Por El Latino Newsroom
Cuatro décadas después de que el científico Geoffrey Hinton iniciara sus investigaciones fundamentales en la Universidad de Toronto, la metrópoli canadiense se ha transformado en uno de los centros de innovación en inteligencia artificial (IA) más influyentes del mundo, rivalizando de forma directa con los polos tecnológicos tradicionales de Estados Unidos.
El desarrollo impulsado por los hallazgos de Hinton allanó el camino para los sistemas modernos de aprendizaje profundo, atrayendo a gigantes corporativos como Google, Nvidia, Meta y Microsoft. Estas multinacionales han establecido laboratorios de investigación a escasos kilómetros del campus universitario local. La atracción del mercado canadiense se extiende a industrias no tecnológicas; la gigante farmacéutica Sanofi anunció recientemente una inversión superior a los 300 millones de dólares para crear un Centro de Excelencia en IA en la ciudad.
Según análisis del sector inmobiliario comercial elaborados por la firma CBRE, Toronto se posiciona actualmente como el tercer mejor mercado de talento tecnológico a nivel global, superando a Nueva York y situándose únicamente por detrás de San Francisco y Seattle. Este ecosistema se sostiene mediante la articulación de instituciones académicas de alto nivel y entidades de desarrollo público-privadas como el Vector Institute, cofundado por el propio Hinton para acelerar la comercialización de descubrimientos científicos.
Un ecosistema impulsado por retención de talento y políticas migratorias

A diferencia de la dinamica observada en Silicon Valley, los emprendedores locales destacan que la calidad de vida, el acceso a servicios de salud pública e infraestructura educativa en Toronto han facilitado la formación y permanencia de una nueva generación de directivos en la industria. Nick Frosst, exalumno de Hinton y cofundador de Cohere —firma valorada en 7.000 millones de dólares—, optó por mantener la sede de su compañía en Canadá para aprovechar la diversidad cultural y académica de la región.
Las regulaciones migratorias de Canadá han desempeñado un papel clave frente a las restricciones aplicadas en territorio estadounidense. La flexibilidad para otorgar permisos de trabajo a profesionales altamente calificados ha permitido a empresas canadienses reclutar a ingenieros e investigadores internacionales que enfrentaban trabas con las visas corporativas en Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, busca reforzar esta posición competitiva mediante una estrategia nacional que contempla más de 2.000 millones de dólares destinados a la investigación, la educación tecnológica y la implementación de marcos de seguridad operativa en IA.
Diversificación comercial y proyecciones de financiamiento
El crecimiento del sector tecnológico en Canadá coincide con tensiones comerciales bilaterales con Estados Unidos. Ante este escenario, líderes del sector destacan la importancia de desarrollar capacidades tecnológicas independientes que garanticen el retorno fiscal y laboral dentro del mercado local.
La proximidad con importantes centros financieros del este de Estados Unidos ha permitido a los emprendedores acceder a mercados masivos sin la necesidad de trasladar sus operaciones principales. Casos como el de la firma de transporte autónomo Waabi, fundada por Raquel Urtasun, demuestran la madurez del mercado local tras completar rondas de financiación Serie C por más de 1.000 millones de dólares.
Empresas locales reportan un incremento en la demanda de clientes globales que buscan diversificar sus proveedores de modelos avanzados de IA, identificando en las instituciones canadiense un marco de neutralidad operativa y estabilidad regulatoria para sus inversiones tecnológicas a largo plazo.
