Por Redacción
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La bolsa de valores de Estados Unidos registró este martes su mejor jornada en meses, impulsada por señales de posible distensión en el conflicto con Irán y una caída en los precios del petróleo. Los inversionistas reaccionaron con optimismo tras semanas marcadas por la volatilidad y el temor a un impacto inflacionario global.
El índice Dow Jones Industrial Average subió más de 1.100 puntos, equivalente a un alza del 2,5%, mientras que el S&P 500 avanzó 2,9%, su mayor ganancia desde mayo del año pasado. Por su parte, el Nasdaq Composite lideró las subidas con un incremento del 3,8%.
El repunte se produjo en medio de crecientes expectativas de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría desacelerarse. Según reportes, el presidente Donald Trump habría expresado a sus asesores su disposición a poner fin a la campaña militar, incluso si persisten tensiones en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz.
Este estrecho es clave para el comercio energético global, ya que por él transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. La posibilidad de una reducción en las hostilidades generó un efecto inmediato en los mercados energéticos.
El precio del crudo Brent, referencia internacional, cayó un 3,2% hasta ubicarse en 103,97 dólares por barril. En tanto, el petróleo estadounidense descendió un 1,5%, cerrando en 101,38 dólares. Esta baja alivió temporalmente las preocupaciones sobre un aumento sostenido en los costos de energía, uno de los principales motores de la inflación reciente.
La volatilidad del petróleo ha sido uno de los factores clave detrás de la incertidumbre en los mercados. En semanas anteriores, el temor a interrupciones en el suministro había elevado los precios y presionado tanto a consumidores como a empresas. En Estados Unidos, el precio de la gasolina superó los 4 dólares por galón, afectando directamente el gasto de los hogares.
El alivio en los costos energéticos impulsó particularmente a sectores sensibles al combustible. Acciones como las de aerolíneas y empresas de turismo registraron fuertes avances. Entre ellas, United Airlines subió más de 8%, mientras Norwegian Cruise Line avanzó cerca del 6%.
El sector tecnológico también jugó un papel determinante en la jornada. La empresa Nvidia destacó tras anunciar una inversión de 2.000 millones de dólares en Marvell Technology, lo que impulsó a ambas compañías. Nvidia subió más de 5%, contribuyendo significativamente al avance del S&P 500.
En el ámbito corporativo, la farmacéutica Eli Lilly anunció la adquisición de Centessa Pharmaceuticals por hasta 7.800 millones de dólares, lo que disparó las acciones de esta última en más de 40%. El acuerdo refleja el continuo dinamismo del sector biotecnológico, incluso en medio de un entorno económico incierto.
Sin embargo, no todas las compañías registraron ganancias. McCormick cayó más de 6% tras anunciar la compra de una parte importante del negocio alimentario de Unilever, una operación valorada en 44.800 millones de dólares.
A pesar del fuerte repunte del martes, los analistas advierten que el panorama sigue siendo incierto. El S&P 500 cerró el primer trimestre con una caída acumulada del 4,6%, reflejo de las tensiones geopolíticas, el aumento de los precios energéticos y la persistente preocupación por la inflación.
En el mercado de bonos, el rendimiento del Tesoro a 10 años descendió ligeramente, lo que también contribuyó a mejorar el apetito por el riesgo entre los inversionistas.
Expertos coinciden en que el comportamiento del mercado en las próximas semanas dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Oriente Medio y de los precios del petróleo. Cualquier interrupción en el suministro energético podría revertir rápidamente las ganancias observadas.
Por ahora, el repunte ofrece un respiro a Wall Street tras semanas de volatilidad, aunque la estabilidad a largo plazo sigue siendo incierta.
