Por El Latino Newsroom
Una espera de 44 años llegó a su fin en la noche del jueves para la franquicia de Wisconsin. Impulsados por un cuerpo de relevistas impenetrable y una mentalidad combativa para remontar marcadores adversos, los Cerveceros de Milwaukee derrotaron 6-4 a los bicampeones defensores, los Dodgers de Los Ángeles, en el cuarto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.
Con este resultado, Milwaukee completó una impresionante e e histórica barrida de cuatro compromisos que aseguró su regreso al Clásico de Otoño por primera vez desde 1982.
La victoria en el Dodger Stadium representó el segundo banderín de la Liga Nacional en la historia de la organización y el segundo título de liga en general. Asimismo, el conjunto de Milwaukee se convirtió en la primera franquicia en las Grandes Ligas en barrer a un rival en una postemporada inmediatamente después de haber sufrido una barrida ante ese mismo oponente en la fase final del año previo.
El triunfo ratifica la destacada campaña regular del equipo dirigido por Pat Murphy, escuadra que lideró todo el béisbol de las Grandes Ligas con un registro de 103 victorias. Ahora, la nómina de Milwaukee disfrutará de un descanso de una semana antes de recibir en su parque el primer juego de la Serie Mundial el próximo 23 de octubre, donde enfrentará al ganador del cruce entre los Guardianes de Cleveland y los Rayos de Tampa Bay.
Una remontada de campeonato e impacto en las etapas decisivas
El panorama inicial del encuentro parecía adverso para la causa de los visitantes. Los Dodgers tomaron una ventaja temprana de 4-0 en la misma segunda entrada, impulsados por el primer cuadrangular de la presente postemporada del estelar japonés Shohei Ohtani. Sin embargo, la alineación de Milwaukee no decayó ante la desventaja inicial y comenzó a descontar la diferencia de manera gradual frente al pitcheo de los californianos.
El jardinero Garrett Mitchell emergió como una de las figuras clave del encuentro al conectar un jonrón solitario en el sexto episodio que rompió el empate y le otorgó a los Cerveceros una ventaja decisiva que no volverían a ceder en el resto de la jornada.
En la novena entrada, con dos outs en la pizarra, el segunda base David Hamilton amplió la ventaja con un cuadrangular solitario ante los lanzamientos del relevista puertorriqueño Edwin Díaz. El batazo de cuatro esquinas de Hamilton resultó sorprendente, considerando que el jugador apenas había registrado cuatro jonrones a lo largo de toda la temporada regular.
»Nos quedamos abajo temprano esta noche y dijimos, va a ser una gran historia», declaró el capitán de los Cerveceros, Christian Yelich, al término del compromiso. «Vamos a regresar y ganar esto. Pensamos en mantenernos unidos, empezar a recortar la diferencia poco a poco. Y eso es exactamente lo que hicimos».
Por su parte, el jardinero Garrett Mitchell expresó su satisfacción por el logro colectivo alcanzado en terreno visitante. «Me emociona que nos queden algunos juegos más por disputar y poder ir a casa con los fanáticos y celebrar allá también», afirmó Mitchell en medio de las celebraciones en el vestidor.
Solidez en el pitcheo de relevo y mirada en el Clásico de Otoño
La clave para contener la peligrosa ofensiva de Los Ángeles en el tramo final del partido recayó en la efectividad del bullpen de Milwaukee. El lanzador zurdo Aaron Ashby firmó una actuación de tres entradas completas sin permitir anotaciones ni daño significativo, acreditándose un salvamento crucial que selló la eliminación de los vigentes campeones ante su propio público.
La victoria desató la celebración de un nutrido contingente de aficionados de Milwaukee que viajó a California y se hizo sentir en las tribunas del recinto angelino. El estratega del equipo destacó la determinación y la mentalidad competitiva con la que el plantel afrontó la serie eliminatoria.
»No veníamos a jugar a las palmaditas», enfatizó el mánager Pat Murphy durante la rueda de prensa posterior al juego. «Teníamos hambre, y mientras sea un campo parejo, vamos a venir y dar nuestro mejor esfuerzo para ganar. Eso es exactamente lo que hicimos».
Con el boleto asegurado al escenario más importante del béisbol profesional, los Cerveceros buscarán conquistar el primer título de Serie Mundial en la historia de la franquicia, respaldados por la solidez de su pitcheo y la efectividad de sus bateadores en momentos de alta presión.
