Temen que los TPS se anulen

Temen que los TPS se anulen

 

Por Agencias

redaccion@latinocc.com

Después que el Secretario de Seguridad Nacional anunciara este lunes que extendían el Estatus Temporal de Protección (TPS) para 50,000 haitianos únicamente por seis meses -en vez de lo usual, 18 meses- grupos de activistas pidieron al gobierno reconsiderar la decisión y expresaron temor de que esta sea la nueva actitud hacia otros países con TPS.

“Es muy importante, a medida que nos acercamos a la fecha límite para extender el TPS para El Salvador, Honduras, Sudán del Sur, Somalia, que mantengamos la presión para que no se suspenda este programa cuando no hay condiciones de regreso en estos países”, indicó Meredith Owen, del Church World Services, una organización internacional religiosa.

Owen dijo que los activistas temen que la actual administración en la Casa Blanca está usando “diferentes criterios” a los que usaban antes para considerar las extensiones al programa TPS, que otorga permisos temporales para quedarse y trabajar en Estados Unidos a grupos de personas afectadas por ciertas condiciones y catástrofes en sus países de origen.

“Esperamos que 6 meses no se convierta en la nueva norma”, dijo Owen.

Actualmente hay 10 países con TPS, incluyendo El Salvador, Honduras y Nicaragua, cuyo período actual con TPS se vence a principios del próximo año (en Marzo 9 para El Salvador y 5 de enero para los otros dos países).

Los activistas dicen que hay razones para pensar que este gobierno será mucho más estricto y limitado en las extensiones de TPS, debido a información que trascendió antes de la decisión sobre Haití y por la relación de este gobierno con grupos y políticos que no ven con buenos ojos el programa, como el procurador Jeff Sessions y funcionarios que provienen de grupos restriccionistas a la inmigración.

Este lunes, el secretario de DHS John Kelly anunció que aprobaría una “extensión limitada” de 6 meses para que 50,000 haitianos con TPS, beneficio que se aprobó luego del gran terremoto de 2010, pero indicó que la misma se daba con la intención de que estos se preparen para regresar a su país donde “ha habido progreso en muchos frentes”.

Kelly no entró en detalles, pero Jonathan Green Hayes, co fundador de la Red UndocuBlack, de indocumentados negros, dijo que información filtrada unos días antes sobre un memo en el que el gobierno buscaba información sobre “uso de servicios públicos y delitos cometidos” por haitianos, revelan una intención de “criminalizar” a esta comunidad.

“Hay una intención de criminalizar a estas comunidades para deportarlas”, explicó Lys Isma, una joven haitiana y receptora de TPS que hoy en día es asistente de investigación en una universidad de La Florida.

“Creo que llegará el día en que no seremos solo nosotros. Van a venir por los hondureños y los salvadoreños, los nepaleses y los somalíes y tenemos que entender que no podemos volvernos a esconder”.

La retórica de la administración Trump respecto a inmigrantes y refugiados ha tendido, desde la campaña electoral del presidente, a presentar a los inmigrantes y refugiados como criminales y personas que abusan de este país y no como individuos vulnerables que buscan la protección de los Estados Unidos o cuya intención es superarse económica o socialmente.

Varios líderes de organizaciones de fe que han estado asistiendo a los haitianos indicaron que la suspensión del TPS para haitianos (cuya extensión hasta enero de 2018 se anunciará este miércoles oficialmente en el Federal Register), significaría la deportación de miles de personas a un país que aún está azotado por severos problemas, incluyendo la epidemia de cólera más fuerte de la historia.

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