Correos de tono vulgar entre el médico Peter Attia y Jeffrey Epstein sacuden su reputación pública

Por Redacción
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Los mensajes, que forman parte de un nuevo lote de archivos oficiales relacionados con Epstein, incluyen comentarios de carácter sexual y bromas explícitas escritas por Attia entre 2015 y 2016. La publicación de estos correos provocó una oleada de críticas entre seguidores del médico, reacciones de repudio en redes sociales y consecuencias profesionales inmediatas, incluyendo la retirada de contenidos televisivos y la ruptura de vínculos con marcas comerciales.


La controversia estalló apenas días después de que CBS News anunciara a Attia como uno de sus nuevos colaboradores, dentro de un esfuerzo liderado por su recién nombrada editora en jefe, Bari Weiss, para renovar la imagen pública de la cadena. Tres días más tarde, los documentos judiciales pusieron a Attia en el centro de una tormenta mediática.


Uno de los correos más citados contiene una respuesta explícita de Attia a Epstein con una frase de contenido sexual que generó particular indignación entre profesionales de la salud y el público general. Aunque el médico no ha sido acusado de ningún delito, la naturaleza del intercambio y la cercanía evidenciada con Epstein provocaron cuestionamientos sobre su criterio ético y su conducta profesional.


En plataformas como Reddit e Instagram, antiguos seguidores expresaron decepción y enojo. Algunos calificaron a Attia de “moralmente en bancarrota”, mientras otros lamentaron haber apoyado económicamente su trabajo. Comentarios que aludían a su rol como padre y médico se multiplicaron en sus redes sociales, reflejando el impacto emocional del caso entre quienes lo consideraban una figura de autoridad en temas de salud.


Peter Attia es conocido por su enfoque en la medicina preventiva y la longevidad, un campo que busca extender la esperanza de vida saludable mediante intervenciones tempranas y cambios en el estilo de vida. Graduado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford y exresidente del Hospital Johns Hopkins, Attia abandonó la residencia de cirugía general en 2006 y más tarde trabajó para la firma McKinsey & Company antes de abrir su práctica privada.


En 2014 fundó Early Medical, una consulta exclusiva con una lista de espera limitada y costos elevados. En entrevistas previas, Attia ha señalado que atendía a menos de 75 pacientes y que sus honorarios anuales se acercaban más a los US$ 100.000 que a los US$ 500.000. Su perfil creció de manera exponencial gracias a su presencia en podcasts, programas de televisión y conferencias, así como por la publicación en 2023 de su libro “Outlive: The Science & Art of Longevity”, que vendió más de tres millones de copias.


El médico ha sido invitado a programas de alto perfil como “The Joe Rogan Experience”, ha sido entrevistado por Oprah Winfrey y apareció en CNN International para hablar sobre el impacto de la tecnología en la salud. Su podcast, “The Peter Attia Drive”, se caracteriza por episodios extensos y detallados en los que analiza estudios científicos y evita afirmaciones categóricas, una postura que le ganó credibilidad entre sectores interesados en la ciencia médica.


Sin embargo, los correos electrónicos revelados muestran una faceta distinta de su relación con Epstein. Según los documentos, ambos se reunieron en varias ocasiones entre 2014 y 2019, principalmente en la residencia de Epstein en Nueva York. Attia reconoció haber tomado prestado un apartamento del financiero y haber intercambiado mensajes en los que expresaba admiración y cercanía personal.


En una declaración pública difundida en la red social X, Attia afirmó que nunca participó en actividades delictivas, que no estuvo involucrado en el abuso sexual ni la explotación cometidos por Epstein y que jamás asistió a fiestas sexuales ni visitó la isla privada del financista. Reconoció, no obstante, que algunos de los correos fueron “vulgares, de mal gusto e indefendibles”, y aseguró sentirse avergonzado por ellos.


Especialistas en salud y ética médica cuestionaron la naturaleza de estos intercambios. La ginecóloga Jen Gunter calificó algunos mensajes como “inquietantes” y fuera de lo que la mayoría de los médicos consideraría apropiado, especialmente tratándose de una persona registrada como delincuente sexual.


La divulgación de los correos tuvo efectos inmediatos en la carrera de Attia. CBS News retiró una repetición planificada de un segmento de “60 Minutes” que incluía al médico y que iba a emitirse durante el Super Bowl, según reportes de medios especializados. Además, la cadena estaría evaluando la posibilidad de prescindir de su colaboración.


Empresas privadas también reaccionaron con rapidez. Attia renunció a su cargo como director científico de David Protein, una marca de barras de proteína, y dejó de colaborar como asesor con AG1, una empresa de suplementos nutricionales. Ambas decisiones fueron confirmadas públicamente por las compañías.


En su declaración, Attia señaló que en 2018 sintió “náuseas” al leer una investigación periodística que revelaba el trato preferencial que Epstein recibió de fiscales federales años antes. Afirmó que confrontó al financista y le exigió asumir responsabilidad, además de instarlo a financiar atención para las víctimas. Sin embargo, los archivos muestran que, incluso después de esa investigación, Attia continuó comunicándose con Epstein, lo que alimentó nuevas críticas.


El caso reaviva el debate sobre las redes de influencia que rodearon a Epstein y el grado de conocimiento o tolerancia que figuras públicas pudieron haber tenido respecto a sus crímenes. Aunque Attia no enfrenta cargos ni ha sido señalado como cómplice, la controversia plantea interrogantes sobre la responsabilidad ética de líderes de opinión, especialmente en campos como la medicina y la salud pública.


Para muchos de sus seguidores, el impacto no se limita a la decepción personal, sino que erosiona la confianza en una figura que promovía la disciplina, la prevención y el autocuidado como pilares de una vida larga y saludable. Mientras continúan las reacciones y evaluaciones internas en los medios y empresas vinculadas a Attia, su futuro profesional permanece en entredicho.