Juez federal bloquea política migratoria de Trump que afectaba a inmigrantes de 39 países


Por El Latino Newsroom


La decisión representa uno de los mayores reveses judiciales recientes para las políticas migratorias impulsadas por el gobierno republicano y podría restablecer el acceso de miles de inmigrantes a procedimientos relacionados con asilo, permisos de trabajo, residencia permanente y ciudadanía estadounidense.


En una resolución emitida el viernes, el juez federal John McConnell Jr., de Rhode Island, determinó que las medidas adoptadas por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) violaban la ley federal y carecían de una justificación adecuada.


La política había sido implementada después del tiroteo de dos miembros de la Guardia Nacional y fue presentada por la administración Trump como una medida destinada a reforzar la seguridad nacional. Sin embargo, organizaciones defensoras de los inmigrantes denunciaron desde el principio que la iniciativa castigaba de manera indiscriminada a personas que ya residían legalmente en Estados Unidos o que tenían solicitudes migratorias pendientes.


En su fallo, McConnell criticó duramente la actuación de las autoridades migratorias y sostuvo que las nuevas reglas dejaron a miles de personas atrapadas en una situación de incertidumbre legal.


Según el magistrado, el USCIS se atribuyó facultades que no le corresponden bajo la legislación vigente y tomó decisiones administrativas sin ofrecer explicaciones suficientes ni considerar el impacto sobre quienes confiaban en que sus solicitudes serían procesadas conforme a las normas existentes.


La resolución señala que las autoridades migratorias utilizaron argumentos de seguridad nacional que, según el juez, no estaban respaldados por evidencia suficiente para justificar restricciones tan amplias.


McConnell sostuvo que la política afectó a inmigrantes que buscaban diversos beneficios migratorios, incluyendo solicitudes de asilo, autorizaciones de empleo, tarjetas de residencia permanente —conocidas como “green cards”— y procesos de naturalización.
Además, afirmó que las acciones gubernamentales fueron “arbitrarias y caprichosas”,

una de las bases legales más utilizadas por los tribunales federales para invalidar regulaciones administrativas que no cumplen con los requisitos establecidos por la ley.


El fallo también destaca que las autoridades federales no evaluaron adecuadamente las consecuencias humanas de la medida ni el impacto que tendría sobre miles de familias que viven, trabajan y estudian en Estados Unidos.


Hasta el momento, el Departamento de Seguridad Nacional no había emitido una respuesta oficial sobre la decisión judicial.


La política anulada afectaba a ciudadanos de 39 países considerados por la administración Trump como naciones sujetas a mayores controles de seguridad.


Aunque el gobierno argumentó que las restricciones buscaban proteger al país frente a posibles amenazas, grupos de defensa de los derechos de los inmigrantes denunciaron que la medida equivalía a una suspensión masiva de beneficios migratorios basada en la nacionalidad de los solicitantes.


Diversas organizaciones legales sostuvieron que miles de personas quedaron atrapadas en largos períodos de espera sin recibir respuestas sobre trámites fundamentales para su permanencia en el país.


Algunos inmigrantes vieron retrasadas solicitudes de asilo que llevaban años en proceso, mientras otros quedaron sin acceso a permisos de trabajo o a la posibilidad de avanzar hacia la residencia permanente y la ciudadanía.


La decisión judicial podría obligar ahora al USCIS a reanudar el procesamiento de los casos afectados y revisar solicitudes que permanecían paralizadas bajo la política anulada.


El fallo se suma a una serie de derrotas judiciales que la administración Trump ha enfrentado en los tribunales federales respecto a sus políticas migratorias.


Durante los últimos meses, distintos jueces han cuestionado medidas relacionadas con detenciones migratorias, procesos de deportación y restricciones para ciertos grupos de inmigrantes.


Las organizaciones de defensa de los derechos civiles celebraron la resolución y señalaron que reafirma la obligación del gobierno federal de respetar las leyes migratorias vigentes y garantizar procedimientos justos para todas las personas.


Por su parte, expertos legales consideran probable que la administración Trump presente una apelación para intentar revertir la decisión.


El caso podría eventualmente llegar a una corte federal de apelaciones e incluso a la Corte Suprema de Estados Unidos si el gobierno decide continuar la batalla legal.


Mientras tanto, miles de inmigrantes cuyos trámites habían quedado suspendidos observan con atención los próximos pasos del proceso judicial.


La resolución representa un alivio para muchas familias que enfrentaban incertidumbre sobre su futuro migratorio y que ahora podrían recuperar la posibilidad de avanzar en solicitudes fundamentales para permanecer legalmente en Estados Unidos.


El fallo también reaviva el debate nacional sobre el equilibrio entre las políticas de seguridad nacional y los derechos de los inmigrantes, una discusión que continúa siendo uno de los temas centrales de la agenda política estadounidense bajo la administración Trump.