Por Redacción
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El Real Madrid venció 3-0 al Real Oviedo en el Carlos Tartiere, pero el resultado quedó marcado por un nuevo episodio de racismo en el fútbol español. Al menos dos aficionados imitaron sonidos de mono dirigidos a Kylian Mbappé y Vinicius Junior, incidentes que fueron captados por las cámaras del programa “El Día Después”.
Los hechos ocurrieron en dos momentos clave del encuentro. El primero durante la celebración del 0-1, cuando Mbappé se arrodilló sobre el césped tras anotar. Desde uno de los fondos del estadio se escucharon gritos de “uh, uh, uh”. El segundo se produjo en el minuto 63, cuando Vinicius ingresó al terreno de juego. Aunque se trató de una minoría dentro de los 29,758 espectadores presentes, el incidente empañó un ambiente que hasta entonces había sido ejemplar.
Antecedentes de racismo en el fútbol español
Los insultos contra Mbappé y Vinicius se suman a una larga lista de episodios similares en España. En junio, cinco aficionados del Real Valladolid aceptaron un año de prisión por llamar “puto negro” a Vinicius. En otra ocasión, tres seguidores del Real Madrid fueron detenidos por insultos racistas contra los jugadores del Barcelona Lamine Yamal y Raphinha, a quienes gritaron “MENAS de mierda”.
Vinicius ha sido blanco recurrente de ataques racistas en diferentes estadios. En Mestalla lo llamaron “mono”, en el Metropolitano “chimpancé”, y en Cornellà-El Prat también recibió insultos similares, como ocurrió con Iñaki Williams en temporadas anteriores.
Estos episodios han generado preocupación dentro y fuera de España. LaLiga ha reiterado su compromiso contra el racismo y ya estudia el caso de lo ocurrido en Oviedo. La organización señaló que tomará medidas para identificar a los responsables y trasladar el asunto a la justicia. “El odio es un delito y debe tener castigo”, advirtió en un comunicado.
Reacciones y medidas pendientes
Aunque la mayoría de la afición del Oviedo mantuvo un comportamiento ejemplar, el incidente vuelve a evidenciar que el racismo persiste como una lacra en el deporte español. Jugadores, clubes y organismos internacionales han insistido en la necesidad de medidas más contundentes, que incluyan sanciones ejemplares para los responsables y políticas educativas para erradicar este tipo de conductas.
El caso en el Carlos Tartiere refuerza un patrón que preocupa a LaLiga y a la comunidad internacional: cada jornada con incidentes racistas supone un retroceso en la lucha por un fútbol inclusivo. La identificación de los responsables será clave para que la justicia actúe y se envíe un mensaje claro de que el racismo no tiene cabida en el deporte ni en la sociedad.
