Estados Unidos estuvo poblado mucho antes que lo se pensaba / New evidence that humans settled in southeastern US far earlier than previously believed

ESPAÑOL

Por/By UM
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Herramientas de piedra recientemente descubiertas en un río de Florida muestran que los seres humanos se establecieron en el sudeste de los Estados Unidos mucho antes de lo que se creía, tal vez unos 1.500 años antes, de acuerdo a un grupo de investigadores.

El equipo fue liderado por Michael Waters de la Universidad de Texas A & M University y Jessi Halligan, de la Universidad Estatal de Florida y expertos de universidades y museos de Estados Unidos e Inglaterra.

CIE-CIENCIA-062216-2-WLos investigadores excavaron el sitio Page-Ladson cerca de Tallahassee, un sitio arqueológico que se encuentra a 26 pies bajo el agua en un sumidero en el río Aucilla.

Fue nombrado Page-Ladson después de amigos de Page, un ex buceador Navy Seal quién mostró el lugar por primera vez a arqueólogos, y la familia Ladson, dueños de la propiedad.

James Dunbar y David Webb hicieron investigaciones en el sitio entre 1987-97, pero sus hallazgos originales, que incluían ocho herramientas de piedra y un colmillo de mastodonte con evidentes señales de corte, fueron descartados.

Fisher, de la U-M, re-examinó el colmillo y concluyó que la interpretación original es correcta: las ranuras profundas y paralelas en la superficie del colmillo son marcas hechas por los seres humanos utilizando herramientas de piedra para extraer el colmillo del hueso.

“Estas ranuras son claramente el resultado de actividad humana y, junto con las nueva datación de radiocarbono, indican que los humanos estaban procesando una carcasa de mastodonte en lo que es ahora el sureste de Estados Unidos mucho antes de lo que es generalmente aceptado”, dijo Fisher,

“Además, nuestro trabajo proporciona una fuerte evidencia de que los cazadores humanos tempranos no cazaron a los mastodontes hasta la extinción tan pronto como los partidarios de la llamada hipótesis de la ‘guerra relámpago’ han argumentado,” dijo Fisher.

“En cambio, la evidencia de este sitio muestra que los humanos y megafauna coexistieron durante al menos 2.000 años.”

Trabajando en aguas con visibilidad cercana a cero en el turbio río Aucilla entre 2012-2014, el equipo dirigido por Waters y Halligan extrajó herramientas de piedra y huesos de animales extintos.

Las herramientas de piedra incluyen un bifaz, un cuchillo utilizado para el corte y desmembramiento de carne animal.

En total, 71 restos de radiocarbono del lugar no dejan ninguna duda de que los artefactos datan de hace unos 14.550 años.

Se cree que los cazadores Clovis -una vez considerados los primeros habitantes de todo el continente americano, hasta la Patagonia- se establecieron en varios sitios hace unos 13.000 años.

“Los nuevos descubrimientos en  Page-Ladson demuestran que las personas que vivían en la zona de la Costa del Golfo mucho antes de lo que se creía”, indicó Waters, director del Centro de Texas A & M para el Estudio de los Primeros Americanos.

“Las herramientas de piedra y restos de fauna en el lugar muestran que hace 14.550 años, la gente sabía cómo encontrar animales, agua dulce y material para la fabricación de herramientas. Estas personas estaban bien adaptadas a este entorno,” aseguró, añadiendo que el sitio claramente precede a los Clovis siendo demostrado “con artefactos inequívocos, estratigrafía clara y exhaustiva datación”.

Al reexaminar el colmillo de mastodonte, Fisher reveló más de una docena de ranuras lineales profundas paralelas, en el extremo del colmillo que une al cráneo.

Las ranuras son perpendiculares al eje largo del colmillo, la mayoría son de 6 a 8 centímetros de largo y 1,5 milímetros de profundidad o menos.

El colmillo puede haber sido eliminado para ganar acceso al tejido comestible en su base, dijo Fisher.

