Drones rusos intensifican ataques contra gasolineras en Kiev para desestabilizar a la población civil

Por El Latino Newsroom

De acuerdo con las autoridades locales, estas operaciones forman parte de una estrategia deliberada por parte de Moscú para amedrentar a la población urbana y desgastar la moral de los civiles a medida que el conflicto entra en su quinto año.

​El Servicio Estatal de Emergencias informó que las explosiones sacudieron los distritos de Dniprovskyi y Obolonskyi con apenas diez minutos de diferencia. La ofensiva dejó al menos cinco personas heridas, entre las cuales se encuentra un rescatista que acudía a la zona del impacto. Ante el incremento del peligro en zonas urbanas, funcionarios de seguridad han hecho un llamado urgente a la ciudadanía para evitar la permanencia prolongada cerca de instalaciones de almacenamiento y venta de combustible.

​La incursión contra estaciones de servicio en Kiev refleja una intensificación de las tácticas aplicadas previamente en regiones cercanas a la línea del frente, en el este y sur de Ucrania. Esta escalada aérea no solo busca obstaculizar el suministro energético interno, sino también desarticular la rutina diaria de la capital mediante incursiones contra centros de logística de alimentos, los cuales han generado escasez esporádica de productos de primera necesidad en los supermercados de la ciudad.

​En respuesta a la presión ejercida sobre sus centros urbanos, el gobierno ucraniano continúa trabajando a marcha forzada para reforzar sus redes de defensa antiaérea con el apoyo de socios internacionales. Tras la reciente confirmación de mayores compromisos de asistencia militar por parte del gobierno canadiense, Kiev busca blindar los cielos de sus principales ciudades frente a la constante amenaza de aeronaves no tripuladas de fabricación enemiga.

​A la par de sus labores defensivas, las fuerzas armadas ucranianas han extendido su propia campaña de ataques con drones de largo alcance en el interior del territorio ruso. El alto mando ucraniano reportó haber alcanzado una importante refinería ubicada a más de 3,000 kilómetros (1,800 millas) de la frontera, en plena región de Siberia, apuntando directamente al sector energético que financia el esfuerzo bélico del Kremlin.

​Las represalias ucranianas contra la infraestructura de refinación han provocado una notable escasez interna de combustible en Rusia, transformando las dinámicas operativas de uno de los principales exportadores de energía a nivel global. Según un informe presentado por el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio, la capacidad exportadora petrolera de Moscú cayó a niveles mínimos históricos durante el mes de agosto, forzando al Kremlin a recurrir a la importación masiva de derivados del petróleo desde países como Corea del Sur e India para cubrir la demanda interna.