Investigación sugiere que misil de EEUU pudo haber causado ataque contra escuela en Irán que dejó más de 165 muertos


Por Redacción
Redaccion@latinocc.com


El grupo de investigación de código abierto Bellingcat afirmó que un video recientemente difundido “parece contradecir” las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que Irán fue responsable de la explosión ocurrida el 28 de febrero en la ciudad de Minab, en la provincia de Hormozgan.


El ataque alcanzó una escuela ubicada junto a una base de la Guardia Revolucionaria iraní, una de las principales fuerzas militares del país.


Expertos consultados por The Associated Press indicaron que el análisis de imágenes satelitales y otros datos visuales sugiere que el edificio escolar pudo haber sido alcanzado durante una rápida serie de bombardeos dirigidos contra el complejo militar cercano.


El incidente ha provocado preocupación internacional por el alto número de víctimas civiles y ha reavivado el debate sobre la precisión de los ataques militares en zonas densamente pobladas.


El análisis más reciente se basa en un video de tres segundos publicado por la agencia semioficial iraní Mehr y difundido el domingo.


La grabación muestra una munición cayendo sobre un edificio, seguida por una explosión que genera una columna de humo oscuro que se mezcla con otras nubes de humo que aparentemente provienen de ataques previos contra el mismo complejo.


El investigador de Bellingcat Trevor Ball logró geolocalizar el video cerca del sitio donde se encuentra la escuela afectada. Periodistas de The Associated Press también confirmaron la ubicación del material visual.


Ball identificó la munición visible en el video como un misil de crucero Tomahawk, un tipo de armamento que, dentro del contexto actual del conflicto, sólo estaría siendo utilizado por Estados Unidos.


Hasta ahora, esta sería la primera evidencia concreta sobre el tipo de arma utilizada en el ataque.


El Comando Central del ejército de Estados Unidos ha reconocido previamente el uso de misiles Tomahawk durante las operaciones militares en la región.


Incluso difundió una fotografía que muestra al destructor USS Spruance, integrante del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, disparando un misil Tomahawk el mismo día del ataque, el 28 de febrero.


El buque se encontraba dentro del alcance operativo del objetivo atacado en el sur de Irán.


Sin embargo, hasta el momento ninguna investigación independiente ha podido acceder al lugar del ataque debido a las condiciones de guerra en la región.


Además, la falta de imágenes de fragmentos de munición recuperados en el sitio ha dificultado confirmar de manera definitiva qué tipo de arma provocó la explosión.


Cuando un periodista preguntó el sábado al presidente Trump si Estados Unidos había sido responsable del ataque, el mandatario rechazó esa posibilidad.


“No, en mi opinión, según lo que he visto, eso lo hizo Irán”, afirmó el presidente, sin presentar evidencia.


Trump también aseguró que el ejército iraní suele ser “muy impreciso” con sus armas.
Durante el intercambio con la prensa, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, intervino rápidamente para señalar que el gobierno estaba investigando el incidente.


Expertos en derecho internacional han advertido que el ataque podría constituir una grave violación del derecho humanitario si se confirma que una escuela fue alcanzada durante la operación militar.


Janina Dill, especialista en derecho internacional de la Universidad de Oxford, explicó que incluso si el ataque fue producto de una identificación errónea del objetivo, las fuerzas responsables seguirían teniendo responsabilidad legal.


“Los atacantes tienen la obligación de hacer todo lo factible para verificar el estatus del objeto atacado”, escribió Dill en la red social X.


Según las normas del derecho internacional humanitario, los ejércitos deben tomar medidas para evitar daños a civiles y a infraestructura civil, incluyendo escuelas y hospitales.


Diversos elementos han llevado a analistas y expertos militares a considerar que Estados Unidos podría estar involucrado en el ataque.


Uno de ellos es el hecho de que el propio ejército estadounidense inició una evaluación interna del incidente.


De acuerdo con las directrices del Pentágono para mitigar daños a civiles, este tipo de evaluaciones se abre cuando investigadores militares consideran que existe una posibilidad inicial de que las fuerzas estadounidenses hayan causado víctimas civiles.


Un funcionario estadounidense citado por The Associated Press afirmó bajo condición de anonimato que el ataque “probablemente” fue realizado por Estados Unidos.


El funcionario explicó que no estaba autorizado a hablar públicamente sobre el asunto debido a la sensibilidad del caso.


Otro factor relevante es la ubicación de la escuela, situada directamente junto a una base de la Guardia Revolucionaria y cerca de instalaciones utilizadas por una unidad naval.


Desde el inicio del conflicto, el ejército estadounidense ha concentrado gran parte de sus ataques en objetivos navales iraníes.


Washington también ha reconocido haber realizado operaciones militares en la provincia de Hormozgan, incluida una en las inmediaciones de la escuela atacada.
Israel, por su parte, ha negado haber realizado el ataque.


Las fuerzas israelíes han centrado principalmente sus operaciones en zonas más cercanas a su territorio y no han reportado ataques en el sur de Irán, a unos 800 kilómetros al sur de Isfahán.


Ni el Comando Central del ejército estadounidense ni las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios enviadas el lunes por The Associated Press sobre el análisis presentado por Bellingcat.


El ataque contra la escuela ha intensificado el debate internacional sobre el impacto humanitario del conflicto.


El 2 de marzo, durante una conferencia de prensa, el secretario de Defensa Pete Hegseth defendió la campaña militar estadounidense en la región.


“Estados Unidos, independientemente de lo que digan las llamadas instituciones internacionales, está realizando la campaña de potencia aérea más letal y precisa de la historia”, afirmó. «Sin reglas de enfrentamiento estúpidas. Sin guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar, y no perdemos tiempo ni vidas”.


Las declaraciones generaron críticas entre organizaciones de derechos humanos, que han advertido que el aumento de bombardeos en zonas urbanas incrementa el riesgo de víctimas civiles.


Mientras continúan los enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel, el ataque contra la escuela de Minab se ha convertido en uno de los incidentes más mortales del conflicto hasta ahora.


Analistas advierten que, si se confirma la responsabilidad de Estados Unidos, el hecho podría generar mayor presión internacional para investigar el incidente y exigir responsabilidades por la muerte de decenas de menores.