La Escuelita Para Padres

La maestra Sonia Aguila es una experta en educación que enseña en la Escuela Canalino de Carpintería./EL LATINO

Una de las mejores maneras en que las familias pueden apoyar el éxito escolar de sus hijos es asegurándose de que asistan a la escuela todos los días y lleguen a tiempo.

Aunque faltar un día de clases o llegar unos minutos tarde puede parecer algo pequeño e insignificante, cuando esto se convierte en un patrón, puede tener un impacto negativo en el aprendizaje y en la experiencia escolar de nuestros niños.

La asistencia regular y puntualidad permite que los estudiantes sigan la rutina y el horario de clases. Cuando un estudiante falta, pierde la lección, una actividad o una conversación importante. Al regresar, puede sentirse confundido o atrasado causándole ansiedad.

Llegar tarde a la escuela también afecta a los estudiantes más de lo que pensamos, así esos primeros minutos del día son fundamentales.

Es cuando los estudiantes desempacan su mochila, organizan sus materiales, y se preparan mentalmente para aprender.

Cuando un niño llega tarde, no solamente pierde parte de una lección; también puede sentirse apresurado, distraído o desconectado del grupo.

Además, interrumpir la clase al entrar puede afectar la concentración de los demás estudiantes. Y a muchos les da pena porque todos los miran.

Claro que hay situaciones que están fuera del control de las familias. Los niños se enferman, existen emergencias y algunas circunstancias son inevitables, como el dia de hoy, hubo un accidente que provocó que muchos niños llegaran tarde a clases. Es importante evitar que las ausencias o tardanzas se conviertan en un hábito.

Los padres pueden establecer algunas rutinas sencillas para ayudar.

Preparar las mochilas y la ropa la noche anterior, establecer una hora fija para dormirse, limitar el uso de celulares antes de dormir y tener una hora fija para levantarse.

También es útil salir de casa con suficiente tiempo.

Como padres, madres y educadores, compartimos una meta: ayudar a nuestros niños a desarrollar hábitos que los acompañen durante toda su vida.

Debemos enseñarles a nuestros hijos que cada día en la escuela cuenta, y que la puntualidad es una forma de responsabilidad.

Padres de familia, recuerden respetar el calendario escolar y no sacar a los niños de la escuela para ir de vacaciones.

Solo hay 180 días de clases de 365 días en el año, utilice las vacaciones para pasear, pero enseñe a sus hijos que la escuela y su educación es muy importante.