“Cada colmillo de este tamaño habría tenido más de 15 libras de tejido suave, nutritivo en su cavidad pulpar, y que sin duda habría sido de valor”.

Según Fisher, otra posible razón para extraer un colmillo es que los seres humanos antiguos que vivían en esta misma zona usaban marfil para fabricar armas.

Las raíces de colmillos, como todas las raíces de los dientes de mamíferos, son sujetados por un sistema de fibras llamado ligamento periodontal.

El experto indica que pareciera que las personas trataban de cortar este tejido cuando cortaron la pared lateral de la cavidad colmillo encontrado, dejando el conjunto de ranuras transversales.

Fisher ha excavado mamuts y mastodontes en América del Norte y Siberia, contando con experiencia en la extracción de colmillos.

Una vez extrajo el colmillo de un mamut lanudo joven conservado en el permafrost de Siberia.

LOS CLOVIS

Los cazadores de Clovis se originaron al sur de las grandes capas de hielo que cubrían Canadá en ese momento y son los descendientes directos de las primeras personas que llegaron al Nuevo Mundo hace unos 15.000 años.

“Este es un gran problema”, dijo Halligan de la Universidad Estatal de Florida de los descubrimientos.

“Había gente aquí. Entonces, ¿cómo vivían? Esto ha abierto una nueva línea de investigación para nosotros como científicos ya que tratamos de entender la colonización de Norteamérica.”

Waters dijo que Page-Ladson ha cambiado drásticamente desde que fue ocupado por primera vez hace 14,550 años.

Milenios de deposición asociada con el aumento de los niveles freáticos atados a la subida del nivel del mar dejó el sitio enterrado bajo 15 pies de sedimento y sumergidos.

“La evidencia arqueológica de otros sitios que datan de este período de tiempo nos muestra que las personas también se han adaptado a vivir en Texas, Washington, Oregón, Pensilvania, Wisconsin y América del Sur. Es evidente que las personas estaban por todo Estados Unidos antes de lo que pensamos.”

Además, la evidencia de la Page-Ladson y otros sitios muestran que las personas coexistieron con y cazaron a los grandes mamíferos, como el mamut y mastodonte, antes de que se extinguieran.

Un estudio de una graduada del Texas A & M, Angelina Perrotti, sobre el hongo de estiércol Sporormiella muestra que la extinción de la megafauna se produjo hace alrededor de 12,600 años en el sitio Page-Ladson, lo que se produjo simultáneamente con otras regiones de América del Norte.

El proyecto fue financiado principalmente por el programa de investigación arqueológica North Star Archaeological Research de la Universidad de Texas A&M, la fundación Elfrieda Frank Foundation y la sociedad National Geographic Society. 

ENGLISH

The discovery of stone tools found in a Florida river show that humans settled the southeastern United States far earlier than previously believed—perhaps by as much as 1,500 years, according to a team of scientists that includes a University of Michigan paleontologist. 

Michael Waters of Texas A&M University and Jessi Halligan of Florida State University led a research team that also included U-M’s Daniel Fisher and scientists from the University of Minnesota, University of Texas, University of Arizona, Stafford Research Laboratories in Colorado, Aucilla Research Institute in Florida, and Exeter and Cambridge universities in the United Kingdom.

A report on the team’s findings was published online June 13 in Science Advances.

The researchers excavated the Page-Ladson site near Tallahassee, an archaeological site that is 26 feet underwater in a sinkhole on the Aucilla River. It was named Page-Ladson after Buddy Page, a former Navy Seal diver who first brought the site to the attention of archaeologists, and the Ladson family, owners of the property.

The site was first investigated from 1987 to 1997 by James Dunbar and David Webb.

But their original findings, which included eight stone tools and a mastodon tusk with apparent cut marks, were dismissed.

U-M’s Fisher reassembled and re-examined the tusk and concluded that the original interpretation—that the deep, parallel grooves in the surface of the tusk are cut marks made by humans using stone tools to remove the tusk from the skull—is correct.

