​Arranca el Oktoberfest de Múnich con mayor presencia policial e innovación tecnológica

​Por El Latino Newsroom

​El alcalde de la ciudad, Dominik Krause, encabezó la ceremonia de apertura al insertar el grifo en la primera barrica con apenas dos golpes de mazo, proclamando la célebre frase en dialecto bávaro “O’zapft is” (“Ya está abierto”). El anuncio formal marcó el comienzo de una festividad que se extenderá durante 16 días, concluyendo el próximo 4 de octubre.

​Desde tempranas horas de la mañana, miles de asistentes ataviados con la indumentaria tradicional bávara —las mujeres luciendo los vestidos conocidos como dirndl y los hombres vistiendo los pantalones de cuero lederhosen— colmaron los accesos al recinto para asegurar espacio en las mesas de las carpas cerveceras.

La jornada inicial estuvo dominada por presentaciones de orquestas de instrumentos de viento, bailes folclóricos y el consumo masivo de especialidades culinarias locales como pretzels gigantes, asado de cerdo y salchichas tradicionales.

​Las proyecciones organizativas estiman que alrededor de seis millones de visitantes acudirán a la capital bávara a lo largo de las dos semanas del evento. Aunque gran parte de los concurrentes procede de Múnich y del sur de Alemania, el festival atrae anualmente a millones de turistas internacionales y visitantes de diversas regiones del país.

​Para la edición de este año, las autoridades alemanas dispusieron un notable reforzamiento en los protocolos de prevención y seguridad pública, tras los inconvenientes registrados el año pasado cuando el recinto tuvo que cerrar temporalmente sus accesos debido a la saturación de aforo.

Entre las principales innovaciones técnicas destaca la implementación de un sistema de cámaras equipadas con inteligencia artificial diseñado para monitorear el flujo de personas y prevenir aglomeraciones de alto riesgo en tiempo real, según reportó la agencia de noticias alemana dpa.

​Asimismo, el operativo de vigilancia contempla un despliegue de aproximadamente 600 agentes de policía en el perímetro del predio festivo, respaldados por unidades antidisturbios, equipos especializados en la detección de carteristas y efectivos policiales procedentes de ocho países europeos.

​Las directrices de seguridad vigentes imponen la prohibición absoluta de ingresar con armas blancas, objetos punzocortantes, mochilas o bolsas de gran tamaño, así como la operación de artefactos voladores no tripulados como drones. De igual manera, las normativas del evento restringen el consumo de marihuana dentro de las instalaciones del Theresienwiese.

​El Oktoberfest consolida su posición como uno de los motores económicos y culturales más relevantes de la región de Baviera, combinando la tradición cervecera centenaria con la infraestructura turística moderna.

Las carpas operadas por las principales cervecerías históricas de la ciudad mantendrán un esquema continuado de atención para abastecer la alta demanda de los visitantes nacionales y extranjeros.

​Las autoridades de Múnich señalaron que los controles de acceso en las entradas principales se mantendrán durante toda la festividad para garantizar el desarrollo pacífico de los actos culturales, los desfiles de trajes típicos y las actividades familiares programadas en el predio central.