Por El Latino Newsroom
El presidente Donald Trump enfrentará nuevas limitaciones para influir en la composición de la Corte Suprema de Estados Unidos, luego de que los demócratas recuperaran el control del Senado y se preparen para utilizar su mayoría para bloquear o retrasar futuras nominaciones judiciales del mandatario republicano.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que su partido no permitirá que Trump amplíe la mayoría conservadora del máximo tribunal mediante el nombramiento de nuevos magistrados.
En una entrevista con The Associated Press, Schumer afirmó que los demócratas impedirán que el presidente designe a un candidato que considere demasiado conservador y advirtió que tampoco aceptarán nominados que, a su juicio, no cumplan con los requisitos para ocupar cargos en el poder judicial o en el gabinete.
Los demócratas tendrán al menos 54 de los 100 escaños del Senado el próximo año. La cifra podría llegar a 56, dependiendo de los resultados finales de las contiendas electorales en Mississippi y Alaska.
Con esa mayoría, el partido tendrá capacidad para bloquear las nominaciones de Trump o impedir que avancen mediante la decisión de no someterlas a consideración.
El cambio representa una modificación importante en el equilibrio político de Washington, especialmente después de varios años en los que los republicanos controlaron el proceso de confirmación de jueces y magistrados, incluidos los integrantes de la Corte Suprema.
Schumer advierte que no permitirá nuevos nombramientos conservadores
Durante su primer mandato, Trump nombró a tres de los nueve magistrados que actualmente integran la Corte Suprema, contribuyendo a consolidar una mayoría conservadora en el tribunal.
El mandatario había especulado en privado que podría llegar a nombrar hasta siete de los nueve integrantes antes de concluir su segundo mandato, según una persona familiarizada con esos comentarios citada por AP.
Sin embargo, el nuevo control demócrata del Senado prácticamente elimina esa posibilidad mientras el partido mantenga suficiente respaldo para bloquear las nominaciones presidenciales.
“En resumen, no vamos a permitir que un derechista llegue a la corte”, declaró Schumer.
El líder demócrata evitó precisar si su partido estaría dispuesto a mantener vacante un puesto en la Corte Suprema hasta después de las próximas elecciones presidenciales, una estrategia utilizada anteriormente por los republicanos.
En 2016, el entonces líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, bloqueó durante meses el avance de la nominación de Merrick Garland, elegido por el presidente Barack Obama para ocupar una vacante en el tribunal. Esa decisión permitió que el siguiente presidente, Donald Trump, nombrara al primer integrante de los tres magistrados que incorporó a la Corte Suprema durante su primer mandato.
La posibilidad de recurrir a una estrategia similar vuelve a plantearse en el nuevo escenario político, aunque Schumer no confirmó qué medidas adoptaría su partido ante una eventual vacante.
Casa Blanca acusa a los demócratas de politizar la Corte Suprema
La Casa Blanca respondió a las declaraciones de Schumer con críticas hacia los planes de los demócratas y advirtió que el partido podría intentar modificar la estructura del máximo tribunal.
La portavoz presidencial Lauren Bis afirmó el jueves que los demócratas tienen antecedentes de politizar la Corte Suprema y mencionó propuestas anteriores para ampliar el número de magistrados e incorporar integrantes de tendencia liberal.
“El presidente Trump nunca permitirá que amplíen la Corte Suprema y arruinen el poder judicial independiente”, manifestó Bis.
Por ahora, ninguno de los dos magistrados de mayor edad del tribunal ha anunciado públicamente su intención de retirarse.
Se trata de Samuel Alito, de 76 años, y Clarence Thomas, de 78, quienes ocupan sus cargos de manera vitalicia, como establece el sistema judicial estadounidense.
La permanencia de los magistrados en sus puestos significa que el nuevo control demócrata del Senado no implica automáticamente una vacante ni un cambio inmediato en la composición de la Corte Suprema.
Los nombramientos vitalicios también suelen mantener a los integrantes del tribunal al margen de los ciclos políticos, incluso después de elecciones que modifican el control del Congreso y del gobierno federal.
Con los demócratas al frente de ambas cámaras legislativas a partir del próximo año, las nominaciones judiciales de Trump enfrentarán un escenario distinto al que tuvo durante su primer mandato y los primeros años de su segundo período presidencial.
