Por Ricardo Santana Velázquez
Cónsul de México en Oxnard
El emprendimiento es mucho más que iniciar un negocio, para muchas mujeres representa la posibilidad de alcanzar independencia económica, convertir una habilidad en una fuente de ingresos y construir un mejor futuro para ellas y sus familias.
Con enorme satisfacción, el Consulado de México en Oxnard concluyó recientemente la edición 2026 del Programa Consular de Emprendimiento para Mexicanas en el Exterior (PCEME), Mexicana Emprende, una iniciativa de la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, que busca brindar a las mexicanas que viven en Estados Unidos las herramientas necesarias para desarrollar, establecer y fortalecer sus propios negocios.
Este año celebramos la graduación de 28 mujeres, la cifra más alta alcanzada hasta ahora por nuestro Consulado.
De ellas, 22 lograron constituir formalmente o fortalecer sus negocios en sectores tan diversos como alimentos y bebidas, construcción, cuidado de mascotas, servicios legales y contables, moda y accesorios, salud y bienestar, y cuidado infantil.
Detrás de estas cifras hay 28 historias de esfuerzo, perseverancia y transformación. Durante varios meses, las participantes recibieron capacitación en administración, finanzas, mercadotecnia, liderazgo y elaboración de planes de negocio, además de mentorías y acompañamiento especializado para avanzar en la formalización y el crecimiento de sus empresas.
Los resultados muestran también cómo Mexicana Emprende se ha consolidado en nuestra comunidad.
En 2023 se graduaron 12 participantes; en 2024 fueron 23; en 2025, otras 23; y este año llegamos a 28 graduadas.
En 4 ediciones, 86 mujeres han concluido el programa en Oxnard, formando una comunidad empresarial mexicana que continúa creciendo y creando vínculos en los condados de Ventura, Santa Bárbara y San Luis Obispo.
Pero el verdadero impacto de Mexicana Emprende no puede medirse únicamente por el número de negocios creados.
Cuando una mujer adquiere herramientas para administrar sus recursos, establecer precios, acceder al sistema financiero, promocionar sus productos o formalizar una empresa, aumenta también su capacidad para tomar decisiones sobre su futuro.
Y cuando un pequeño negocio prospera, sus beneficios se extienden a las familias: genera oportunidades, fortalece la economía local y contribuye al bienestar de toda nuestra comunidad.
Nada de esto sería posible sin la generosidad de quienes comparten voluntariamente sus conocimientos y experiencia.
Expreso un reconocimiento especial a Luisa Arzate, empresaria, mentora y líder del programa, así como a las y los especialistas, organizaciones e instituciones que nos acompañaron durante esta edición, entre ellas Inclusiv, el Economic Development Collaborative (EDC), además de las instituciones financieras y cooperativas de crédito que colaboran con nosotros para promover la educación y la inclusión financiera.
A nuestras 28 graduadas quiero expresarles mi reconocimiento y felicitación.
Su graduación no representa el final del camino, sino el comienzo de una nueva etapa. Desde el Consulado seguiremos trabajando para fortalecer esta red de emprendedoras y generar espacios de capacitación, vinculación y colaboración que permitan que sus proyectos continúen creciendo.
Y a todas aquellas mujeres mexicanas de nuestra región que tienen una idea de negocio, que ya venden un producto o prestan un servicio, o que simplemente han pensado alguna vez en emprender, quiero hacerles una invitación: ustedes pueden formar parte de la próxima generación de Mexicana Emprende.
En marzo de 2027, el Consulado dará a conocer la convocatoria para la próxima edición del programa.
Las invitamos a mantenerse atentas a nuestra página de Facebook y, cuando llegue el momento, a dar ese primer paso.
El talento, la creatividad y la capacidad de trabajo de las mujeres mexicanas representan una extraordinaria fuerza económica y social.
Desde el Consulado de México en Oxnard seguiremos trabajando para que ese talento encuentre herramientas, aliados y oportunidades que le permitan convertirse en proyectos productivos y, sobre todo, en mejores condiciones de vida para nuestras familias y nuestra comunidad.
