Terremoto de magnitud 7,4 sacude Colombia: Reportan muertos, heridos y decenas de edificios colapsados

Por El Latino Newsroom

​El violento movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana, hora local, sembrando el pánico entre millones de ciudadanos en pleno inicio de la jornada laboral. De acuerdo con informes oficiales del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el fenómeno natural tuvo su epicentro en las proximidades del municipio de San José del Palmar, una pequeña población habitada por unas 4.700 personas dentro del departamento del Chocó, en el noroeste colombiano. La escasa profundidad del sismo magnificó las ondas sísmicas, provocando violentos sacudiones que se sintieron con intensidad incluso en la capital, Bogotá, y en varios departamentos vecinos.

​Las autoridades de gestión de riesgos y bomberos se han desplegado a gran escala para coordinar operaciones de rescate en zonas urbanas densamente pobladas, donde la estabilidad de numerosos inmuebles ha quedado gravemente comprometida.

​La devastación y las fatalidades confirmadas se concentran principalmente en las urbes del Eje Cafetero y el suroeste de la nación. La ciudad de Pereira, capital del departamento de Risaralda, figura entre los puntos urbanos más castigados por el temblor.

​El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, ofreció un informe alarmante sobre la magnitud del impacto en su jurisdicción durante una entrevista concedida a Caracol Radio.

​“Hasta el momento llevamos registradas 18 personas muertas, lamentablemente, y en la ciudad un número altísimo de edificaciones colapsadas”, afirmó Salazar, haciendo un llamado urgente a la calma mientras los equipos de respuesta rápida recorren los vecindarios más vulnerables evaluando ruinas y buscando a supervivientes entre los escombros.

​La violencia sísmica también golpeó duramente a la cercana ciudad de Manizales, ubicada en el departamento de Caldas. El alcalde de la localidad, José Eduardo Rojas, confirmó mediante una declaración emitida en la red social X que al menos dos personas perdieron la vida a causa de los derrumbes. Asimismo, Rojas detalló que los reportes preliminares contabilizan unas 20 viviendas completamente destruidas y al menos 12 edificaciones de mayor tamaño con daños estructurales severos o colapsos parciales.

​En el departamento del Chocó, donde se localizó el epicentro, las comunicaciones sufrieron serias interrupciones durante las primeras horas posteriores al evento. Sin embargo, la gobernadora de la entidad, Nubia Córdoba, logró reportar la existencia de numerosos heridos y severos desperfectos en infraestructuras clave de Quibdó, la capital departamental, aunque las labores de verificación de daños e inventario de víctimas continúan en marcha debido al difícil acceso a algunas zonas rurales.

​A medida que avanzan las horas, los cuerpos de socorro centran sus esfuerzos más críticos en la ciudad de Cali, la capital del departamento del Valle del Cauca y el principal centro urbano del suroeste de Colombia, donde la emergencia se torna cada vez más apremiante por el número de civiles atrapados.

​El alcalde de Cali, Alejandro Eder, emitió un mensaje de socorro pidiendo apoyo inmediato de unidades especializadas en búsqueda y rescate a nivel nacional e internacional, tras confirmar que se han registrado al menos 19 estructuras colapsadas con personas atrapadas bajo las toneladas de concreto y ladrillo.

​Equipos de la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil y unidades de bomberos trabajan a contrarreloj utilizando perros adiestrados y equipos de detección acústica para ubicar señales de vida entre las estructuras colapsadas en la urbe valluna.

​Las autoridades nacionales de atención de desastres no descartan que la cifra de fallecidos y heridos aumente paulatinamente a medida que las cuadrillas de rescate logren remover los escombros en los inmuebles destruidos. Mientras tanto, el gobierno nacional ha instado a la ciudadanía a mantenerse en áreas abiertas, prever posibles réplicas de consideración y colaborar activamente facilitando el paso de las ambulancias y vehículos de transporte de emergencia en las carreteras principales del país.