Arrestan al expríncipe Andrés por presunta conducta indebida vinculada a Jeffrey Epstein


Por Redacción
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El arresto, calificado como extraordinario en Reino Unido, marca la primera vez en casi cuatro siglos que un miembro de alto rango de la familia real británica es detenido. La medida refleja la creciente presión pública y política sobre la monarquía en medio de nuevas revelaciones derivadas de documentos judiciales publicados en Estados Unidos.


La Policía del Valle del Támesis informó que un hombre de unos 60 años, originario de Norfolk, fue arrestado y retenido durante varias horas antes de ser liberado mientras continúa la investigación. Como es habitual en el sistema británico, las autoridades no identificaron formalmente al sospechoso, pero confirmaron que no ha sido acusado ni exonerado.


Mountbatten-Windsor, quien cumplió 66 años el jueves, fue detenido en su residencia en Wood Farm, dentro de la finca real de Sandringham, en el este de Inglaterra. Posteriormente fue fotografiado saliendo de una comisaría cercana.


El rey Charles III emitió un inusual comunicado público sobre el arresto de su hermano menor, subrayando que el proceso judicial debe seguir su curso.
“Permítanme ser muy claro: la ley debe seguir su curso”, señaló el monarca. “Mientras este proceso continúe, no sería correcto de mi parte hacer más comentarios sobre este asunto”.


La declaración rompe con la tradicional política de la familia real de evitar comentarios sobre controversias legales. La difunta reina Elizabeth II popularizó el lema “nunca quejarse, nunca explicar”, una estrategia destinada a preservar la neutralidad institucional de la Corona.


La policía indicó que abrió formalmente una investigación tras evaluar reportes que señalan que el expríncipe habría enviado informes comerciales confidenciales a Epstein en 2010, cuando se desempeñaba como enviado especial del Reino Unido para comercio internacional. Parte de la correspondencia entre ambos fue incluida en documentos divulgados el mes pasado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.


“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, indicó el subdirector de la policía, Oliver Wright.


Las autoridades registraron tanto la vivienda actual de Mountbatten-Windsor en Sandringham como su antigua residencia en Royal Lodge, cerca del Castillo de Windsor.


Las acusaciones investigadas el jueves son distintas a las formuladas por Virginia Giuffre, quien afirmó que fue traficada al Reino Unido para mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe en 2001, cuando tenía 17 años. Giuffre murió el año pasado. La familia de la mujer celebró el arresto y afirmó que demuestra que “nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”.


Mountbatten-Windsor ha negado reiteradamente haber cometido irregularidades relacionadas con su amistad con Epstein. Sin embargo, su vínculo con el financiero —condenado en 2008 por solicitar prostitución de una menor— ha perseguido a la familia real durante más de una década.


En 2019, tras una entrevista televisiva ampliamente criticada en la BBC, el entonces príncipe renunció a sus funciones públicas y perdió el patrocinio de diversas organizaciones benéficas. Más recientemente, el rey Carlos III lo despojó del uso oficial del título de príncipe y le solicitó abandonar la residencia que ocupó durante más de 20 años.


Expertos en realeza han comparado la magnitud de la crisis con momentos históricos críticos para la Corona. Craig Prescott, académico de Royal Holloway, Universidad de Londres, señaló que se trata de “la caída en desgracia más espectacular para un miembro de la familia real en la época moderna”, comparable en gravedad a la abdicación de Edward VIII en 1936.


El arresto se produjo un día después de que el Consejo Nacional de Jefes de Policía anunciara la creación de un grupo de trabajo para asistir a fuerzas del orden en todo el Reino Unido que investigan posibles delitos cometidos por Epstein y sus asociados en territorio británico.


La divulgación de documentos en Estados Unidos también ha tenido repercusiones políticas en Londres. El primer ministro Keir Starmer enfrentó cuestionamientos luego de que los archivos revelaran vínculos más estrechos de lo previamente conocido entre el exdiplomático Peter Mandelson y Epstein. La Policía Metropolitana ha indicado que investiga posibles irregularidades relacionadas con esa correspondencia.


Desde Washington, el presidente Donald Trump calificó el arresto como “una vergüenza” y “muy triste” para la familia real.


Históricamente, el último arresto de un miembro de alto rango de la realeza británica ocurrió en la década de 1640, durante el reinado de Charles I, en el contexto de la Guerra Civil Inglesa. El monarca fue finalmente juzgado y ejecutado en 1649.


Aunque el caso actual no tiene implicaciones comparables en términos institucionales, analistas coinciden en que representa uno de los desafíos más serios para la legitimidad pública de la monarquía en décadas recientes.


La investigación continúa y las autoridades no han indicado cuándo podrían presentarse cargos formales o si el expríncipe será interrogado nuevamente.