Rubio respalda la ofensiva de Israel y cuestiona la tregua con Hamás

Por Redacción
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Rubio se reunió en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al inicio de una gira regional en la que se espera que enfrente resistencia de líderes árabes ante la propuesta del presidente Donald Trump de trasladar a la población palestina fuera de Gaza y reconstruir el territorio bajo supervisión estadounidense.

Netanyahu ha respaldado el plan y aseguró que él y Trump tienen una “estrategia común” para el futuro de Gaza. El líder israelí advirtió que “las puertas del infierno se abrirán” si Hamás no libera a los rehenes que aún mantiene tras el ataque del 7 de octubre de 2023, el cual desencadenó el conflicto armado.

Las declaraciones de Rubio llegan dos semanas antes de que finalice la primera fase del alto el fuego, cuya segunda etapa, que contempla la liberación de más rehenes a cambio de prisioneros palestinos, una tregua más prolongada y la retirada de tropas israelíes, aún no ha sido negociada.

El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que Hamás no puede seguir operando como fuerza militar o gubernamental. “Mientras pueda gobernar o amenazar mediante el uso de la violencia, la paz será imposible”, declaró Rubio. “Debe ser erradicado”.

Las declaraciones del secretario de Estado podrían complicar las negociaciones con Hamás, que sigue controlando Gaza a pesar de las pérdidas sufridas durante la guerra.

Mientras Rubio iniciaba su gira, el Ejército israelí informó sobre un ataque aéreo en el sur de Gaza contra personas que se acercaban a sus tropas. Según el Ministerio del Interior de Gaza, controlado por Hamás, el bombardeo dejó tres policías muertos mientras custodiaban la entrada de camiones de ayuda cerca de la ciudad fronteriza de Rafah.

Hamás calificó la acción como una “grave violación” del alto el fuego y acusó a Netanyahu de sabotear el acuerdo.

La reanudación del conflicto podría significar una sentencia de muerte para los rehenes que siguen en manos de Hamás y, al mismo tiempo, podría no lograr la eliminación del grupo islamista, que reafirmó su control sobre Gaza tras el establecimiento de la tregua.

Netanyahu ha manifestado su disposición a retomar la guerra una vez concluya la fase actual del cese al fuego y ha ofrecido a Hamás la opción de rendirse y permitir la salida de sus principales líderes al exilio.

Sin embargo, el grupo ha rechazado esa posibilidad. Su portavoz, Abdul Latif al-Qanou, declaró a The Associated Press que Hamás aceptaría la formación de un gobierno de unidad palestina o la creación de un comité tecnocrático para administrar Gaza, pero no cederá el control a Israel.

La semana pasada, Hamás amenazó con retrasar la última liberación de rehenes porque Netanyahu no ha autorizado la entrada de casas móviles y maquinaria pesada a Gaza, lo cual es parte del acuerdo vigente. Según el grupo, la liberación del sábado se llevó a cabo gracias a las garantías de los mediadores Qatar y Egipto.

Un funcionario israelí, que habló bajo condición de anonimato, indicó que el tema se discutirá en los próximos días y que Israel está coordinando con Estados Unidos.

En un gesto que refuerza la alianza entre ambos países, el Ministerio de Defensa israelí anunció la llegada de un nuevo cargamento de municiones MK-84 de 900 kilogramos (2,000 libras) desde Estados Unidos. La administración del expresidente Joe Biden había suspendido el envío de estas bombas el año pasado debido a preocupaciones sobre el alto número de víctimas civiles en Gaza.

En una entrevista radial la semana pasada, Rubio explicó que la propuesta de Trump busca presionar a los países árabes para que presenten su propio plan para la posguerra en Gaza, uno que también sea aceptable para Israel.

El funcionario también sugirió que los países árabes podrían enviar tropas para combatir a Hamás. “Si alguien tiene un mejor plan, esperamos que lo propongan. Si los países árabes tienen una alternativa, eso sería genial”, dijo Rubio en el programa “Clay and Buck Show”.

Sin embargo, insistió en que alguien deberá enfrentar militarmente a Hamás. “No serán soldados estadounidenses. Si los países de la región no pueden resolver ese problema, entonces Israel tendrá que hacerlo”, afirmó.

Durante su visita a Medio Oriente, Rubio no tiene previsto reunirse con representantes palestinos.

Para los países árabes, aceptar la expulsión masiva de palestinos de Gaza o enviar tropas para combatir a los militantes en nombre de Israel son escenarios políticamente inviables que podrían provocar críticas internas y desestabilizar la región.

Egipto, que el 27 de febrero será sede de una cumbre árabe, trabaja en una contrapropuesta para la reconstrucción de Gaza sin el desplazamiento forzado de su población. Organizaciones de derechos humanos han advertido que la expulsión de palestinos podría constituir una violación del derecho internacional.

El gobierno egipcio ha señalado que una migración masiva de palestinos hacia su territorio podría socavar el tratado de paz que mantiene con Israel desde hace casi 50 años, un pilar clave de la influencia estadounidense en la región.

“El conflicto en curso y su posible escalada afectarán negativamente a todas las partes sin excepción”, declaró el presidente egipcio Abdel Fattah el-Sissi en un comunicado.

Por su parte, los países árabes han condicionado cualquier apoyo a la reconstrucción de Gaza a que se restablezca un gobierno palestino con un camino claro hacia la creación de un Estado en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental, territorios ocupados por Israel desde la guerra de 1967.

Israel ha rechazado la idea de un Estado palestino y se opone a que la Autoridad Palestina, respaldada por Occidente, asuma el control de Gaza.

Rubio visitará Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, actores clave para cualquier iniciativa regional. Ambos países han rechazado cualquier desplazamiento masivo de palestinos y su apoyo será fundamental en el escenario posguerra.

Los Emiratos fueron impulsores de los Acuerdos de Abraham de 2020, que normalizaron las relaciones entre Israel y varios Estados árabes. Trump espera expandir esos acuerdos para incluir a Arabia Saudí, ofreciendo vínculos de defensa más estrechos con Estados Unidos. Sin embargo, el reino ha condicionado cualquier normalización con Israel a un plan concreto para un Estado palestino.

Rubio no visitará Egipto ni Jordania, aliados de Estados Unidos que han rechazado recibir refugiados palestinos. Trump ha sugerido que podría recortar la ayuda estadounidense a estos países si no colaboran, lo que podría afectar sus economías.

Qatar, mediador clave en las negociaciones con Hamás, tampoco figura en la agenda de Rubio.