La FIFA acusa a la UEFA de liderar una «campaña de desprestigio» tras la disputa legal por la venta del Mundial

Por El Latino Newsroom

La acusación surge a raíz de una ofensiva legal emprendida por el organismo europeo para obtener información detallada sobre el fallido plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que buscaba vender participaciones comerciales de la Copa del Mundo y otros torneos a firmas de capital privado.

​El conflicto se intensificó luego de que la UEFA presentara peticiones de prueba en tres distritos judiciales estadounidenses. Frente a ello, el organismo rector del fútbol mundial interpuso una moción ante el Tribunal de Distrito de EE. UU. en Colorado solicitando frenar o desestimar el proceso. En el escrito judicial, la FIFA sostuvo de forma categórica que los requerimientos de la UEFA, aunque disfrazados de recursos legales con encabezados y números de expediente oficiales, constituyen «poco más que comunicados de prensa destinados a alimentar una campaña pública de difamación».

​El núcleo de las acciones de la UEFA busca destapar los pormenores de la iniciativa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE). A través de esta propuesta, la FIFA pretendía recaudar 4.200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria en sus derechos de mercadotecnia y eventos. No obstante, la fuerte presión de las confederaciones y las críticas sobre la falta de transparencia obligaron a Infantino a retirar el proyecto a principios de agosto, pocos días después de su revelación.

​Una de las solicitudes de evidencia interpuestas por la UEFA se radicó en el Distrito Sur de Nueva York. Dicha acción busca exigir la entrega de documentos internos, correspondencia y modelos financieros a Josh Kushner y a su firma de inversiones, Thrive Capital Management. Kushner, conocido en el ámbito corporativo y hermano de Jared Kushner —yerno del presidente Donald Trump—, figuraba como el inversor principal para canalizar el financiamiento privado de la operación.

​Paralelamente, la ofensiva legal se extiende a los tribunales de Florida —donde la FIFA estableció la base operativa de la Copa del Mundo 2026— y Colorado. En este último estado, el objetivo central del requerimiento de la UEFA es Greg Maffei, exdirector ejecutivo de Liberty Media y contratado como asesor comercial clave por Infantino para estructurar la fallida venta.

​Las repercusiones políticas del proyecto han dejado secuelas en las altas esferas del balompié internacional. En declaraciones recientes, Kushner admitió públicamente su pesar por haberse involucrado en la iniciativa, reconociendo que no anticipó la feroz resistencia política que desataría entre las organizaciones europeas y los distintos actores del deporte global.

​La disputa legal trasciende el ámbito estadounidense, ya que la directiva de la UEFA evalúa presentar denuncias penales adicionales en Suiza para investigar si existieron violaciones a los estatutos de la FIFA en la formulación de la propuesta. La confederación europea sostiene que Infantino intentó comercializar los activos más valiosos del fútbol sin la debida aprobación del Consejo ni la consulta previa a las federaciones miembro.

​Por su parte, la FIFA insiste en que las acciones judiciales emprendidas por la UEFA carecen de sustento legal válido y solo buscan desacreditar la gestión institucional de Infantino en la antesala de futuras reformas del calendario internacional. En su moción ante la corte de Colorado, la entidad exigió el cese de lo que califica como un uso abusivo del sistema legal para fines de propaganda política.

​Con posturas irreconciliables entre ambos organismos, la confrontación por los derechos comerciales de la Copa del Mundo perfila una prolongada batalla jurídica que promete redefinir las relaciones de poder y la gobernanza dentro del fútbol mundial.