Lucid Air Touring 2026: lujo futurista con la fuerza de una bestia


Por Carlos Hernández
redaccion@latinocc.com


Hay automóviles cuya calidad puede evaluarse después de unos cuantos minutos al volante. Otros necesitan tiempo, carreteras diferentes y cientos de millas para revelar completamente su personalidad.
El Lucid Air Touring 2026 pertenece al segundo grupo.


Después de casi dos semanas de uso y más de 850 millas recorridas entre Santa Bárbara, Santa Mónica, Newport Beach, Oxnard y Ojai, este sedán eléctrico dejó algo muy claro: no sólo es uno de los vehículos más avanzados tecnológicamente del mercado, sino también uno de los mejores exponentes del lujo eléctrico moderno.


La unidad probada, terminada en el elegante color Cosmos Silver Metallic y equipada con un interior Tahoe, combina una apariencia sofisticada con una mecánica capaz de entregar cifras que hace pocos años habrían estado reservadas para automóviles exóticos.


Su equipamiento también incluía DreamDrive Pro, el sistema Surreal Sound Pro de 21 bocinas y un paquete de comodidad con puertas de cierre suave, maletero frontal eléctrico, cortinas eléctricas y climatización de cuatro zonas.


El Lucid Air no necesita una enorme parrilla, alerones exagerados ni líneas agresivas para llamar la atención.
Su diseño exterior es limpio, bajo y extraordinariamente aerodinámico.


El frente presenta una franja luminosa delgada que recorre prácticamente todo el ancho del vehículo, mientras que los faros LED se integran de manera discreta a la carrocería. Desde los costados, su techo arqueado y su larga distancia entre ejes le dan una silueta elegante, casi escultural.


Con 195.9 pulgadas de largo, 86.4 pulgadas de ancho con los espejos y apenas 55.4 pulgadas de alto, el Air luce largo y ancho, pero también muy bajo sobre el pavimento.


Esa combinación le proporciona una presencia imponente sin sacrificar refinamiento.
El color plateado de la unidad probada acentuaba todavía más sus superficies lisas y sus detalles metálicos.
En lugares como Santa Mónica y Newport Beach, donde los vehículos de alta gama forman parte del paisaje cotidiano, el Lucid seguía atrayendo miradas y preguntas.


No parece un automóvil diseñado para seguir una moda, parece un vehículo creado para establecer su propio lenguaje.


Al abrir la puerta, el Air confirma que su apariencia futurista no se limita al exterior.


El tablero está dominado por una pantalla curva de 34 pulgadas, conocida como Glass Cockpit, que integra la instrumentación, la navegación y numerosos controles del vehículo.


Debajo se encuentra el Pilot Panel, una segunda pantalla retráctil desde la cual se ajustan distintas funciones de comodidad y configuración.


A pesar de la cantidad de tecnología, la cabina no se siente fría ni complicada. Lucid logró conservar algunos controles físicos en puntos estratégicos, evitando obligar al conductor a navegar por varios menús para realizar tareas sencillas.


Los gráficos son nítidos, las animaciones fluidas y la presentación general está a la altura de un vehículo de esta categoría.


La integración inalámbrica de Apple CarPlay, la navegación en línea, la carga inalámbrica para teléfonos y las actualizaciones remotas forman parte de una experiencia digital que se siente moderna y bien resuelta.
La unidad también contaba con perfiles personalizados para distintos conductores y compatibilidad con la aplicación de Lucid.


Los materiales refuerzan esa sensación premium.


El cuero Tahoe, el revestimiento interior de Alcantara negro y las superficies suaves crean un ambiente sofisticado, pero sin caer en excesos decorativos.


Los asientos delanteros de esta unidad ofrecían 14 ajustes eléctricos, calefacción y ventilación, una configuración que resultó excelente durante las largas jornadas de manejo.


La gama también dispone de asientos con hasta 20 ajustes, funciones de masaje y otras opciones orientadas al máximo confort.


Hay espacio para cinco pasajeros, con una segunda fila amplia incluso para adultos. El diseño compacto de los motores y la batería permite aprovechar mejor el interior, algo que se nota especialmente en el espacio para las piernas.


Las rutas utilizadas durante la prueba permitieron evaluar al Air en condiciones muy diferentes.
El recorrido entre Santa Bárbara y Santa Mónica puso a prueba su comportamiento en autopista y en el intenso tráfico de Los Ángeles.


El viaje hasta Newport Beach agregó varias horas continuas al volante, mientras que los desplazamientos hacia Oxnard y Ojai permitieron conducirlo por carreteras secundarias, curvas y superficies menos uniformes.
En todos esos escenarios, la comodidad fue sobresaliente.


La suspensión absorbe baches, grietas y juntas del pavimento con una suavidad extraordinaria, pero sin provocar esa sensación flotante que afecta a algunos sedanes de lujo.


El Lucid Air controla muy bien los movimientos de la carrocería y mantiene una estabilidad notable a velocidad de autopista.


