Corte de apelaciones frena la construcción del salón de baile de Trump en la Casa Blanca por falta de aval del Congreso

​Por El Latino Newsroom

​En la resolución dictada el viernes, el tribunal determinó que el Poder Ejecutivo no tiene la atribución unilateral para edificar una estructura de 8,400 metros cuadrados (90,000 pies cuadrados) en el espacio que ocupaba el Ala Este. El emblemático sector histórico del recinto presidencial fue demolido por órdenes del mandatario el otoño pasado.

​El fallo responde a un recurso presentado por defensores del patrimonio histórico, quienes interpusieron la demanda para detener los trabajos que ya se elevan sobre el nivel del suelo en el costado este del complejo. No obstante, la corte precisó que suspenderá la ejecución de su propia medida cautelar durante dos semanas para brindar al gobierno el tiempo necesario para interponer un recurso ante la Corte Suprema.

​»El hecho de si debe o no construirse un gran salón de baile corresponde decidirlo al Congreso y no es un asunto para que el Poder Ejecutivo actúe por cuenta propia», enfatizó el dictamen judicial. La sentencia aclaró además que el fallo no valora la deseabilidad del edificio como política pública, sino el cumplimiento del principio de división de poderes.

​El fallo judicial fue respaldado por los jueces de apelación Patricia Millett y Bradley Garcia, mientras que la jueza Neomi Rao emitió un voto en contra. Durante el proceso, la representación legal del gobierno sostuvo que los mandatarios cuentan con facultades para realizar remodelaciones dentro del recinto federal, pero la mayoría del tribunal desestimó que esa potestad abarque construcciones de gran escala sin aprobación presupuestaria ni normativa del Capitolio.

​El conflicto legal fue impulsado por la organización National Trust for Historic Preservation, entidad con mandato del Congreso encargada de velar por la integridad de los sitios patrimoniales. La agrupación cuestionó el impacto arquitectónico sobre la Casa Blanca y la alteración de su estructura histórica.

​Este dictamen representa un nuevo obstáculo para los planes urbanísticos y arquitectónicos impulsados por la administración en Washington. Previamente en la misma semana, una evaluación del Servicio de Parques Nacionales advirtió que la propuesta presidencial de levantar un arco triunfal de 76 metros (250 pies) de altura cerca de la rotonda de tráfico entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington podría comprometer el valor histórico de decenas de sitios emblemáticos aledaños.

​Especialistas constitucionales señalan que la controversia reactiva la delimitación de competencias entre el presidente y el Congreso respecto a la gestión de bienes públicos. El gobierno pretendía financiar la edificación mediante aportes de donantes privados e inversiones personales del mandatario, sosteniendo que al no utilizar fondos del contribuyente prescindía del aval legislativo. Sin embargo, la corte concluyó que la titularidad del inmueble es pública y sigue sujeta al control del Poder Legislativo.

​A pesar de que el fallo ordena detener las obras del salón de baile sobre el nivel del suelo, el desarrollo del litigio deja exentas las labores destinadas a reforzar las infraestructuras subterráneas de seguridad y los refugios de protección de la Casa Blanca. En alegatos judiciales presentados por el Servicio Secreto, la agencia de seguridad argumentó que la culminación de los trabajos de ingeniería en el subsuelo resulta crítica para salvaguardar la protección del jefe de Estado y las comunicaciones estratégicas.

​Por su parte, el equipo jurídico de la Casa Blanca prepara de inmediato la apelación ante el máximo tribunal de la nación, buscando revocar la orden de paralización antes de que venza el plazo de 14 días otorgado por el panel de apelaciones.

​El desenlace de este enfrentamiento legal ante la Corte Suprema sentará un precedente definitorio sobre los límites de la autoridad ejecutiva en la modificación de monumentos y edificios gubernamentales de valor nacional. En tanto no se emita un pronunciamiento definitivo del tribunal supremo o el Congreso otorgue una autorización formal, el proyecto de ingeniería en el South Lawn permanecerá sujeto a restricciones operativas.