Incendios forestales fuera de control provocan evacuaciones masivas y devastación en el oeste de EEUU y Canadá

Por El Latino Newsroom

​Las condiciones meteorológicas extremas, caracterizadas por temperaturas sofocantes, una sequía prolongada y vientos erráticos, han obstaculizado los esfuerzos de cientos de bomberos y equipos de rescate que luchan por contener los múltiples frentes en ambos lados de la frontera norteamericana.

​En el oeste de Canadá, la situación es especialmente crítica en la provincia de Columbia Británica, donde más de 20.000 personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares de manera apresurada durante el fin de semana a lo largo del valle del lago Okanagan. La voracidad de las llamas, que avanzan a una velocidad desalentadora, arrasó con infraestructuras clave y viviendas particulares, atrapando temporalmente a decenas de pobladores que tuvieron que ser rescatados por vía aérea mediante operativos de emergencia.

​Entre los municipios más impactados se encuentra la localidad de Summerland, una comunidad de aproximadamente 12.000 habitantes que se vio envuelta en una densa nube de humo tóxico antes de que la mayoría de sus residentes pudiera preparar pertenencias de valor.

​Anette Boulet, residente de Summerland, describió la aterradora experiencia de escapar junto a su familia en medio de la madrugada, cuando el fuego amenazaba con cercar las rutas de evacuación.

​»Apenas podías ver. Estaba todo oscuro y la cresta de fuego venía directo hacia ti», declaró Boulet tras lograr llegar a salvo a un centro de recepción de evacuados en la vecina ciudad de Penticton. «No hay palabras para expresar el miedo».

​Los servicios de emergencia canadienses mantienen habilitados refugios temporales y centros de asistencia logística para atender a miles de familias desplazadas que desconocen cuándo podrán regresar o si sus propiedades han sobrevivido a la furia de los incendios.

​Al otro lado de la frontera, en el noroeste de Estados Unidos, los equipos de bomberos concentran sus recursos en el área de Spokane, en el estado de Washington, donde combaten de manera ininterrumpida tres incendios principales desde hace más de una semana. Aunque las cuadrillas han logrado avances significativos en la consolidación de líneas de contención, las labores de limpieza y enfriamiento de puntos calientes siguen siendo sumamente complejas debido a la vegetación secada por el calor extremo.

​En la localidad rural de Nine Mile Falls, situada al norte de Spokane, los cierres de carreteras y los bloqueos de seguridad previenen que las familias evacuadas regresen a inspeccionar los daños.

​Laurie Allen, una residente de la zona con 65 años de vivir en el área, relató los momentos en que debió tomar la decisión de abandonar su propiedad ante la inminente llegada del fuego.

​»Nunca antes había pasado nada similar», afirmó Allen, quien evacuo a toda prisa con su esposo y sus mascotas. «No pensamos en nada más que en agarrar a nuestros animales e irnos. Pero ahora esto ha afectado a tantos de nuestros amigos y familiares. Es bastante devastador».

​A pesar de que las vías de acceso a su vecindario permanecían bloqueadas, Allen confirmó con alivio a través de un conocido que su vivienda continúa en pie, aunque cubierta completamente por una gruesa capa de cenizas.

​Las autoridades meteorológicas de ambos países advierten que las condiciones secas y calurosas persistirán durante los próximos días, lo que mantiene en alerta máxima a los servicios de protección civil y amenaza con complicar aún más las tareas de contención en toda la región del Pacífico Noroeste.