Trump ordenará desclasificar archivos sobre “vida extraterrestre” y ovnis en EE.UU.


Por Redacción
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Trump hizo el anuncio en su red social Truth Social, donde indicó que instruirá al secretario de Defensa y a otras agencias pertinentes a identificar y publicar archivos vinculados a fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) y objetos voladores no identificados (UFO).


“En vista del gran interés mostrado, ordenaré (…) que inicien el proceso de identificación y publicación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y cualquier otra información relacionada con estos asuntos altamente complejos, pero extremadamente interesantes e importantes”, escribió el mandatario.


Horas antes, Trump había acusado al expresidente Barack Obama de revelar información clasificada tras unas declaraciones en un podcast en las que afirmó que los alienígenas “son reales”, aunque luego matizó sus comentarios.


En la entrevista, Obama sostuvo que, desde un punto de vista estadístico, es probable que exista vida en otras partes del universo debido a su vastedad. Sin embargo, aclaró que durante su presidencia no vio evidencia de que extraterrestres hayan visitado la Tierra ni contactado con humanos.


Trump, al ser consultado por periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One, señaló que su antecesor habría divulgado información clasificada, aunque evitó responder directamente si cree en la existencia de alienígenas. Posteriormente sugirió que la desclasificación podría arrojar luz sobre el tema.


No está claro cuándo ni cómo se concretaría el proceso anunciado. Tampoco se precisó qué tipo de documentos podrían hacerse públicos ni si incluirán materiales previamente revisados por el Departamento de Defensa.


El debate sobre los UAP ha ganado fuerza en los últimos años. En 2023, el Congreso de Estados Unidos celebró audiencias públicas en las que exmilitares y exfuncionarios de inteligencia testificaron sobre encuentros con objetos aéreos no identificados. Entre ellos estuvo David Grusch, exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea, quien afirmó que el gobierno posee restos de naves de origen no humano, afirmaciones que el Pentágono ha negado.


Algunos legisladores han insistido en que la divulgación de información no solo responde a la curiosidad pública, sino a preocupaciones de seguridad nacional. En la categoría de UAP pueden incluirse no solo supuestos artefactos de origen extraterrestre, sino también drones, globos espía, tecnologías experimentales de potencias rivales o fenómenos ópticos mal interpretados.


El interés de Estados Unidos por los ovnis se remonta al menos a 1947, cuando el piloto Kenneth Arnold reportó haber visto objetos brillantes desplazándose a gran velocidad cerca del Monte Rainier, en el estado de Washington. Su descripción popularizó el término “platillo volante”.


Décadas más tarde, en 2017, un reportaje de The New York Times reveló la existencia de un programa confidencial del Pentágono dedicado al estudio de avistamientos militares de UAP. A raíz de esa publicación, el Departamento de Defensa confirmó en 2020 la autenticidad de varios videos grabados por pilotos de la Marina en 2004 y 2015, en los que se observan objetos que no pudieron ser identificados con certeza.


El renovado interés también ha sido impulsado por producciones audiovisuales recientes, como el documental “The Age of Disclosure”, que reúne testimonios de exfuncionarios, militares y científicos que sostienen que el fenómeno merece mayor escrutinio público.


Según encuestas recientes, una parte significativa de los estadounidenses cree que los alienígenas han visitado la Tierra, reflejando un cambio cultural en torno a un tema que durante décadas fue considerado marginal.


Analistas políticos señalan que el anuncio de Trump ocurre en un contexto en el que otros asuntos sensibles —como investigaciones relacionadas con figuras públicas y archivos judiciales de alto perfil— dominan el ciclo informativo. Sin embargo, el mandatario no vinculó explícitamente su decisión con otros temas.


Hasta ahora, el Departamento de Defensa y otras agencias han reconocido que existen incidentes aéreos sin explicación definitiva, pero han reiterado que no hay evidencia confirmada de actividad extraterrestre.


La eventual publicación de documentos podría aportar mayor claridad o, por el contrario, alimentar nuevas especulaciones en un debate que combina ciencia, seguridad nacional y cultura popular.