Estados amplían horarios de bares y restaurantes para aprovechar el impulso del Mundial 2026


Por El Latino Newsroom


Las medidas, que ya han sido aprobadas en diversos estados anfitriones o cercanos a las sedes del torneo, permitirán que establecimientos permanezcan abiertos durante más horas de lo habitual, especialmente durante las noches en las que se celebren partidos importantes. Funcionarios estatales y representantes de la industria turística consideran que estas flexibilizaciones ayudarán a mejorar la experiencia de los visitantes y a impulsar sectores que todavía enfrentan desafíos económicos tras varios años de inflación y cambios en los hábitos de consumo.


La Copa Mundial de 2026, organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, será la edición más grande en la historia del torneo. El campeonato contará con 48 selecciones nacionales y decenas de partidos distribuidos en múltiples ciudades norteamericanas, lo que generará un flujo masivo de turistas nacionales e internacionales.


Ante esa oportunidad, gobiernos estatales y municipales han comenzado a implementar medidas destinadas a maximizar los beneficios económicos derivados del evento.


Kansas, Missouri, Nueva Jersey, Pensilvania, Rhode Island y Washington se encuentran entre los estados que ya han aprobado cambios relacionados con la ampliación de horarios para la venta de bebidas alcohólicas. Mientras tanto, legisladores en Nueva York y Massachusetts analizan propuestas similares.


La iniciativa busca garantizar que aficionados, turistas y residentes tengan más opciones para reunirse y seguir los encuentros deportivos en bares, restaurantes y otros establecimientos de entretenimiento, especialmente durante los partidos que se extiendan hasta altas horas de la noche.


Las autoridades locales consideran que la ampliación de horarios podría traducirse en mayores ingresos para negocios vinculados al turismo, la gastronomía y el entretenimiento.


En Filadelfia, por ejemplo, algunas medidas permitirán que determinados establecimientos permanezcan abiertos hasta las 4 de la madrugada durante el Mundial.

La ciudad también se prepara para recibir visitantes por las celebraciones del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, una coincidencia que las autoridades consideran una oportunidad única para atraer actividad económica.


En Kansas City, algunos bares podrían operar hasta las 5 de la mañana, ampliando significativamente el tiempo disponible para atender a aficionados y turistas.


Funcionarios estatales sostienen que la medida responde a una realidad evidente: no todos los visitantes podrán asistir a los estadios debido al elevado costo de las entradas o a la limitada disponibilidad de boletos. Como resultado, muchos aficionados optarán por seguir los partidos desde establecimientos comerciales, creando una demanda adicional para bares y restaurantes.


La expectativa es que estas sedes se conviertan en centros de reunión donde los seguidores de distintas selecciones puedan compartir la experiencia del torneo sin necesidad de ingresar a los estadios.


Representantes de la industria hotelera y turística han respaldado ampliamente estas iniciativas.


Según organizaciones empresariales, ofrecer horarios más flexibles permite a las ciudades competir mejor por el gasto turístico y aumentar el tiempo que los visitantes permanecen consumiendo en negocios locales.


Además, sostienen que la medida podría generar empleos temporales y mayores ingresos fiscales derivados de las ventas durante el campeonato.


Muchos establecimientos ven el Mundial como una oportunidad para recuperarse de años complejos marcados por la pandemia, el aumento de costos operativos y una desaceleración en el consumo.


La inflación ha reducido el gasto discrecional de muchos consumidores, mientras que los costos laborales y de suministros continúan representando un desafío para pequeñas y medianas empresas.


Para numerosos propietarios de bares y restaurantes, la posibilidad de extender sus horarios ofrece una herramienta adicional para aumentar ingresos durante uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.


Sin embargo, no todos los expertos están convencidos de que el Mundial producirá el enorme impulso económico que inicialmente se proyectó.


En los últimos meses, algunos análisis han moderado las expectativas sobre los beneficios financieros que dejará el torneo en ciertas ciudades anfitrionas.


Diversos economistas señalan que los grandes eventos deportivos suelen generar importantes beneficios para sectores específicos, como hoteles, restaurantes y transporte, pero no siempre producen un impacto económico duradero para toda la comunidad.


Además, algunos estudios sugieren que los ingresos adicionales pueden verse parcialmente compensados por gastos asociados a seguridad, infraestructura y servicios públicos necesarios para recibir a grandes cantidades de visitantes.


A pesar de estas reservas, los gobiernos estatales consideran que flexibilizar los horarios comerciales representa una medida de bajo riesgo y potencialmente beneficiosa.


La mayoría de las leyes aprobadas no obligan a los negocios a permanecer abiertos más tiempo. En cambio, simplemente ofrecen la posibilidad de hacerlo si consideran que existe suficiente demanda.


Asimismo, muchas de estas decisiones requieren aprobación municipal o permisos específicos antes de entrar en vigor, permitiendo que cada comunidad adapte las medidas a sus necesidades particulares.


Los defensores de la iniciativa argumentan que el Mundial representa una ocasión excepcional que difícilmente volverá a repetirse en el corto plazo.


La combinación de millones de visitantes internacionales, cobertura mediática global y una creciente cultura futbolística en Estados Unidos genera condiciones favorables para que ciudades anfitrionas y regiones cercanas aprovechen al máximo el evento.


Además del beneficio económico inmediato, algunos funcionarios esperan que la experiencia deje un legado duradero para el turismo local.


La exposición internacional asociada al torneo podría motivar futuras visitas de viajeros que descubran nuevas ciudades estadounidenses durante el campeonato.


Mientras continúan los preparativos para el inicio del Mundial, los bares y restaurantes ya comienzan a planificar promociones especiales, eventos temáticos y actividades destinadas a atraer a los aficionados.


Desde grandes cadenas hasta pequeños negocios familiares, miles de establecimientos esperan que el torneo se convierta en una oportunidad para aumentar ventas y fortalecer su presencia en un mercado cada vez más competitivo.


Con la cuenta regresiva en marcha, los cambios regulatorios aprobados por diversos estados reflejan la apuesta de gobiernos y empresarios por convertir la pasión mundialista en una fuente de crecimiento económico y actividad comercial.


Aunque el verdadero impacto financiero solo podrá medirse una vez concluya el torneo, las ciudades anfitrionas confían en que el evento deportivo más visto del mundo impulse una temporada de fuerte actividad para el sector turístico y gastronómico estadounidense.