Por Redacción
Redaccion@latinocc.com
Un hombre de Oxnard condenado por asesinato en primer grado y agresión con un arma de fuego fue sentenciado a 54 años a cadena perpetua en una prisión estatal, aunque una decisión judicial redujo de forma significativa el tiempo que deberá cumplir antes de poder optar a la libertad condicional, informó la Fiscalía del Condado de Ventura.

Aaron Jabezz Holmes, de 30 años, fue sentenciado el 12 de enero de 2026 por el asesinato ocurrido en 2015 de Angel Diaz y por agredir con un arma de fuego a otra víctima durante una violenta serie de delitos cometidos en Oxnard cuando Holmes tenía 19 años.
Holmes se declaró previamente no contest el 24 de septiembre de 2025 a un cargo de asesinato en primer grado, incluida la acusación de que disparó de manera personal e intencional un arma de fuego causando la muerte, así como a un cargo de agresión con arma de fuego. También admitió varias alegaciones especiales y factores agravantes, incluida una condena previa considerada como “strike” por robo.
Pese a la fuerte oposición de la fiscalía, el juez del caso eliminó la condena previa por robo antes de dictar sentencia, una decisión que modificó sustancialmente la elegibilidad de Holmes para la libertad condicional.
Decisión judicial modifica la elegibilidad para libertad condicional
La fiscal adjunta principal Theresa Pollara, de la Unidad de Homicidios de Delitos Mayores de la Fiscalía del Condado de Ventura, estuvo a cargo del proceso y se opuso a la eliminación del antecedente penal.
“La decisión del tribunal de eliminar la condena previa, pese a nuestra objeción, alteró de manera significativa el efecto práctico de esta sentencia al adelantar la elegibilidad para la libertad condicional”, señaló Pollara.
Al eliminar el “strike” previo por robo, el tribunal redujo el tiempo real que Holmes deberá cumplir antes de poder ser considerado para libertad condicional. Sin esa decisión, Holmes habría sido inelegible tanto para la libertad condicional por ofensor juvenil como para la libertad condicional estatutaria por edad avanzada, lo que habría retrasado cualquier posibilidad de revisión de su caso hasta aproximadamente los 60 años.
Como resultado de la resolución judicial, Holmes ahora podría ser considerado para libertad condicional alrededor de los 44 años.
La ley de California establece que la libertad condicional para ofensores juveniles aplica a personas que cometieron delitos antes de cumplir los 26 años. Esta disposición permite una revisión anticipada de la sentencia basada en la premisa de que los jóvenes pueden presentar inmadurez en la toma de decisiones y mayor capacidad de rehabilitación.
Los fiscales argumentaron que la gravedad de los delitos, la escalada de violencia y la conducta de Holmes antes y después del asesinato justificaban negar cualquier beneficio que adelantara su elegibilidad para libertad condicional.
Una serie de delitos violentos que escaló durante la noche
Los hechos se remontan al 30 de abril de 2015, cuando Holmes se unió a dos adultos y dos menores de edad en una serie de delitos violentos que fue escalando conforme avanzaba la noche.
Al inicio, Holmes identificó a una persona a la que consideraba su enemigo mientras viajaba en un vehículo. Ordenó al conductor que se detuviera, bajó del automóvil y disparó un arma de fuego cuando la víctima intentó huir en bicicleta. El disparo impactó al hombre en el pie, pero sobrevivió.
Más tarde esa misma noche, Holmes y uno de los menores descendieron del vehículo y asaltaron a un grupo de adolescentes que practicaban una rutina de baile en un estacionamiento. Portando un arma de fuego, Holmes robó una pequeña cantidad de monedas y un teléfono celular.
Insatisfecho con el botín, Holmes decidió cometer otro robo.
Después de concertar una cita con un presunto vendedor de drogas que nunca se presentó, Holmes se acercó a Angel Diaz, quien se encontraba sentado dentro de su camioneta afuera de una tienda de donas en Oxnard. Diaz acababa de terminar un turno nocturno de trabajo y comía dentro de su vehículo para no despertar a su familia al llegar a casa.
Holmes se acercó a la ventanilla del conductor y golpeó el vidrio con un arma de fuego cargada.
Cuando Diaz intentó escapar poniendo el vehículo en marcha, Holmes disparó a través de la ventana, causándole una herida mortal. La camioneta de Diaz avanzó sin control y se estrelló contra la tienda de donas. Holmes y los demás involucrados huyeron del lugar, dejando a Diaz gravemente herido.
Diaz murió posteriormente a causa del disparo.
Conducta posterior al crimen y delitos en custodia
Tras el asesinato, Holmes presumió ante otras personas haber “slumped” a alguien, un término coloquial utilizado para referirse a matar a una persona.
El grupo continuó conduciendo después del tiroteo, durante lo cual Holmes alentó a uno de los menores a usar un arma de fuego para robar o secuestrar a una mujer que caminaba sola en un estacionamiento. La mujer logró escapar al refugiarse en una tienda cercana.
La conducta violenta de Holmes no terminó con su arresto.
Mientras se encontraba detenido en la cárcel del Condado de Ventura, Holmes cometió varios delitos graves adicionales, incluidos ataques contra dos agentes del sheriff. Los fiscales también informaron que Holmes conspiró con un familiar para introducir metanfetamina a la cárcel mientras era transportado para recibir atención médica.
Holmes finalmente se declaró culpable en esos casos separados y fue sentenciado a tres años de prisión estatal por cada uno.
La sentencia y su impacto
Aunque Holmes recibió una condena extensa de 54 años a cadena perpetua, la fiscalía subrayó que la decisión del tribunal de eliminar la condena previa redujo el impacto real de la sentencia al adelantar la fecha en la que podría optar a libertad condicional.
La Fiscalía del Condado de Ventura reiteró su compromiso de responsabilizar a los delincuentes violentos y de buscar justicia para las víctimas y sus familias.
Durante el proceso judicial, Angel Diaz fue recordado como un hombre trabajador que regresaba a casa con su familia cuando su vida fue arrebatada por un acto de violencia sin sentido.
