a ser algo destructivo.

Y es que es algo palpable desde los comienzos de la humanidad, sino sólo cabe recordar lo que le pasó a Adán y Eva en el Jardín del Edén.

Por ello, y a pesar que me asombra la reciente postura de las autoridades del Distrito Escolar Unificado de Santa Bárbara, que están presionando a las autoridades locales para abrir de par en par las puertas de las escuelas, es algo que no me sorprende.

Lo que sí me sorprende es el cambio de “chip” de las autoridades del Distrito, ya que hasta hace unos meses se veía que estaban realmente preocupadas por la salud de los menores.

Luego que la última semana me la pasé entrevistando a expertos, leyendo y analizando reportes y estudios de varias partes del mundo sobre el Coronavirus, como parte del reporte especial de la portada de esta edición, no me queda la menor duda que el Distrito está tomando una muy mala decisión.

Me comentaban doctores, enfermeras, personal de limpieza de hospitales y clínicas privadas, que desde hace un año que se dio el primer caso del virus en California; y que han estado luchando en larguísimas jornadas, muchas veces los siete días de la semana; que en toda esta situación hay una verdad absoluta: “el virus sí mata y no hay que tomarlo a la ligera”.

Pero es que el ser humano además de ser curioso por naturaleza, es además rebelde.

Lamentablemente esa rebeldía produce que lo que están haciendo miles de empleados del sector de la salud, sea tirado a la basura por padres de familia egoístas.

Sí, porque detrás de todas las excusas que dan: “que los niños no están aprendiendo a distancia, que la educación no es la misma, que necesitan salir y jugar, etc., etc…”, van disfrazadas la frustraciones de los adultos por estar mucho tiempo en casa con sus hij@s.

Muchos adultos, desde que inició la pandemia, quieren seguir el mismo ritmo de vida que se tenía hasta antes de la misma, no les entra en la cabeza que la pandemia del Coronavirus es la peor que ha visto la humanidad en más de 100 años y la peor de este Siglo.

Pero como muchos no lo han sufrido en carne propio, y como dice el dicho “hablar es fácil hasta que te toca”, se llenan la boca con cualquier tipo de escusas para justificar la demanda de la apertura de los centros escolares.

Además estos egoístas y mentes brillantes que piden el regreso a clases presenciales, no se han puesto a analizar un pequeñísimo pero vital factor: que gracias al arduo trabajo del sector de la salud, el estar en confinamiento y sin interacción social es que ellos y sus familias se han mantenido a salvo.

Por si fuese poco, esta semana fue revelado un nuevo estudio indicando que si bien es cierto a l@s niñ@s el Covid no les afecta tan fuerte como a los adultos, ya se están viendo graves consecuencias en el sistema cardiovascular de algunos que les dio, incluso a aquellos que fueron asintomáticos.

A parte, esta la gran duda, que otros estudios ya vienen señalando desde hace más de 8 meses, que el Covid puede causar infertilidad permanente en los niños varones, además de disfunción eréctil en los adultos.

Lo más importante para las autoridades escolares y los padres de familia es que de una vez por todas se enteren de algo: que en esto estamos todos, que todos sufrimos y todos nos esforzamos por salvar a la humanidad, y que sobre todo estamos en una pandemia mundial y no en “época normal” y ni mucho menos de vacaciones, como muchos piensan.

Por último, encuentro inconcebible como autoridades de la educación, donde irónicamente sus decisiones deben estar basadas en la ciencia, ahora resulta que están tomando una decisión a la ligera, irresponsable y sobre todo populista, para quedar bien con estos padres egoístas.

Esperemos, sin embargo, que esto sea sólo algo temporal y que las autoridades del Distrito Escolar Unificado de SB recapaciten, porque el virus no es una broma, es real.