Caída del dólar genera preocupación entre analistas, mientras Trump minimiza impacto


Por Max Vásquez
Editor@latinocc.com


“Fíjense en el valor del dólar. Miren el negocio que estamos haciendo. El dólar está muy bien”, declaró el mandatario durante un mitin en Des Moines, Iowa, donde insistió en que la economía estadounidense sigue sólida.


Las declaraciones, lejos de calmar los mercados, profundizaron la caída de la divisa.
El euro ya se cambia a $1.20 dólares, su nivel más alto desde 2021, lo que encarece las importaciones para Estados Unidos y abarata los productos estadounidenses para l@s europe@s.


Según datos de Bloomberg, el dólar cayó un 1.3 % frente a las principales monedas internacionales, acumulando una pérdida del 2.6 % desde el inicio de 2026.
La caída se explica, en parte, por la volatilidad de la política exterior del gobierno estadounidense, el creciente déficit fiscal, la elevada deuda pública y las tensiones con Japón por la debilidad del yen.


A esto se suman los temores sobre una posible intervención coordinada de los bancos centrales para contener los efectos de esta depreciación.


Uno de los factores que ha generado mayor incertidumbre en los mercados es la presión de Trump sobre la Reserva Federal.


Desde el inicio de su segundo mandato, el presidente ha intensificado sus ataques contra el titular del organismo, Jerome Powell, a quien ha presionado para reducir agresivamente las tasas de interés.


Esta ofensiva ha puesto en duda la independencia del banco central y ha avivado el temor a una crisis inflacionaria en el mediano plazo.


A esto se suman las tensiones geopolíticas, como el intento fallido de Trump por anexar Groenlandia, lo que ha debilitado la imagen de Estados Unidos como socio confiable, incluso dentro de la OTAN.


La política comercial del presidente también ha sido objeto de críticas.
Esta semana, Trump amenazó con imponer aranceles del 100% a Canadá si ese país firma acuerdos con China.


Además, su reforma fiscal, conocida como la “Ley Grande y Bonita”, ha otorgado generosas desgravaciones a las grandes corporaciones, lo que ha aumentado la desconfianza entre los inversionistas.


En contraste, monedas como el euro y la libra esterlina se han fortalecido.
La moneda británica alcanzó los $1.38 dólares, mientras que el oro se disparó a niveles récord, superando los $5,100 dólares por onza.


El yen japonés, en cambio, sigue debilitándose frente al dólar, cotizándose a 153 unidades por dólar.


Paul Donovan, economista de la UBS, advierte que el deterioro de la posición internacional de Estados Unidos podría estar minando los cimientos que han sostenido al dólar como principal moneda de reserva global.


“El mercado de la deuda estadounidense podría convertirse en un campo de batalla geopolítico”, señaló.


Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Échiquier, recordó que la hegemonía del dólar como activo de reserva mundial se consolidó desde la década de 1990, desplazando al oro gracias, en parte, a la confianza de Europa.


Sin embargo, esa misma confianza ahora parece tambalearse. A pesar de las advertencias, Trump mantiene su discurso desafiante.


“Yo podría hacer que el dólar suba o baje como un yoyó”, dijo.


Luego Trump criticó a los países asiáticos que, según él, intentaron devaluar sus monedas.


“Si nos fijamos en China y Japón, solía pelear con ellos a muerte, porque siempre querían devaluar el yen. ¿Saben? El yen y el yuan, y siempre querían devaluarlos. Devaluaban, devaluaban, devaluaban. No es justo que devalúen, porque es difícil competir cuando devalúan. Pero siempre lucharon, no, nuestro dólar es genial”, añadió Trump el martes.


Mientras tanto, los mercados siguen atentos a la reunión de la Reserva Federal prevista para este miércoles, donde se espera una pausa en los recortes de tasas.
Aun así, muchos temen que las señales de desconfianza y la presión política puedan prolongar la caída del dólar y provocar nuevas turbulencias económicas.


Artaz, que recuerda cómo la deuda estadounidense está masivamente en manos de inversores extranjeros, sobre todo chinos y japoneses.


Y como el oro ha disparado su valor a récord históricos. La semana pasada alcanzó los $5,000 dólares por onza, el mayor valor de su historia.


“Sumando todos los instrumentos, el dólar sigue siendo el primer activo de reserva mundial y, aunque el oro lo destronase, seguiría siendo una referencia. Por el contrario, el mercado de la deuda estadounidense podría convertirse en un campo de batalla geopolítico. Eso posibilitaría que el oro siguiera brillando”, concluye Artaz.