Tormenta invernal histórica amenaza a más de 20 estados de EE.UU. con nieve, hielo y apagones masivos

Por Redacción
Redaccion@latinocc.com


El sistema, que comenzó a desarrollarse el viernes y se intensificó durante el fin de semana, se extiende a lo largo de más de 3.000 kilómetros del país y amenaza con dejar acumulaciones significativas de nieve y hielo desde Texas y el valle del Mississippi hasta el corredor urbano del Atlántico Medio y Nueva Inglaterra, según reportes del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés).


Las autoridades meteorológicas advirtieron que la combinación de nieve intensa, aguanieve y lluvia engelante representa un riesgo elevado para la seguridad pública, el suministro eléctrico y el transporte terrestre y aéreo, en lo que ya se perfila como uno de los eventos invernales más disruptivos de los últimos años.


Durante la noche del sábado y la madrugada del domingo, la tormenta se fortaleció al avanzar por el Atlántico Norte y el noreste, mientras una masa de aire ártico seguía empujando temperaturas peligrosamente bajas hacia amplias regiones del país. Al mismo tiempo, aire cálido y húmedo proveniente del Golfo de México generó condiciones propicias para la lluvia helada, considerada por los expertos como uno de los fenómenos más dañinos asociados a las tormentas invernales.


De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), los efectos del sistema ya se sienten desde las Rocosas del sur hasta el Atlántico Medio, con advertencias de tormenta invernal vigentes en estados como Oklahoma, Arkansas, Misuri, Illinois, Indiana, Ohio, Pensilvania, Nueva York y gran parte de Nueva Inglaterra. Las advertencias por tormenta de hielo se extienden desde el centro de Texas hasta el oeste de las Carolinas.


Las autoridades informaron que millones de hogares y negocios ya se han quedado sin electricidad a medida que el hielo y la aguanieve cubren líneas eléctricas y árboles. En Louisiana, más de 57.000 clientes permanecían sin servicio eléctrico hasta la noche del sábado, mientras que en Texas la cifra superaba los 41.000, según datos del sitio PowerOutage.us. Mississippi reportó más de 15.000 interrupciones, con números en aumento conforme la tormenta avanza hacia el este.


En el norte de Texas, incluida el área metropolitana de Dallas-Fort Worth, se registró una peligrosa mezcla de nieve, lluvia helada y aguanieve, que convirtió carreteras y aceras en superficies extremadamente resbaladizas. Las autoridades estatales instaron a los residentes a evitar desplazamientos innecesarios y a prepararse para posibles cortes prolongados de energía.


El Centro de Predicción de Tormentas advirtió que bandas de nieve intensa podrían generar tasas de acumulación superiores a los 2,5 centímetros por hora en zonas del sur de Illinois, sur de Indiana, suroeste de Ohio y el norte de Kentucky. En estas áreas, la visibilidad podría reducirse a menos de un kilómetro, lo que hace que conducir sea altamente peligroso.


En regiones donde predomina la lluvia engelante, incluso acumulaciones relativamente pequeñas de hielo pueden provocar daños significativos. Expertos del NWS señalaron que medio centímetro de hielo es suficiente para dañar árboles y líneas eléctricas, mientras que acumulaciones mayores pueden causar fallas generalizadas en la infraestructura. En Idabel, Oklahoma, se reportó más de un centímetro de hielo, lo que provocó la caída de ramas de gran tamaño y múltiples apagones.


Mientras tanto, ciudades del corredor de la I-95, desde Washington hasta Nueva York y Nueva Jersey, enfrentan una combinación incierta de nieve y hielo. Los meteorólogos advirtieron que los totales finales de nieve dependerán de cuánto se mezcle la precipitación con lluvia helada y aguanieve, un factor que puede reducir la acumulación de nieve pero aumentar el riesgo de cortes eléctricos y accidentes.


El impacto de la tormenta ya se refleja de manera contundente en el transporte aéreo. Más de 10.000 vuelos fueron cancelados en Estados Unidos entre el sábado y el lunes, según el sitio de seguimiento FlightAware. Solo el sábado, más de 3.400 vuelos fueron suspendidos, principalmente en Texas y Oklahoma, donde casi tres cuartas partes de las operaciones del Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth fueron canceladas.


El domingo, las cancelaciones se duplicaron a más de 6.400 vuelos a medida que el sistema avanzaba hacia el este. Aeropuertos clave como el Aeropuerto Nacional Reagan en Washington y el Aeropuerto Internacional Charlotte Douglas en Carolina del Norte reportaron cancelaciones superiores al 70% y 90%, respectivamente. Para el lunes, más de 700 vuelos adicionales ya habían sido cancelados de forma preventiva.


En respuesta a la magnitud de la tormenta, al menos 19 estados han declarado estados de emergencia, entre ellos Alabama, Arkansas, Georgia, Kentucky, Louisiana, Maryland, Mississippi, Nueva Jersey, Nueva York, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Tennessee, Virginia y Virginia Occidental. Pensilvania, Texas y la ciudad de Washington también emitieron órdenes similares para movilizar recursos y facilitar la respuesta de emergencia.


El gobernador de Ohio, Mike DeWine, pidió a los residentes permanecer en casa salvo que sea absolutamente necesario. “Esperamos carreteras peligrosas en algunas áreas, y si ocurre un accidente, los equipos de emergencia podrían no llegar rápidamente”, advirtió en un comunicado.


El presidente Donald Trump dijo que su administración sigue de cerca la evolución de la tormenta y aprobó declaraciones federales de emergencia de manera preventiva para Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia. Las declaraciones permitirán el acceso a recursos federales adicionales, incluida la asistencia de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).


Además de la nieve y el hielo, los meteorólogos alertaron sobre un riesgo adicional: tormentas eléctricas severas. El choque entre el aire ártico y una masa de aire cálido proveniente del sur podría generar ráfagas de viento dañinas e incluso tornados aislados en partes de Louisiana, Mississippi, Alabama, Georgia y Florida. Un nivel 2 de 5 de riesgo de tormentas severas se mantiene vigente para esas regiones.


Las autoridades instaron a la población a seguir de cerca los avisos meteorológicos locales, preparar suministros de emergencia y evitar viajes innecesarios mientras persistan las condiciones peligrosas. Con el sistema aún activo y desplazándose lentamente hacia el noreste, los impactos de esta tormenta invernal podrían sentirse durante gran parte de la próxima semana.