Por El Latino Newsroom
Una fuerte marejada sacude las altas esferas del fútbol mundial luego de que organizaciones globales de hinchas alzaran la voz de manera unánime para solicitar la dimisión del actual mandatario de la FIFA.
El descontento generalizado surge a raíz de un polémico intento por privatizar y comerciar los beneficios económicos futuros del torneo más prestigioso del planeta, desencadenando una fractura institucional de proporciones históricas.
Rechazo masivo de las agrupaciones globales de hinchas
Diversos grupos de aficionados al fútbol a nivel internacional lanzaron una campaña colectiva respaldada por la etiqueta #InfantinOut. La iniciativa busca no solo la salida inmediata de Gianni Infantino del sillón presidencial, sino también una reestructuración profunda en las bases del organismo rector para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
“El vergonzoso intento de un individuo —el propio presidente de la FIFA— de vender la Copa del Mundo a inversionistas privados dejó al descubierto una traición que el fútbol nunca olvidará”, señala de forma categórica el documento impulsado por entidades como Football Supporters Europe, Football Supporters Africa y el Independent Supporters Council de Norteamérica, junto a decenas de organizaciones nacionales.
Las agrupaciones afirman que el dirigente ha mostrado un fallo grave en la gestión institucional. “Gianni Infantino ha demostrado un profundo fracaso de liderazgo, incompatible con una gobernanza democrática. La concentración de poder en torno a la Presidencia de la FIFA, combinada con una toma de decisiones opaca, clientelismo de culto a la personalidad y cero rendición de cuentas, ha destruido cualquier confianza restante en el organismo rector mundial”, puntualiza la petición.
Falta de respaldo de confederaciones y apoyos divididos
La crisis se intensifica ante la pérdida de confianza de actores clave dentro del mapa futbolístico mundial. La UEFA ha expresado abiertamente su postura en contra de la gestión actual, postura que encuentra eco en los cuestionamientos planteados por las cúpulas de la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol.
A pesar de las crecientes presiones para su salida, Infantino mantiene el respaldo de algunas de las 211 federaciones miembro de la FIFA, entre las que figuran Marruecos, Qatar y Líbano. No obstante, otros actores relevantes como Arabia Saudita han optado por no emitir un respaldo público directo, evidenciando un escenario de marcada polarización sobre el futuro del gobierno del fútbol internacional.
