Por Redacción, El Latino Costa Central
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El congresista Salud Carbajal (D‑CA‑24) emitió este sábado una fuerte declaración tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por parte de fuerzas militares de Estados Unidos en Venezuela, calificando la acción como “irresponsable” y pidiendo transparencia sobre el plan futuro de la administración Trump.
La declaración de Carbajal se produjo pocas horas después de que se confirmara que unidades militares de EE. UU. llevaron a cabo una operación en suelo venezolano que terminó con la detención de Maduro, a quien Estados Unidos considera un líder ilegítimo y contra quien existen cargos federales en tribunales de ese país.
“La decisión de atacar Venezuela fue imprudente y profundamente desestabilizadora. Lanzar ataques militares unilaterales y capturar a Maduro sin un plan claro para lo que viene después arriesga crear un peligroso vacío de poder — uno que podría sumir a toda la región en el caos y poner en peligro innumerables vidas”, dijo Carbajal en un comunicado.
CRITICAS DURAS
Carbajal señaló que, aunque la administración Trump considera a Maduro “ilegítimo”, la forma en que se ejecutó la operación pone en riesgo la estabilidad regional y la posición de Estados Unidos en el escenario mundial.
“El ataque de hoy socava la posición global de Estados Unidos y debilita el orden internacional basado en reglas que nuestro país ayudó a construir hace décadas. Estas acciones no anteponen los intereses del pueblo estadounidense y no abordan nuestra actual crisis del costo de vida”, agregó el legislador demócrata.
El Congresista demócrata también expresó su preocupación por la ausencia de un plan concreto respecto a Venezuela tras la captura. Insistió en que las acciones militares sin un esquema definido de transición política o administrativa podrían dejar un vacío difícil de manejar, tanto para venezolanos como para gobiernos regionales vecinos.
Llamado al Congreso a ejercer supervisión
Carbajal urgió a la administración a informar de inmediato al Congreso sobre los detalles de la operación y los pasos siguientes.
El demócrata realizó un llamado directo al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y a otros líderes republicanos para que reafirmen la autoridad constitucional del Congreso en materia de supervisión de operaciones militares y de declaración de guerra.
“El pueblo estadounidense merece respuestas de inmediato”, afirmó Carbajal, quien destacó que la Constitución otorga al Congreso la autoridad para supervisar y autorizar el uso de la fuerza militar.
UN OPERATIVO RELAMPAGO
En la audaz y controvertida operación militar, fuerzas especiales de Estados Unidos detuvieron y trasladaron fuera de Venezuela al presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, la madrugada del 3 de enero, en una misión que marca uno de los mayores giros en la política exterior estadounidense en América Latina en décadas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó desde su residencia en Florida que la captura se produjo tras una operación sorpresa en Caracas, ejecutada por unidades élite como la Delta Force y respaldada por bombardeos estratégicos en varios puntos de la capital venezolana, parte de lo que Washington denomina “Operation Absolute Resolve”.
“Fue una de las demostraciones más fuertes, eficaces y poderosas del poder militar estadounidense en la historia”, declaró Trump en una conferencia de prensa, y añadió que Maduro y su esposa serían procesados en tribunales federales en Nueva York bajo cargos por narcotráfico y otros delitos planteados por acusaciones presentadas desde 2020.
Detalles de la operación
La misión se inició alrededor de las 02:00 horas locales, con ataques aéreos que deshabilitaron sistemas de defensa y objetivos militares en Caracas y otras ciudades del norte del país, según funcionarios estadounidenses y análisis de inteligencia.
Posteriormente, fuerzas especiales se infiltraron en el complejo donde se encontraba Maduro y, tras una rápida incursión, lo capturaron junto con Flores.
Ambos fueron trasladados primero a bordo de helicópteros y luego embarcados en el buque de guerra USS Iwo Jima, para ser llevados a territorio estadounidense.
Imágenes satelitales difundidas muestran extensos daños en instalaciones militares venezolanas, incluyendo depósitos y vehículos, lo que sugiere que la operación contó con un amplio respaldo aéreo y logístico.
Varios militares venezolanos y civiles murieron en los bombardeos iniciales, según informes preliminares.
Trump indicó que la intervención se había planificado durante meses y que las fuerzas estadounidenses incluso construyeron una réplica del recinto para practicar la incursión, similar a técnicas empleadas en operaciones históricas de alto riesgo.
REACCIONES Y CRITICA INTERNACIONAL
La noticia de la captura provocó confusión y tensiones inmediatas tanto en Venezuela como en la comunidad internacional.
En Caracas, la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez fue proclamada brevemente presidenta bajo mecanismos constitucionales locales, aunque ella misma cuestionó la legitimidad del hecho, calificándolo de “secuestro” y exigiendo pruebas de que Maduro sigue con vida.
Varios países de la región condenaron la acción, calificándola de violación de la soberanía venezolana y una peligrosa escalada del poderío estadounidense.
Por su parte, las Naciones Unidas (ONU), convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para discutir las implicaciones de la operación y posibles violaciones al derecho internacional.






