Por Redacción
Redaccion@latinocec.com
El abogado de un hombre baleado por agentes federales de inmigración en el centro de California rechazó la versión oficial del gobierno y aseguró que su cliente no intentó atropellar a los agentes durante el operativo, en un caso que ha generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza.
El incidente involucra a Carlos Iván Mendoza Hernández, de 36 años, quien fue herido por disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante un arresto realizado en la ciudad de Patterson, a unos 120 kilómetros al sureste de San Francisco.
El Departamento de Seguridad Nacional informó que los agentes abrieron fuego en defensa propia después de que Mendoza presuntamente intentara embestirlos con su vehículo el martes. Según las autoridades, el operativo estaba dirigido específicamente a su detención, y lo describieron como un presunto miembro de pandilla buscado en El Salvador en relación con un caso de homicidio.
Defensa rechaza acusaciones y cuestiona antecedentes
El abogado defensor, Patrick Kolasinski, ofreció una versión distinta durante una conferencia de prensa en Modesto. Afirmó que Mendoza no intentó atropellar a los agentes y puso en duda las afirmaciones de que exista una orden de arresto vigente en su contra en El Salvador.
Kolasinski señaló que su cliente ha tenido encuentros previos con la ley por infracciones menores de tránsito, pero aseguró que no posee antecedentes penales en Estados Unidos. Además, indicó que Mendoza fue absuelto previamente de un cargo de asesinato en su país de origen, lo que, según la defensa, contradice la narrativa oficial de las autoridades estadounidenses.
El abogado también expresó que, hasta el momento, no ha encontrado evidencia que vincule a su cliente con actividades de pandillas, aunque reconoció que no ha tenido la oportunidad de entrevistarlo directamente tras el incidente.
Estas declaraciones abren interrogantes sobre la información utilizada por las agencias federales para justificar el operativo y el uso de fuerza letal.
Uso de la fuerza y creciente escrutinio
El caso ocurre en un contexto de creciente atención pública sobre las tácticas empleadas por las autoridades migratorias en Estados Unidos, particularmente en operativos de arresto que involucran a inmigrantes.
El DHS defendió la actuación de sus agentes, señalando que respondieron a una amenaza inmediata. Sin embargo, la falta de evidencia pública hasta el momento, así como las versiones contradictorias, podrían derivar en investigaciones adicionales o en demandas legales por parte de la defensa.
El tiroteo también pone de relieve las tensiones entre las políticas de control migratorio y los derechos civiles de los inmigrantes, un tema que ha sido objeto de debate constante en los últimos años.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que incidentes de este tipo pueden tener un efecto disuasorio en comunidades inmigrantes, generando temor hacia las autoridades y reduciendo la disposición de las personas a cooperar con las fuerzas del orden.
Mientras tanto, el estado de salud de Mendoza no ha sido detallado públicamente, y las autoridades no han proporcionado información adicional sobre posibles cargos en su contra en Estados Unidos.
El caso continúa en desarrollo y se espera que surjan más detalles a medida que avance la investigación y la defensa tenga acceso directo a su cliente.
