Agentes del ICE en aeropuertos de EE.UU. generan inquietud en medio de retrasos y cierre parcial del gobierno


Por Redacción
Redaccion@latinocc.com


La medida fue anunciada por el presidente Donald Trump como parte de un esfuerzo para apoyar a la Transportation Security Administration (TSA), cuyos trabajadores han enfrentado semanas sin salario debido a la falta de financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).


Aunque los agentes del ICE han sido vistos en terminales y cerca de los puntos de control de seguridad, autoridades federales señalaron que no están realizando arrestos ni revisando a los pasajeros. Su función, según el gobierno, es únicamente de apoyo logístico y vigilancia.


Sin embargo, su presencia ha generado inquietud entre viajeros y expertos, especialmente en un contexto de intensificación de operativos migratorios en distintas ciudades del país durante el último año.


Periodistas observaron agentes del ICE en aeropuertos clave como el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson en Atlanta, el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy en Nueva York, el Newark Liberty en Nueva Jersey y el George Bush Intercontinental en Houston, entre otros.


Aunque es común ver a agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en aeropuertos internacionales, la presencia del ICE en áreas de control de la TSA es poco habitual.


El despliegue ocurre en medio de importantes retrasos. En Atlanta, uno de los aeropuertos más transitados del mundo, las autoridades recomendaron a los pasajeros llegar con al menos cuatro horas de anticipación.


Las filas se extendían desde los puntos de revisión de la TSA hasta áreas de equipaje e incluso fuera de las terminales. Algunos viajeros expresaron frustración ante la posibilidad de perder sus vuelos.


El cierre parcial del gobierno comenzó tras el vencimiento del financiamiento del DHS el pasado 14 de febrero, en medio de desacuerdos entre demócratas y republicanos sobre políticas migratorias.


Miles de empleados federales, incluidos agentes de la TSA, han continuado trabajando sin recibir salario. La presión económica ha provocado ausencias laborales y renuncias, lo que ha agravado la escasez de personal.


Según datos oficiales, más del 11% de los trabajadores de la TSA se ausentaron recientemente, mientras que cientos han dejado sus puestos durante el cierre.


Las negociaciones en Washington continúan estancadas. Legisladores demócratas exigen reformas en las operaciones migratorias, incluyendo mayores controles legales sobre las acciones del ICE, mientras la administración Trump insiste en fortalecer la aplicación de políticas de inmigración.


El mandatario también ha sugerido la posibilidad de desplegar a la Guardia Nacional en aeropuertos si la situación lo requiere.


Sindicatos del sector aeronáutico han advertido que los agentes del ICE no cuentan con la misma capacitación que el personal de la TSA, lo que podría generar riesgos adicionales en la seguridad aeroportuaria.


Además, alertan que su presencia podría distraer a los equipos encargados de garantizar la seguridad de los pasajeros, especialmente si se amplían sus funciones.
Mientras tanto, millones de viajeros continúan enfrentando retrasos, incertidumbre y largas esperas en aeropuertos de todo el país, en medio de una crisis que combina tensiones políticas, problemas operativos y preocupaciones migratorias.