¿Newsom vs. Harris en 2028? El gobernador de California evita confrontación directa y apela al “destino”


Por Redacción
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El gobernador de California, Gavin Newsom, dejó abierta la posibilidad de una candidatura presidencial en 2028, pero evitó anticipar un eventual enfrentamiento con la exvicepresidenta Kamala Harris, otra figura prominente del Partido Demócrata con profundas raíces políticas en el estado.


En una entrevista transmitida el domingo, Newsom respondió con cautela cuando se le preguntó qué ocurriría si ambos decidieran competir por la nominación demócrata en 2028.


“Eso lo determinará el destino”, dijo el gobernador, quien actualmente realiza una gira de promoción de su más reciente libro, movimiento que muchos analistas interpretan como una plataforma preliminar hacia una campaña nacional.


Newsom enfatizó que nunca ha interferido en las aspiraciones políticas de Harris. “Nunca me he interpuesto en su ambición. Jamás”, afirmó. Sin embargo, tampoco descartó competir si las circunstancias lo llevan a hacerlo. “Solo puedes controlar lo que puedes controlar”, añadió.


Tanto Newsom como Harris han construido carreras políticas que, aunque paralelas, comparten escenarios similares en California.


Harris inició su ascenso como fiscal de distrito de San Francisco antes de ser elegida procuradora general del estado y posteriormente senadora federal. En 2021 asumió como vicepresidenta de Estados Unidos, convirtiéndose en la primera mujer y la primera persona afroamericana y de ascendencia surasiática en ocupar ese cargo.


Newsom, por su parte, fue alcalde de San Francisco antes de convertirse en vicegobernador y luego en gobernador del estado más poblado del país. Ambos han sido considerados durante años como posibles aspirantes presidenciales.


Aunque mantienen una relación cordial en público, el vínculo ha atravesado momentos de tensión. En su libro “107 Days”, Harris relató que cuando llamó a Newsom para pedirle respaldo tras el retiro del entonces presidente Joe Biden de la contienda electoral, el gobernador respondió por mensaje que la llamaría después, pero la llamada nunca se concretó. Newsom explicó posteriormente que no reconoció el número entrante, aunque aseguró haber respaldado rápidamente su candidatura.


Más allá de la estrategia política, Newsom señaló que cualquier decisión sobre 2028 será discutida en el ámbito familiar.


“Depende del día”, respondió cuando se le preguntó si su familia apoyaría una candidatura presidencial.


El gobernador compartió una anécdota personal que ilustra el impacto que una eventual campaña tendría en su entorno cercano. Según contó, uno de sus hijos le envió un mensaje tras leer titulares que sugerían que estaba considerando seriamente postularse.


Cuando le preguntó por qué, su hijo respondió: “Soy demasiado joven. Necesitas pasar más tiempo con nosotros”.


Newsom relató la historia con una sonrisa, pero reconoció el peso emocional de esa reflexión. “¿Cómo manejas eso?”, comentó, sugiriendo que el costo personal de una campaña nacional es un factor real en su proceso de decisión.


El panorama político rumbo a 2028 permanece abierto dentro del Partido Demócrata. Harris no ha confirmado una nueva candidatura presidencial, pero tampoco la ha descartado públicamente. Tras optar por no postularse a la gobernación de California —cargo que quedará vacante cuando Newsom concluya su mandato—, mantiene presencia activa en debates nacionales y foros internacionales.


Newsom, por su parte, ha incrementado su perfil en temas nacionales, incluyendo derechos reproductivos, políticas climáticas y confrontaciones legales con estados liderados por republicanos. Su gestión en California le ha permitido proyectarse como una voz destacada dentro del ala progresista del partido, aunque también enfrenta críticas relacionadas con el costo de vida y la crisis de vivienda en el estado.


Analistas políticos señalan que una eventual primaria entre Newsom y Harris representaría una competencia significativa entre dos figuras con experiencia ejecutiva y proyección nacional, pero también con bases de apoyo que podrían superponerse en un electorado demócrata diverso.


Aunque Newsom ha sido franco en otras ocasiones sobre su interés en la presidencia, su mensaje actual combina ambición con prudencia. Evita confrontar directamente a Harris y apela a factores externos —“el destino”— para describir lo que podría suceder.


Esa postura le permite mantener abiertas sus opciones sin generar una fractura prematura dentro del partido, especialmente en un momento en que los demócratas buscan consolidar liderazgo tras ciclos electorales intensos.


Por ahora, la posible contienda entre dos figuras clave de California sigue siendo hipotética. Pero la conversación pública ya comenzó, y tanto Newsom como Harris permanecen bajo la atenta mirada de estrategas, donantes y votantes que empiezan a proyectar el mapa político de 2028.


Mientras tanto, Newsom asegura que cualquier decisión final no se tomará únicamente en función de cálculos políticos, sino también considerando el impacto en su familia. Una ecuación que, según reconoció, puede ser tan compleja como cualquier campaña presidencial.