Ataque en Teotihuacán fue planificado por un agresor inspirado en tiroteos de EE.UU., dicen autoridades


Por Redacción
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El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años y originario del estado de Guerrero, habría preparado el ataque con anticipación, adquiriendo armas, municiones y otros implementos para ejecutar el atentado, según explicó el fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes.


El tiroteo ocurrió el lunes al mediodía en uno de los sitios arqueológicos más visitados del país. De acuerdo con las investigaciones, el atacante subió a la Pirámide de la Luna y desde allí comenzó a disparar contra turistas con un revólver calibre .38, mientras portaba una bolsa con más de 50 cartuchos.


Entre las víctimas se encuentra una turista canadiense que murió a causa de las heridas, mientras que otras 13 personas resultaron lesionadas, incluidos un niño de 6 años y un adolescente de 13, lo que generó conmoción tanto a nivel nacional como internacional.


Las autoridades indicaron que el agresor tenía en su poder una imagen alterada con inteligencia artificial en la que aparecía junto a los responsables del Masacre de Columbine, uno de los tiroteos más conocidos en Estados Unidos ocurrido en 1999 en Colorado.


El ataque en Teotihuacán coincidió además con el aniversario número 27 de ese hecho, lo que refuerza la hipótesis de que el agresor buscaba replicar o rendir homenaje a ese tipo de violencia, según fuentes cercanas a la investigación.


Las autoridades sostienen que Jasso Ramírez actuó en solitario y que no hay indicios de la participación de otras personas en la planificación o ejecución del ataque.


Según la fiscalía, el atacante llegó a Teotihuacán un día antes utilizando un servicio de transporte por aplicación. Se hospedó en un hotel cercano y al día siguiente se dirigió al sitio arqueológico como cualquier visitante.


Una vez en el lugar, ascendió a la Pirámide de la Luna, desde donde inició el tiroteo contra los turistas que se encontraban en la zona. La escena generó pánico entre los visitantes, quienes buscaron refugio mientras las autoridades respondían al incidente.


El sitio arqueológico fue evacuado y posteriormente cerrado temporalmente mientras se llevaban a cabo las investigaciones y se reforzaban las medidas de seguridad.


El ataque ha reavivado el debate sobre la seguridad en destinos turísticos de alto flujo en México. Teotihuacán recibe millones de visitantes cada año, lo que lo convierte en un punto clave para la economía turística del país.


Expertos señalan que, aunque este tipo de incidentes son poco comunes en sitios arqueológicos, el hecho evidencia la necesidad de revisar protocolos de seguridad, controles de acceso y capacidad de respuesta ante emergencias.


El caso ha tenido repercusiones fuera de México, especialmente tras confirmarse la muerte de una ciudadana extranjera. Gobiernos y agencias de turismo han comenzado a evaluar la situación, mientras autoridades mexicanas buscan contener el impacto en la imagen del país como destino seguro.


El ataque también pone de relieve la creciente preocupación por la influencia de la violencia mediática y digital, particularmente en individuos que pueden radicalizarse a través de contenidos relacionados con tiroteos masivos.


Las autoridades continúan recabando evidencia para esclarecer completamente los hechos, incluyendo el análisis del entorno digital del atacante y sus posibles motivaciones.


Por ahora, el caso es considerado un hecho aislado, pero con implicaciones más amplias sobre seguridad, radicalización y prevención de la violencia.