Policía arresta a decenas de líderes religiosos y manifestantes en protesta contra el ICE en Minnesota

Por Redacción
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Las manifestaciones forman parte de un movimiento creciente en Minnesota contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump, que ha reunido a sindicatos, organizaciones comunitarias, grupos progresistas y líderes de fe en una serie de acciones coordinadas que incluyen cierres de negocios, ausencias laborales y protestas diarias desde principios de enero.


De acuerdo con los organizadores, alrededor de 100 clérigos fueron arrestados cuando protestaban frente a la terminal principal del aeropuerto, denunciando el uso de esa instalación como punto de deportación de inmigrantes. Las autoridades aeroportuarias confirmaron las detenciones, aunque no proporcionaron una cifra oficial.


Jeff Lea, portavoz de la Comisión de Aeropuertos Metropolitanos, indicó que los manifestantes excedieron los términos de su permiso y afectaron las operaciones normales de las aerolíneas, lo que motivó la intervención policial. Los arrestos ocurrieron en el exterior del edificio principal del aeropuerto.


Las protestas continuaron a lo largo del día en distintos puntos de las Ciudades Gemelas, incluyendo una marcha masiva en el centro de Minneapolis que, según los organizadores, podría convertirse en la mayor movilización coordinada contra el ICE en el estado hasta la fecha.


Un movimiento impulsado por sindicatos, comunidades de fe y negocios locales
Las manifestaciones del viernes se produjeron en el contexto de una convocatoria estatal que instó a los residentes de Minnesota a no asistir al trabajo, a la escuela ni a realizar compras en Minneapolis y St. Paul como muestra de rechazo a las redadas migratorias federales.


Trevor Cochlin, representante de Faith in Minnesota, uno de los grupos organizadores de la protesta en el aeropuerto, explicó que la presencia de líderes religiosos buscaba enviar un mensaje moral claro contra las deportaciones. “Estamos aquí porque lo que está ocurriendo no solo es legalmente cuestionable, sino profundamente inmoral”, señaló.


Entre los manifestantes se encontraba la reverenda Elizabeth Barish Browne, ministra de la Iglesia Unitaria Universalista, quien viajó desde Cheyenne, Wyoming, para sumarse a la protesta en el centro de Minneapolis.


Los organizadores informaron que más de 700 negocios en todo el estado cerraron sus puertas en solidaridad con el movimiento, desde pequeñas librerías en localidades del norte de Minnesota hasta instituciones culturales emblemáticas como el Teatro Guthrie, en el corazón de Minneapolis.


Kate Havelin, integrante de Indivisible Twin Cities, uno de los más de 100 grupos participantes, calificó la jornada como “histórica”. “Estamos demostrando que una comunidad diversa puede unirse para defender la dignidad humana, incluso bajo condiciones climáticas extremas”, dijo.


Las protestas diarias comenzaron el 7 de enero, luego de que un agente del ICE disparara fatalmente contra Renee Good durante un operativo, un hecho que intensificó la indignación pública y derivó en enfrentamientos recurrentes entre agentes federales, activistas y miembros de la comunidad que monitorean los movimientos del ICE.


Sam Nelson, residente de Minneapolis, dijo que decidió ausentarse de su trabajo para participar en la marcha. Explicó que es exalumno de una escuela secundaria local donde, días atrás, agentes federales detuvieron a una persona al finalizar la jornada escolar, lo que provocó altercados con transeúntes.


Detenciones de menores avivan la indignación y el debate nacional
La protesta del viernes estuvo marcada por la creciente indignación tras la confirmación de que al menos dos niños pequeños fueron detenidos recientemente durante operativos migratorios en Minnesota, hechos que han generado fuertes críticas de líderes locales y defensores de derechos humanos.


Una niña de 2 años, identificada como Chloe, fue detenida el jueves junto a su padre cuando regresaban de una tienda de comestibles en el sur de Minneapolis, según una campaña de recaudación de fondos publicada por el concejal municipal Jason Chavez.


En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó que agentes de la Patrulla Fronteriza arrestaron al padre de la menor, Elvis Tipan Echeverria, de nacionalidad ecuatoriana. La agencia aseguró que la madre de la niña se negó a asumir su custodia en ese momento, por lo que Chloe fue reunida con su padre en un centro de detención federal.


Posteriormente, una petición de emergencia presentada ante un tribunal federal derivó en una orden judicial para liberar a la menor bajo la custodia de su abogado. Chloe, quien fue llevada a Minneapolis siendo recién nacida, tiene una solicitud de asilo pendiente y no enfrenta una orden final de deportación, según documentos judiciales.


Otro caso que ha generado controversia involucra a Liam Ramos, un niño de 5 años detenido esta semana en Columbia Heights. El DHS reiteró su versión de que el padre del menor, Adrian Alexander Conejo Arias, “huyó de la escena” durante su arresto, lo que habría dejado al niño sin un tutor inmediato.


La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, indicó que tanto el padre como el niño se encuentran en el Centro de Detención de Dilley, en Texas, una instalación destinada a familias. Según la agencia, los agentes intentaron entregar al menor a su madre, pero ella se negó a aceptar la custodia.


El abogado de la familia, Marc Prokosch, rechazó esa versión y afirmó que la madre no abrió la puerta por temor a ser detenida. La superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, acusó a las autoridades de haber “utilizado al niño como carnada” durante el operativo.


Prokosch señaló además que no encontró antecedentes penales del padre del menor en los registros estatales, lo que ha intensificado las críticas sobre el enfoque de las redadas.


El viernes, el comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, defendió las acciones de su agencia y cuestionó a los medios de comunicación por lo que describió como una cobertura desproporcionada de estos casos. Durante una conferencia de prensa, mencionó brevemente la detención del niño antes de referirse a otros crímenes cometidos por personas en el país sin estatus legal.


El movimiento también recibió el respaldo de Black Lives Matter Grassroots, que elogió a los activistas arrestados durante una protesta realizada el jueves en una iglesia de St. Paul. En ese incidente, una reconocida abogada de derechos civiles y al menos otras dos personas fueron detenidas tras interrumpir un servicio religioso encabezado por un pastor que también es funcionario del ICE.


En un comunicado, la organización expresó su “gratitud” hacia los manifestantes y destacó el riesgo personal asumido por los organizadores comunitarios. “Están poniendo en juego sus cuerpos, su libertad y su sustento para proteger a sus comunidades”, señaló el texto.


Las protestas del viernes coincidieron con una intensa ola de frío que afecta a gran parte del centro-norte de Estados Unidos y preceden a una tormenta invernal que se espera impacte a millones de personas. A primera hora de la tarde, la temperatura en Minneapolis era de -24 grados Celsius, con una sensación térmica de -33 grados.


A pesar de las condiciones extremas, los organizadores afirmaron que la participación superó las expectativas y reiteraron que las movilizaciones continuarán mientras el ICE mantenga sus operaciones en el estado.