Por El Latino Newsroom
El mundo del deporte se encuentra conmocionado tras el fallecimiento de Jorge Messi, padre y representante del astro argentino Lionel Messi, quien murió el pasado sábado a los 68 años tras atravesar un delicado estado de salud.
En medio del duelo familiar, el histórico capitán de la selección argentina rompió el silencio este miércoles a través de sus redes sociales para publicar una desgarradora carta de despedida en la que reveló pasajes íntimos vividos durante el último Mundial y confesó las profundas dudas que enfrenta sobre su futuro profesional.
El futbolista de 39 años viajó a su ciudad natal de Rosario el pasado fin de semana para asistir a los servicios fúnebres de su padre. Tras el sepelio, la estrella deportiva compartió un emotivo mensaje en su cuenta oficial de Instagram, acompañado de fotografías familiares que reflejan el estrecho vínculo personal y profesional que mantuvo con su progenitor desde los inicios de su carrera en las categorías infantiles.
La partida de Jorge Messi marca un punto de quiebre en la vida del delantero, quien reconoció abiertamente que le resulta sumamente complejo imaginar su rutina sin el respaldo constante de quien fuera no solo su guía paternal, sino también su consejero y representante legal a lo largo de más de dos décadas de exitosa trayectoria internacional.
Los duros momentos durante el Mundial y la duda sobre el retiro
En su escrito, Messi detalló el dolor que significó afrontar la reciente cita mundialista sabiendo la gravedad de la enfermedad que aquejaba a su padre en Argentina. Debido a las complicaciones de salud, Jorge Messi no pudo desplazarse a Estados Unidos para acompañar a su hijo desde las tribunas, marcando la primera vez en toda la carrera del capitán que no estuvo presente en un torneo de tal magnitud.
El astro rosarino relató que, pese al desgaste físico y la carga emocional, mantuvo la esperanza de avanzar en la competencia para dar tiempo a una eventual recuperación que le permitiera a su padre viajar a ver al menos un encuentro. Argentina logró disputar la final del torneo, en la que cayó derrotada ante el seleccionado de España, en un partido donde el atacante admitió haber jugado al límite de sus capacidades físicas impulsado por el deseo de ofrecerle una última alegría a su progenitor.
El impacto emocional del deceso ha llevado a la estrella del fútbol a replantearse seriamente su permanencia en la actividad profesional. En uno de los fragmentos más impactantes del texto, Messi confesó sentirse desorientado sobre el camino a seguir tras perder al pilar que lo acompañó desde sus inicios en las canchas de barrio.
»No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más», expresó el atacante argentino en la misiva, dejando entrever que el final de su ilustre carrera deportiva podría acelerarse tras este difícil trago personal.
Apoyo del mundo del deporte y la carta completa de despedida

La publicación provocó una inmediata ola de solidaridad internacional por parte de personalidades del deporte, dirigentes, clubes y millones de aficionados alrededor del globo. Entre los miles de mensajes de aliento destacó el de la estrella portuguesa Cristiano Ronaldo, quien envió sus condolencias escribiendo: «Un abrazo enorme para ti y los tuyos en estos duros momentos, Leo. Mucha fuerza».
En un mensaje posterior, la leyenda del fútbol expresó su gratitud hacia el público por las constantes muestras de afecto y por el respeto demostrado hacia la privacidad de la familia Messi durante los días de velatorio en territorio argentino.
A continuación, la carta íntegra publicada por Lionel Messi para despedir a su padre:
»Pa, todavía no puedo creer que te hayas ido. No caigo, o mejor dicho, no quiero caer. Se me hace muy difícil imaginarme que ya no te voy a ver más, que no vamos a hablar más. Sé que estabas sufriendo y que es lo mejor, pero te fuiste muy pronto. Todavía nos quedaba mucho por disfrutar juntos.
Tanto me pedías que juegue el último Mundial y días antes de empezar fue cuando peor te pusiste. Era la primera vez que no ibas a estar en un torneo, pero mamá me decía que ibas a estar mejor y que ibas a estar bien para poder viajar. Yo te decía que íbamos a llegar a la final así podías viajar.
Cada vez que terminaba un partido esperaba y extrañaba tu mensaje. Ahí me di cuenta de que la situación era fea de verdad. Así y todo, no dejaba de pensar en llegar lo más lejos posible, para darte tiempo y que vieras un partido. Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien.
Cuando llegué creías que habíamos perdido la final por penales. No pudimos hablar de nada de todo lo que pasó. No pudiste disfrutar nada. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo.
Te cuento esto porque fue lo único que no pudimos hablar, porque todo lo demás ya lo sabés. Hablábamos todos los días y nos veíamos cuando se podía por mis compromisos.
No sé qué voy a hacer sin vos, no sé cómo seguir. Yo solo jugaba al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que vaya a seguir haciéndolo por mucho tiempo más. Estuviste al lado mío desde el principio, faltaba tan poquito para el final. ¿Por qué no aguantaste ese poquito más y terminábamos juntos?
Sé que tu felicidad era ver bien a tu familia, a tu mujer, a tus hijos y, sobre todo, sin que se enteren los otros, verme jugar a mí…
Desde chiquito siempre fue así. Me llevabas a todos los entrenamientos apenas llegabas de trabajar. A muchos me llevaba mamá porque vos estabas trabajando.
Obviamente, a los partidos no faltabas a uno. Cómo sufrías viéndome y cómo disfrutabas, aunque nunca me regalabas muchos elogios.
Fuiste papá, amigo y representante. Siempre eras la persona que tenías que ser en cada momento y nunca te equivocaste en nada. Más allá de algunos reproches o peleas, siempre tenías razón. Al final se terminaba dando como vos decías.
Te voy a extrañar mucho, pero siempre vas a estar presente, y sobre todo en la educación de mis hijos, porque les enseño y los educo como ustedes lo hicieron conmigo.
Descansá en paz y cuidanos desde arriba como lo hacías acá. Gracias por todo.
Te amo, pa.»
