Hawái refuerza prevención de incendios tras devastadores siniestros

Por Redacción
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Todo ese material inflamable ha sido retirado de los patios de los residentes como parte de una iniciativa de prevención de incendios forestales.

En junio, vecinos y voluntarios de la comunidad limpiaron 12 toneladas de desechos para crear “espacios defendibles”, reduciendo el riesgo de incendios en la zona. Este esfuerzo es parte de Firewise USA, un programa de la National Fire Protection Association que ayuda a las comunidades a evaluar sus riesgos y tomar medidas preventivas.

Kahikinui es solo una de las muchas localidades en Hawái que buscan soluciones ante incendios cada vez más destructivos. Con 250.000 acres de tierras agrícolas en barbecho y la mayoría de sus construcciones en la interfaz urbano-rural, el estado enfrenta una creciente amenaza de incendios forestales exacerbada por el cambio climático y el desarrollo urbano.

La Hawaii Wildfire Management Organization (HWMO) lidera esfuerzos de mitigación en el estado, ayudando a comunidades a unirse a Firewise. Antes de los incendios de agosto de 2023 en Maui, solo 15 comunidades en Hawái eran parte del programa. Desde entonces, el número ha crecido a 31, con una docena más en proceso de inscripción.

“Después de los incendios en Maui, todos decían: ‘Dios mío, ¿qué podemos hacer?’”, comentó Shelly Aina, ex presidenta del comité Firewise en Waikoloa Village, una comunidad de 8.000 habitantes en la Isla Grande.

Waikoloa Village, rodeada de pastos secos y con una sola carretera de acceso, ya había experimentado incendios en el pasado. Desde que se unió a Firewise en 2016, los residentes han tomado medidas como evaluar la vulnerabilidad de sus hogares y eliminar vegetación inflamable.

Jack Cohen, ex científico del Servicio Forestal de EE.UU., enfatiza que la clave para frenar incendios urbanos no está en cortafuegos distantes, sino en la preparación comunitaria. “El fuego solo avanza donde hay combustible, y nosotros podemos controlar eso”, explicó.

Las brasas arrastradas por el viento, más que las llamas directas, son la principal causa de incendios urbanos. Pueden recorrer millas hasta encender material inflamable cerca de las casas. “La resistencia al fuego de una vivienda depende también de las medidas que tomen sus vecinos”, advirtió Cohen.

A pesar del creciente interés en la prevención de incendios, las comunidades enfrentan obstáculos para movilizar a los residentes. La mitigación requiere tiempo, dinero y esfuerzo constante. Cortar el césped una vez no es suficiente; el mantenimiento debe ser regular.

“Eliminar árboles peligrosos cuesta miles de dólares, y muchos propietarios no pueden permitírselo”, comentó Shelly Aina. Para facilitar la prevención, HWMO ofrece apoyo financiero, como una subvención de 5.000 dólares para la recolección de escombros en Kahikinui y el alquiler de una trituradora en Waikoloa Village.

El financiamiento sigue siendo una barrera. Según Kimi Barrett, de Headwaters Economics, la inversión en resiliencia es mínima en comparación con las pérdidas económicas tras un megaincendio. Un estudio de la Cámara de Comercio de EE.UU. y Allstate concluyó que cada dólar invertido en prevención puede ahorrar hasta 13 dólares en daños posteriores.

Además, la falta de mantenimiento en terrenos públicos desanima a los residentes. “Muchos preguntan: ‘¿Y qué pasa con las tierras del condado?’ No hay mantenimiento rutinario”, señaló Aina.

En respuesta a la creciente amenaza de incendios, Hawái ha aprobado legislación para crear un puesto de jefe de bomberos estatal. Hawaiian Electric, la principal empresa de energía, ha comenzado a enterrar líneas eléctricas y a instalar cámaras con inteligencia artificial para detectar igniciones tempranas.

Mientras tanto, las comunidades Firewise han ganado influencia para exigir cambios. Kawaihae Village, con 66 residencias, logró que un propietario privado y el estado construyeran cortafuegos y despejaran pastizales tras unirse al programa.

Dana Aina, líder comunitario en Waikoloa Village, subraya la importancia de la cooperación. “Una isla es una canoa, una canoa es una isla”, dijo, citando un proverbio hawaiano. “Todos debemos remar juntos”.