Trump amenaza con destruir infraestructura clave de Irán mientras se intensifica la guerra en Medio Oriente


Por Redacción
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Las declaraciones se producen en medio de una escalada sostenida del conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos, con ataques cruzados que han alcanzado instalaciones clave en varios países de la región y han elevado la preocupación internacional por una posible crisis energética global.


Según reportes oficiales, Irán lanzó ataques contra infraestructura crítica en Kuwait, mientras que una refinería en Israel también fue impactada. En paralelo, fuerzas israelíes y estadounidenses ejecutaron nuevos bombardeos sobre territorio iraní.


En un mensaje publicado en redes sociales, Trump aseguró que se ha logrado “gran progreso” en las conversaciones para detener las hostilidades. Sin embargo, advirtió que si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo, Estados Unidos podría intensificar su ofensiva hasta “aniquilar por completo” instalaciones estratégicas iraníes.


Entre los posibles objetivos mencionados se encuentran plantas de energía, pozos petroleros, la isla de Kharg —principal terminal de exportación de crudo iraní— y plantas desalinizadoras que suministran agua potable.


El mandatario también sugirió en una entrevista con el Financial Times que Estados Unidos podría tomar control directo de recursos energéticos iraníes, una medida que implicaría operaciones militares sobre dicha isla.


El estrecho de Ormuz, una vía marítima clave por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial en tiempos de paz, sigue siendo un punto crítico del conflicto. Trump afirmó que Irán permitiría el paso de petroleros como señal de avance, aunque no hubo confirmación independiente inmediata.


A pesar de las declaraciones optimistas del presidente, persisten dudas sobre el estado real de las negociaciones. Un proceso de mediación facilitado por Pakistán no ha mostrado avances claros, y autoridades iraníes han negado la existencia de diálogos directos con Washington.


El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó las propuestas estadounidenses como “excesivas, poco realistas e irracionales”, reflejando la distancia entre ambas posiciones.


Expertos en derecho internacional advierten que ataques contra infraestructura civil, como plantas de agua o electricidad, solo pueden justificarse bajo estrictas condiciones militares. De lo contrario, podrían constituir violaciones al derecho internacional humanitario.


La guerra ha ampliado su alcance más allá de los países directamente involucrados. En Arabia Saudí, las defensas aéreas interceptaron varios misiles dirigidos a regiones petroleras, mientras que en Dubái se reportó la interceptación de otro proyectil en pleno vuelo.


En Kuwait, un ataque contra una planta de energía y desalinización dejó al menos un trabajador muerto y varios militares heridos, según medios estatales.


En Turquía, sistemas de defensa interceptaron un misil balístico lanzado desde Irán, en lo que representa uno de varios incidentes similares desde el inicio del conflicto.
Israel, por su parte, confirmó una nueva oleada de ataques aéreos contra objetivos militares en Teherán, mientras que explosiones fueron reportadas en la capital iraní y en instalaciones industriales del norte del país.


El conflicto también se ha extendido a Líbano, donde enfrentamientos entre fuerzas israelíes y el grupo armado Hezbollah han dejado víctimas adicionales. Un casco azul de Naciones Unidas murió tras la explosión de un proyectil en el sur del país.


El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que su gobierno planea ampliar las operaciones terrestres en el sur del Líbano, extendiendo la zona de seguridad.
Las cifras de víctimas continúan en aumento. Autoridades iraníes reportan más de 1,900 muertos, mientras que en Israel se han registrado al menos 19 fallecidos. En Líbano, más de 1,200 personas han muerto y más de un millón han sido desplazadas.


Los ataques contra infraestructura energética y la incertidumbre en el estrecho de Ormuz han generado un fuerte impacto en los mercados globales.


El precio del crudo Brent, referencia internacional, se cotizaba alrededor de 115 dólares por barril, un aumento cercano al 60% desde el inicio del conflicto.


Analistas advierten que la interrupción en el suministro de petróleo, gas natural y fertilizantes podría desencadenar una crisis económica más amplia, afectando especialmente a países dependientes de importaciones energéticas.


Además, los ataques y bloqueos en rutas marítimas han elevado los costos del transporte y generado volatilidad en los mercados financieros.


Mientras tanto, aliados regionales como Emiratos Árabes Unidos han endurecido su postura, exigiendo garantías de que Irán no continuará con ataques en la región como condición para cualquier acuerdo de alto el fuego.


Funcionarios emiratíes han señalado que un simple cese de hostilidades no será suficiente sin cambios estructurales en la política militar iraní.