Taremi regala su camisa y un momento histórico en debut mundialista

Por Carlos Hernández
redaccion@latinocc.com

Y es que el delantero de Olympiacos y figura de la selección de Irán corrió toda la cancha a lo ancho antes de irse a los camerinos, hasta el filo de la tribuna Este del Los Angeles Stadium después del empate 2-2 ante Nueva Zelanda, para hacer el sueño realidad de una seguidora iraní que junto con su esposo le gritaba a todo pulmón. Taremi se acercó, se quitó la camiseta y se la entregó, desatando lágrimas, aplausos y gritos entre los aficionados que presenciaron el gesto.

El Latino captó el momento en que la aficionada recibió la playera del atacante iraní, y el referente de los líderes de la oncena del Medio Oriente conocida como los “Leones Persas”.

Cuando se le preguntó si nombraría a su bebé Mehdi en honor al delantero, respondió emocionada: “Tal vez, tal vez”.

La escena ocurrió después de un partido intenso, disputado de principio a fin, en el que Irán tuvo que remar contra la corriente.

Nueva Zelanda se puso dos veces arriba en el marcador con goles de Elijah Just, mientras que Irán respondió por medio de Ramin Rezaeian y Mohammad Mohebi para rescatar un punto en su debut mundialista.

El encuentro se jugó ante más de 70,000 aficionados y cabe mencionar que también estuvo marcado por el contexto político alrededor del equipo iraní.  

Aunque los “Kiwis” fueron peligrosos cada vez que atacaron, Irán cambió el ritmo del partido en el segundo tiempo.

El equipo asiático dominó más la pelota, generó llegadas y estuvo cerca de llevarse la victoria en los minutos finales, pero no logró concretar las oportunidades que habrían cambiado la historia de su estreno mundialista.

La participación de Irán en este Mundial también ha estado rodeada de dificultades fuera de la cancha.

La selección persa sin duda ha sido la más afectada en el Mundial, ya que ha enfrentado problemas de visas, limitaciones logísticas y restricciones para parte de su delegación y aficionados debido a las políticas de entrada a Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.

Luego que Trump ordenó que sería mejor para Irán que no se concentrará en EEUU por razones de seguridad, Irán estableció su base en Tijuana, en el Centro Deportivo de los Xolos de la Liga MX, teniendo que trasladarse a Estados Unidos para disputar sus partidos.  

Durante el encuentro se registraron discusiones entre algunos aficionados iraníes por el uso de distintas banderas.

Unos portaban la bandera histórica del león y el sol, asociada por muchos exiliados con el Irán anterior a la Revolución Islámica de 1979 y usada actualmente como símbolo de oposición al gobierno de Teherán.

Otros defendían la bandera oficial de la República Islámica, con el emblema rojo en el centro y la frase “Dios es grande” repetida en las franjas, y la que la FIFA usó en formato gigante en el centro de la cancha en la ceremonia de inicio del partido, algo que fue abucheado por una parte del estadio.

La bandera actual fue adoptada después de la revolución.

“Los cristianos y judíos iraníes, sobre todo los que viven en EE.UU., son quienes están en contra del pueblo iraní y que se alinean con Israel, son quienes desean que Israel y EE.UU. destruyan a Irán, son títeres que no saben lo que se vive y hablan sólo por hablar”, dijo a El Latino un aficionado iraní identificado como Farid S.

Aun así, por unos segundos, el gesto de Taremi pareció suspender las diferencias.

En medio de banderas, reclamos, cánticos y emociones encontradas, una camiseta se convirtió en símbolo de cercanía entre un país, un jugador y el sueño mundialista de una aficionada.