Cárcel no campamento

Hazel Davalos es la directora de CAUSA para la zona norte del Condado de SB, además ha sido líder comunitaria que ha estado involucrada en muchas organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes./ EL LATINO
Hazel Davalos es la directora de CAUSA para la zona norte del Condado de SB, además ha sido líder comunitaria que ha estado involucrada en muchas organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes./ EL LATINO

hazel@causenow.org

Situaciones de emergencia detienen bruscamente el funcionamiento básico de la vida personal y profesional de las personas.       

Tener vivienda asegurada es uno de los derechos básicos que todos deben tener, negando este derecho impide la capacidad de ser un participante productivo en la sociedad.

El campamento que se construíra en Santa María tendrá gente traída a los Estados Unidos por las compañías en visas agrícolas temporales para trabajar en los campos.

Los trabajadores dormirían en literas en una áreas densamente habitadas.

Autobuses tipo escolar transportarían a los trabajadores desde los campos 6 días a la semana y se les permitirían 3 viajes personales fuera del campamento por semana.

La industria agrícola del Condado de Santa Bárbara se enfrenta a una falta de labor severa, 25% abajo de lo que se requiere para las cosechas.

En general, esto es porque las condiciones laborales de los campesinos son tan difíciles, mal pagados y a menudo llenas de abusos que prácticamente todos los ciudadanos estadounidenses e inmigrantes, no quieren trabajar en el campo.

Ha habido un incremento en la fuerza fronteriza y deportaciones, la migración de México ha caído a su punto más bajo en décadas.

Sin nuevos inmigrantes entrando al país, ranchos locales tienen dificultades para encontrar trabajadores dispuestos a trabajar en condiciones muy duras y por salarios muy bajos.

En los últimos meses, dos compañías grandes de Santa Maria despidieron cientos de trabajadores después de auditorías por  el ICE.

Rancheros en busca de una fuerza laboral dispuesta a trabajar largas horas en condiciones difíciles y salarios bajos que no sean auditados por el ICE, su respuesta es el programa federal llamado H2A.

El programa H2A, similar al conocido Programa Bracero, es un programa federal de trabajadores huéspedes para los campos de cultivos, donde los empleados fueron traídos a los Estados Unidos en visas temporales para trabajo de temporada en los campos.

Tienen su estatus legal, pero que dependen de su empleador. ¿Qué significa? el jefe tiene todo el poder — si un trabajador causa un problema, él o ella puede ser despedido, haciendo que inmediatamente sea deportado a su país de origen.

Los campesinos son sin duda el segmento más vulnerable de la fuerza laboral de Estados Unidos, junto a los trabajadores y trabajadoras domésticas, pero incluso entre los campesinos, los trabajadores H2A son considerados los más susceptibles al maltrato debido a que su situación en el país es totalmente dependiente de su empleador.

Pero en este tipo de configuración del campo de trabajo, los trabajadores H2A incluso no tendrán protección.

Trabajadores H2A no se les permitirán tener coches, y puesto que el campo está fuera de la ciudad (más de 2 horas a pie por caminos rurales) el empleador transportará a los trabajadores de los campos y se les dará 3 viajes personales por semana para comprar comida o asistir a la iglesia.

Estos trabajadores estarán de forma aislada sin fines de lucro y agencias gubernamentales. Si un trabajador quisiera pedir ayuda a un abogado sobre sus derechos laborales tendría que obtener permiso de sus empresas para darles transporte para alla.

En parte porque el sentimiento anti-inmigrante ha hecho tan difícil para los rancheros a construir viviendas para los trabajadores agrícolas en la ciudad.

El mes pasado, un ranchero de Santa María propuso un complejo de vivienda en un tranquilo barrio residencial en Nipomo para los trabajadores agrícolas, H2A.

Al acercarse la terminación de la construcción, a la medianoche una de las casas misteriosamente fue encendida.

Puesto que aún no había residentes dentro y los servicios como gas y electricidad aun no estaban activados, parece casi seguro que fue adrede el incendio. Debido a esto los dueños abandonaron rápidamente el proyecto.

Para muchos, un campamento laboral parece ser la alternativa perfecta.

Esta idea atrae a los que les gustan las fresas pero no quieren a los inmigrantes, los trabajadores estarán lejos de la vista y aislados del resto de la sociedad, y después de la cosecha los trabajadores serán enviados de regreso a su país de origen.

Como comunidad nos urge apoyar y proteger a estos trabajadores que se encuentran en un país desconocido a miles de millas de sus hogares, en un campamento a cargo de su empleador, aislados lejos de humanitaria básica y servicios de emergencia.

Hazel Davalos es la directora de CAUSA para la zona norte del Condado de SB, además ha sido líder comunitaria que ha estado involucrada en muchas organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes.

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