UF150701PartialReassembly-W“These grooves are clearly the result of human activity and, together with new radiocarbon dates, they indicate that humans were processing a mastodon carcass in what is now the southeastern United States much earlier than was generally accepted,” said Fisher, director of the U-M Museum of Paleontology and a professor in the Department of Earth and Environmental Sciences.

“In addition, our work provides strong evidence that early human hunters did not hunt mastodons to extinction as quickly as supporters of the so-called ‘Blitzkrieg’ hypothesis have argued,” Fisher said.

“Instead, the evidence from this site shows that humans and megafauna coexisted for at least 2,000 years.”

Working in near-zero-visibility waters in the murky Aucilla River from 2012 to 2014, the team led by Waters and Halligan excavated stone tools and the bones of extinct animals.

Seventy-one new radiocarbon dates from the Page-Ladson site leave no doubt that the artifacts date to about 14,550 years ago.

It’s believed that Clovis hunters—once widely considered the first inhabitants of the Americas—settled in various sites about 13,000 years ago.

“The new discoveries at Page-Ladson show that people were living in the Gulf Coast area much earlier than believed,” said Waters, director of Texas A&M’s Center for the Study of the First Americans.

“The stone tools and faunal remains at the site show that at 14,550 years ago, people knew how to find game, fresh water and material for making tools. These people were well-adapted to this environment. The site is a slam-dunk pre-Clovis site with unequivocal artifacts, clear stratigraphy and thorough dating.”

Fisher’s re-examination of the mastodon tusk revealed more than a dozen deep, parallel linear grooves on the end of the tusk that attached to the skull. The grooves are perpendicular to the long axis of the tusk.

Most are 6 to 8 centimeters long and 1.5 millimeters deep or less.

The tusk may have been removed to gain access to edible tissue at its base, Fisher said.

“Each tusk this size would have had more than 15 pounds of tender, nutritious tissue in its pulp cavity, and that would certainly have been of value,” he said.

Another possible reason to extract a tusk is that ancient humans who lived in this same area are known to have used ivory to make weapons, Fisher said.

Tusk roots, like all mammalian tooth roots, are suspended within their socket by a system of fibers called the periodontal ligament.

Fisher has excavated mammoths and mastodons in North America and Siberia and has personal experience with the practicalities of tusk removal.

He once removed a tusk from a juvenile woolly mammoth preserved in Siberian permafrost.

That carcass was in a condition similar to a freshly killed animal, he said. Because he needed to avoid unnecessary damage to the specimen, and because he had to improvise methods and tools to get the job done, it took him about eight hours.

“Compared to ancient hunters, I was a novice,” Fisher said. “But I quickly learned that the most important thing was disrupting the ligament fibers holding the tusk in place.”

THE CLOVIS

The Clovis hunters originated south of the large ice sheets that covered Canada at that time and are the direct descendants of the earliest people who arrived in the New World around 15,000 years ago.

“This is a big deal,” Florida State’s Halligan said of the Page-Ladson discoveries. “There were people here. So how did they live? This has opened up a whole new line of inquiry for us as scientists as we try to understand the settlement of the Americas.”

Texas A&M’s Waters said the Page-Ladson site has changed dramatically since it was first occupied 14,550 years ago.

CLovisHunters-WMillennia of deposition associated with rising water tables tied to sea level rise left the site buried under 15 feet of sediment and submerged.

“Page-Ladson significantly adds to our growing knowledge that people were exploring and settling the Americas between 14,000 and 15,000 years ago,” Waters said.

Additionally, the evidence from Page-Ladson and the other sites shows that people coexisted with and hunted large mammals, such as the mammoth and mastodon, before they became extinct, he said.

The project was primarily funded by the North Star Archaeological Research program and Chair in First American Studies at Texas A&M, the Elfrieda Frank Foundation and the National Geographic Society. 

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