Los precios del petróleo caen tras comentarios de Trump sobre un posible fin cercano de la guerra con Irán


Por Redacción
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La reacción inmediata de los mercados se produjo después de que Trump hiciera los comentarios durante una entrevista telefónica con la cadena CBS, en la que sugirió que el enfrentamiento militar estaría cerca de concluir.


“Creo que la guerra está prácticamente terminada”, afirmó el mandatario estadounidense durante la conversación.


Las declaraciones generaron un efecto inmediato en los mercados internacionales de energía, que habían experimentado un fuerte aumento en los precios del crudo desde finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán.


El crudo Brent crude oil, referencia global para el petróleo, cayó aproximadamente un 7 %, cotizando cerca de los 91,8 dólares por barril. Mientras tanto, el West Texas Intermediate (WTI), principal referencia en Estados Unidos, descendió más de un 6 %, situándose alrededor de los 88,6 dólares por barril.


Aun con la caída, estos valores siguen siendo considerablemente más altos que los registrados antes del inicio del conflicto armado el 28 de febrero, cuando el Brent rondaba los 73 dólares y el WTI se encontraba cerca de los 67 dólares por barril.


El lunes por la mañana, el mercado petrolero había alcanzado niveles que no se veían desde hace varios años. El precio del Brent superó momentáneamente los 100 dólares por barril, una cifra que no se registraba desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.


En su punto más alto durante la jornada del lunes, el Brent llegó a aproximarse a los 120 dólares por barril, reflejando la creciente preocupación de los inversionistas por la estabilidad del suministro energético global.


El repentino cambio de tendencia el martes ocurrió después de que las declaraciones de Trump parecieran indicar una posible reducción de las tensiones militares en Medio Oriente.


No obstante, el propio presidente estadounidense emitió posteriormente mensajes que parecían contradecir parcialmente sus comentarios iniciales, lo que contribuyó a mantener la incertidumbre entre los inversionistas.


En una publicación en la red social Truth Social, Trump advirtió que Estados Unidos respondería con fuerza si Irán intentara interrumpir el transporte de petróleo en la región.


“Si Irán hace algo para detener el flujo de petróleo, será atacado veinte veces más fuerte”, escribió el mandatario.


Uno de los principales focos de preocupación para los mercados es el estrecho de Ormuz, un estrecho corredor marítimo que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por donde circula una parte significativa del suministro mundial de petróleo.


El gobierno estadounidense ha señalado que evalúa medidas para garantizar la seguridad de los buques petroleros que transitan por esa ruta estratégica. Entre ellas se encuentra la posibilidad de ofrecer seguros especiales y escoltas navales para las embarcaciones.


Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado un plan detallado sobre cómo se implementarían estas medidas.


A pesar de la caída en los precios del petróleo, analistas y líderes de la industria energética advierten que el mercado sigue enfrentando riesgos significativos.


La empresa estatal saudí Saudi Aramco, considerada el mayor exportador de petróleo del mundo, alertó sobre las posibles consecuencias si el conflicto continúa afectando el flujo de crudo en el Golfo Pérsico.


El director ejecutivo de la compañía, Amin Nasser, declaró que una interrupción prolongada en el transporte de petróleo a través del estrecho de Ormuz podría tener efectos graves en la economía global.


“Habría consecuencias catastróficas para los mercados petroleros mundiales”, señaló Nasser durante una conferencia de prensa, según reportes de la agencia Reuters.


El ejecutivo añadió que, aunque la industria energética ha enfrentado interrupciones en el pasado, la crisis actual representa uno de los mayores desafíos que ha experimentado el sector petrolero en la región.


Según datos citados por analistas del mercado, los inventarios globales de petróleo se encuentran actualmente en su nivel más bajo en aproximadamente cinco años, lo que aumenta la sensibilidad del mercado ante cualquier interrupción en el suministro.


Ante esta situación, el Grupo de los Siete (G7), que reúne a las principales economías industrializadas del mundo, indicó el lunes que está dispuesto a intervenir para estabilizar los mercados energéticos si fuera necesario.


Entre las medidas consideradas se encuentra la liberación de reservas estratégicas de petróleo para compensar posibles interrupciones en el suministro global.


Expertos estiman que estas reservas podrían alcanzar alrededor de mil millones de barriles, excluyendo a países como China y Canadá.


El analista Mohit Kumar, del banco de inversión Jefferies, explicó que las reservas estratégicas podrían ayudar a estabilizar el mercado en el corto plazo si el conflicto se resuelve relativamente rápido.


“Las reservas estratégicas serían útiles si la guerra dura semanas”, indicó Kumar. “Pero si se trata de un conflicto prolongado de varios meses, esas reservas por sí solas no serían suficientes”.


Mientras tanto, varios productores de petróleo en Medio Oriente, incluyendo Arabia Saudita y Kuwait, han comenzado a reducir la producción debido a las dificultades para exportar su crudo mientras continúan las tensiones en la región.


Los analistas temen que estas reducciones puedan complicar la recuperación del suministro una vez que se restablezca el tránsito normal de buques petroleros.


No obstante, Saudi Aramco aseguró que tiene la capacidad de aumentar su producción rápidamente cuando las condiciones del mercado lo permitan.
“Podemos incrementarla en días, no en semanas”, afirmó Nasser.


A pesar de las recientes fluctuaciones en los precios, los expertos coinciden en que el futuro del mercado petrolero dependerá en gran medida de la evolución del conflicto en Medio Oriente y de la estabilidad del transporte de crudo a través del estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más importantes del planeta.