Trump descarta asistir a la Super Bowl y critica la elección de Bad Bunny y Green Day para el espectáculo de medio tiempo

Por Redacción
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La final del campeonato de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) se celebrará el domingo 8 de febrero en el estadio de Santa Clara, California, donde los New England Patriots y los Seattle Seahawks se disputarán el título. Además del partido, el evento contará con la actuación musical de dos artistas que, según Trump, representan “una pésima elección”.


En una entrevista reciente concedida al diario The New York Post desde el Despacho Oval, el presidente se declaró abiertamente “anti” Bad Bunny y Green Day, asegurando que la decisión de la NFL solo contribuye a “sembrar odio” en un país ya profundamente polarizado. Aunque Trump insistió en que su ausencia no se debe exclusivamente a la presencia de los artistas, sus declaraciones reavivaron el debate sobre la relación entre política, cultura popular y migración en Estados Unidos.


Trump fue el primer presidente en funciones en asistir a una Super Bowl el año pasado, cuando viajó a Nueva Orleans para presenciar el partido entre los Kansas City Chiefs y los Philadelphia Eagles. Sin embargo, esta vez optó por mantenerse alejado del evento, argumentando que la sede está demasiado lejos de Washington y que el trayecto resulta poco conveniente.


“Simplemente está muy lejos”, afirmó el mandatario. “Iría, porque sé que les gusto, pero el vuelo es demasiado largo”. El estadio de Santa Clara se encuentra a unos 45 minutos al sur de San Francisco, en la costa oeste del país, a aproximadamente seis horas de vuelo de la capital y con una diferencia de tres husos horarios.


Más allá de la logística, la ausencia presidencial se produce en un contexto de crecientes tensiones políticas y culturales. Tanto Bad Bunny como Green Day han sido críticos abiertos de las políticas migratorias impulsadas por la administración Trump, en particular de las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).


El líder de Green Day, Billie Joe Armstrong, ha expresado en repetidas ocasiones su rechazo a la agenda del movimiento Make America Great Again (MAGA). Durante conciertos recientes, Armstrong ha calificado al Gobierno de Trump como “fascista” y ha llamado al público a resistir políticas que considera injustas, especialmente aquellas dirigidas contra comunidades migrantes.


Bad Bunny, uno de los artistas latinos más influyentes a nivel global, también ha manifestado su preocupación por las redadas migratorias y las detenciones que afectan de forma desproporcionada a comunidades latinas. En entrevistas anteriores, el cantante explicó que decidió no realizar conciertos en el territorio continental de Estados Unidos debido al temor de que agentes migratorios realizaran operativos cerca de sus espectáculos.


Estas posturas han generado fricciones con el Gobierno federal. En meses anteriores, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional afirmaron que agentes del ICE estarían presentes durante la Super Bowl, subrayando que “no existe ningún lugar en el país que ofrezca refugio a personas que se encuentren ilegalmente en Estados Unidos”.


Corey Lewandowski, asesor del Departamento de Seguridad Nacional y exjefe de campaña de Trump, declaró en un pódcast que los agentes migratorios “los encontrarán, los detendrán y los deportarán”, incluso en eventos masivos como la Super Bowl. Posteriormente, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguró que el ICE estaría “por todas partes” durante el evento deportivo.


Estas declaraciones encendieron alarmas entre defensores de derechos humanos y organizaciones migrantes, que advirtieron sobre el impacto que una presencia migratoria agresiva podría tener en un evento que reúne a decenas de miles de personas de diversas nacionalidades.


Analistas políticos consideran que la ausencia de Trump podría contribuir a reducir tensiones durante un evento que tradicionalmente busca proyectar unidad nacional. La Super Bowl no solo es un espectáculo deportivo, sino también un fenómeno cultural y social que congrega a audiencias de todos los sectores.


El mandatario, que suele asistir a eventos políticos y deportivos en la costa este, ha visitado con menor frecuencia la costa oeste, una región mayoritariamente demócrata. Medios estadounidenses también señalaron que Trump no posee propiedades en esa zona, lo que podría influir en su decisión, ya que el presidente suele evitar alojarse en hoteles y prefiere utilizar residencias de su propiedad.


Mientras tanto, ni Bad Bunny ni Green Day han respondido directamente a las críticas del presidente. Sin embargo, ambos artistas han mantenido una postura firme a favor de la diversidad, la inclusión y los derechos de los migrantes, temas que han resonado con fuerza entre comunidades latinas y jóvenes en todo el país.


A medida que se acerca el día del partido, persisten las dudas sobre el despliegue de seguridad y la posible presencia del ICE en los alrededores del estadio. De concretarse, expertos advierten que la compleja logística de la Super Bowl podría transformarse en un escenario tenso, observado a distancia por un presidente que ha decidido seguir el evento desde su residencia.