Por Redacción
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La confianza de los estadounidenses en su propio futuro atraviesa uno de sus momentos más bajos en casi 20 años, según una nueva encuesta de Gallup que refleja un marcado deterioro del optimismo, incluso en un contexto político que tradicionalmente suele impulsar expectativas positivas entre los votantes del partido en el poder.
De acuerdo con el sondeo, realizado a lo largo de 2025, solo el 59% de los adultos en Estados Unidos calificó de manera positiva cómo cree que será su vida dentro de cinco años. Se trata del porcentaje más bajo desde que Gallup comenzó a medir este indicador hace casi dos décadas y una señal clara del profundo pesimismo que se ha ido consolidando en el país durante los últimos años.
El estudio se basa en una pregunta que Gallup formula anualmente y que pide a los encuestados evaluar su vida actual y su vida futura en una escala del 0 al 10. Aquellos que otorgan una calificación de 8 o más a su vida futura son considerados “optimistas”. La caída de este grupo ha sido más pronunciada que el descenso en la satisfacción con la vida presente.
“Mientras la percepción de la vida actual se ha ido erosionando, el optimismo hacia el futuro se ha deteriorado casi el doble en el transcurso de la última década”, explicó Dan Witters, director de investigación del Índice Nacional de Salud y Bienestar de Gallup.
Históricamente, las evaluaciones de la vida presente y futura suelen moverse en paralelo. Cuando las personas se sienten satisfechas con su situación actual, tienden a proyectar un futuro más prometedor. Sin embargo, los datos más recientes muestran una brecha creciente: aunque la satisfacción con la vida actual ha disminuido, la expectativa sobre el futuro ha caído con mayor fuerza, rompiendo un patrón que durante años se mantuvo estable.
Otro indicador que refuerza esta tendencia es el porcentaje de estadounidenses que Gallup clasifica como “prosperando”, es decir, quienes califican su vida actual con 7 o más y su vida futura con 8 o más. Actualmente, solo el 48% de los adultos entra en esta categoría, menos de la mitad de la población.
El impacto político y el fuerte descenso entre los demócratas
Las percepciones sobre el futuro suelen variar con los cambios de poder en la Casa Blanca. En general, los votantes del partido
Durante la transición del final del mandato de Joe Biden al inicio del segundo mandato de Donald Trump, el optimismo entre los demócratas cayó de forma significativa, del 65% al 57%. Aunque los republicanos mostraron un aumento en sus expectativas positivas, ese repunte no fue suficiente para contrarrestar el desplome entre los demócratas.
“El cambio de administración en la Casa Blanca fue casi con certeza un factor clave”, señaló Witters. “Pero lo que vimos fue que quienes se identifican como demócratas sintieron ese cambio con mucha intensidad”.
Aun así, el optimismo entre los republicanos tampoco alcanzó los niveles registrados durante el último año del primer mandato de Trump. Una encuesta de AP-NORC realizada en enero reveló que, aunque la mayoría de los votantes republicanos continúa apoyando al presidente, existe una percepción de que su gestión económica no ha cumplido completamente con las expectativas.
La economía, el costo de la vida y la estabilidad financiera personal siguen figurando entre las principales preocupaciones para amplios sectores de la población, independientemente de su afiliación política. El sondeo sugiere que, más allá del control del Congreso y de la presidencia por parte de un solo partido, persiste una sensación generalizada de incertidumbre sobre el rumbo del país.
Los adultos hispanos, entre los más pesimistas sobre el futuro
Uno de los descensos más marcados en el optimismo se registró entre los adultos hispanos. Según Gallup, la proporción de hispanos que se consideran optimistas sobre su futuro cercano cayó del 69% al 63% durante el primer año del segundo mandato de Trump.
Esta disminución fue mayor que la observada entre estadounidenses blancos y negros, una diferencia que, de acuerdo con los investigadores, podría estar vinculada a múltiples factores, como el aumento del costo de vida, preocupaciones relacionadas con la salud y, de manera destacada, la inquietud generada por las políticas migratorias de la administración actual.
Datos adicionales respaldan esta interpretación. Una encuesta del Proyecto de Comunidades Estadounidenses reveló que las personas que viven en zonas con alta concentración de población hispana se mostraron menos esperanzadas sobre su futuro en comparación con el año anterior. A su vez, un sondeo de AP-NORC indicó que la favorabilidad del presidente Trump entre los hispanos disminuyó a lo largo de 2025 y que este grupo reportó niveles más altos de estrés económico que otrEl optimismo de los estadounidenses sobre su futuro cae a su nivel más bajo en casi dos décadasos sectores de la población.
Un estudio del Centro de Investigación Pew, realizado en octubre, encontró que las políticas migratorias del gobierno son especialmente visibles en las comunidades latinas. Cerca de seis de cada diez latinos dijeron haber visto o escuchado sobre redadas o arrestos migratorios en su comunidad durante los últimos seis meses.
“Las deportaciones son algo que prácticamente todos pueden observar con sus propios ojos”, explicó Witters. “Pero si eres hispano, es razonable pensar que ese entorno te afecte de una manera más directa y personal”.
El pesimismo creciente entre los hispanos ocurre en un contexto en el que este grupo enfrenta desafíos económicos persistentes y una mayor exposición a políticas que influyen directamente en su seguridad, estabilidad familiar y oportunidades laborales.
Los resultados del sondeo de Gallup se basan en más de 22,000 entrevistas
realizadas a adultos en Estados Unidos durante cuatro períodos trimestrales a lo largo de 2025. Las entrevistas forman parte del Panel de Gallup, un sistema de muestreo basado en probabilidades que busca representar con precisión a la población adulta del país.
En conjunto, los datos reflejan una advertencia clara: incluso con un cambio político que tradicionalmente suele impulsar el optimismo entre algunos sectores, una proporción creciente de estadounidenses mira al futuro con dudas, inseguridad y expectativas cada vez más limitadas.
