Por Redacción
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Un ataque con drones atribuido a Ucrania dejó al menos 24 personas muertas y más de 50 heridas durante las celebraciones de Año Nuevo en una localidad de la región de Jersón ocupada por Rusia, informaron autoridades rusas este jueves, en medio de un repunte de las tensiones pese a los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz.
Según funcionarios instalados por el Kremlin en la zona, tres drones impactaron un café y un hotel en la localidad costera de Khorly, situada a orillas del mar Negro. Uno de los aparatos transportaba material incendiario, lo que provocó un incendio en el lugar del ataque, de acuerdo con declaraciones difundidas en Telegram por Vladimir Saldo, líder designado por Moscú para la región.
Las autoridades ucranianas no emitieron comentarios inmediatos sobre el incidente. La información tampoco pudo ser verificada de manera independiente por observadores internacionales, debido a las restricciones de acceso a la zona ocupada.
Funcionarios rusos condenaron el ataque y lo calificaron como una escalada significativa del conflicto. Valentina Matviyenko, presidenta del Consejo de la Federación —la cámara alta del Parlamento ruso—, afirmó que el hecho refuerza la determinación de Moscú de cumplir los objetivos de la invasión iniciada hace casi cuatro años.
“El ataque demuestra una vez más la validez de nuestras demandas iniciales”, sostuvo Matviyenko, al señalar que Rusia intensificará sus acciones militares y políticas en respuesta.
Las declaraciones se producen luego de que Moscú acusara a Kiev de lanzar un ataque con drones de largo alcance contra una de las residencias oficiales del presidente Vladimir Putin, ubicada en el noroeste de Rusia, a principios de esta semana. Ucrania negó de forma categórica la acusación y la calificó de falsa.
El Ministerio de Defensa ruso difundió un video que muestra un dron derribado, presuntamente involucrado en ese ataque. En las imágenes aparece un hombre con uniforme de camuflaje junto a un aparato dañado sobre la nieve. No se proporcionaron detalles sobre la fecha ni el lugar exactos, y el material tampoco pudo ser verificado de manera independiente.
Acusaciones y negociaciones de paz
Desde Kiev, funcionarios ucranianos consideran que la acusación sobre un supuesto ataque a la residencia de Putin forma parte de una estrategia para entorpecer las negociaciones de paz, que se han intensificado en las últimas semanas con la mediación de Estados Unidos y aliados europeos.
En su mensaje de Año Nuevo, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, afirmó que un posible acuerdo de paz está “completo en un 90%”, aunque advirtió que el tramo restante —que incluye temas sensibles como las demandas territoriales— será decisivo para el futuro del país y de Europa.
“El 10% que falta determinará el destino de la paz, el destino de Ucrania y cómo vivirá la gente”, señaló Zelenskyy.
Por su parte, Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, informó que sostuvo una llamada “productiva” junto al secretario de Estado Marco Rubio y Jared Kushner con asesores de seguridad nacional de Reino Unido, Francia, Alemania y Ucrania.
Witkoff explicó que las conversaciones se centraron en fortalecer garantías de seguridad y crear mecanismos efectivos de desescalada para evitar una reanudación del conflicto una vez alcanzado un acuerdo.
El principal negociador ucraniano, Rustem Umerov, confirmó que funcionarios europeos y ucranianos tienen previsto reunirse este fin de semana, mientras que Zelenskyy mantendrá encuentros con líderes europeos la próxima semana.
Nuevos ataques nocturnos
Mientras avanzan los contactos diplomáticos, los combates continúan sobre el terreno. Rusia lanzó durante la noche varias oleadas de drones contra la región ucraniana de Odesa, impactando infraestructura civil, según autoridades locales.
El gobernador regional, Oleh Kiper, informó que un edificio residencial de dos pisos sufrió daños y que un dron impactó un apartamento en un rascacielos sin detonar. No se reportaron víctimas.
La Fuerza Aérea de Ucrania indicó que sus sistemas antiaéreos derribaron o neutralizaron 176 de los 205 drones lanzados por Rusia durante la noche, aunque se registraron impactos en al menos 15 ubicaciones.
El intercambio de ataques subraya la fragilidad del proceso diplomático, en un conflicto que continúa cobrando vidas civiles mientras las partes buscan una salida política aún incierta.