En las curvas rumbo a Ojai, el vehículo se sintió firme, preciso y sorprendentemente ágil para sus dimensiones.


La dirección responde con rapidez y el centro de gravedad bajo, resultado de la batería instalada bajo el piso, ayuda a mantenerlo plantado sobre el asfalto.


El silencio dentro de la cabina también contribuye al confort. A velocidades elevadas se percibe muy poco ruido del viento, mientras que el sonido producido por los neumáticos se mantiene bien aislado.


Después de varias horas seguidas de conducción, uno baja del Lucid con menos fatiga de la esperada.
Ese detalle, más que cualquier material decorativo, es una verdadera señal de lujo.


La refinada apariencia del Air Touring esconde una mecánica verdaderamente explosiva.


Su sistema de dos motores eléctricos y tracción integral genera 620 caballos de fuerza y 885 libras-pie de torque.


Esa potencia le permite acelerar de 0 a 60 mph en apenas 3.4 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 140 mph.


Son cifras cercanas a las de numerosos superautos, pero entregadas en un sedán amplio, silencioso y cómodo.


Al presionar el acelerador, la respuesta es inmediata. No hay cambios de marcha, retrasos del turbocompresor ni necesidad de esperar a que el motor alcance determinado régimen.


Las 885 libras-pie aparecen con una contundencia que pega el cuerpo contra el asiento y transforma cualquier incorporación a la autopista en una experiencia impresionante.


En los adelantamientos, basta una presión moderada sobre el pedal para ganar velocidad con enorme facilidad.


Cuando se exige toda la potencia, el Air demuestra que debajo de su imagen ejecutiva vive una auténtica bestia.


Lo más sorprendente es el control con el que entrega esa fuerza.


La tracción integral distribuye la potencia con precisión y evita que el automóvil se sienta nervioso. Es brutalmente rápido, pero también estable y predecible.


Para detenerlo, cuenta con discos ventilados delanteros de 15 pulgadas, acompañados por pinzas de seis pistones, y discos traseros de 14.8 pulgadas con pinzas de cuatro pistones.


El sistema ofrece una capacidad de frenado acorde con el desempeño del vehículo y trabaja junto con la regeneración eléctrica.


La batería tiene una capacidad de 92 kilovatios-hora y trabaja con una arquitectura de alto voltaje de 700 voltios, con capacidad del sistema de llegar hasta 900 voltios.


Esta plataforma permite reducir pérdidas de energía, controlar mejor la temperatura y aprovechar sesiones de carga rápida.


En un cargador de corriente directa compatible, el Air acepta hasta 250 kilovatios. Bajo condiciones ideales, puede recuperar aproximadamente 200 millas de autonomía en unos 16 minutos.


Lucid anuncia hasta 431 millas de alcance estimado por la EPA, dependiendo de la selección de ruedas.


Sin embargo, la etiqueta del vehículo específico probado mostraba una autonomía estimada de 396 millas con una carga completa, recordando que el alcance puede cambiar según el equipamiento, los neumáticos, la velocidad, el clima y el estilo de conducción.


Más allá de la cifra exacta, durante las más de 850 millas de prueba el Air demostró que su autonomía es uno de sus grandes atributos.


Los viajes largos requieren menos planificación que en muchos otros eléctricos y la llamada ansiedad de autonomía disminuye considerablemente.


El Lucid Air también aprovecha bien el espacio disponible.


El maletero trasero ofrece 22.1 pies cúbicos, mientras que el compartimiento delantero, conocido como frunk, agrega otras 10 pies cúbicos de capacidad, según las especificaciones proporcionadas, para un total considerable entre ambos espacios.


Ese compartimiento delantero resulta especialmente útil para guardar cables de carga, mochilas o equipaje pequeño, sin ocupar el área principal del maletero.


La apertura eléctrica del baúl delantero, incluida en el paquete de comodidad de la unidad probada, añade un detalle práctico poco común incluso entre vehículos eléctricos costosos.


La unidad probada incorporaba DreamDrive Pro, el paquete avanzado de asistencia de Lucid.


El sistema utiliza cámaras, radares y otros sensores para proporcionar control crucero adaptativo, asistencia de carril, monitoreo de puntos ciegos, frenado automático de emergencia, protección contra tráfico cruzado y visualización envolvente en 3D.


En los congestionamientos camino a Santa Mónica, el control crucero adaptativo redujo considerablemente el cansancio.


Las aceleraciones y frenadas se sintieron progresivas, sin las reacciones bruscas que presentan algunos sistemas de la competencia.


Las cámaras también ofrecen imágenes claras y ángulos útiles al estacionarse. En un automóvil tan ancho, la visión envolvente no es un lujo innecesario, sino una herramienta valiosa.


El sistema monitorea además la atención y el cansancio del conductor, mientras que el hardware instalado está preparado para recibir futuras mejoras mediante actualizaciones inalámbricas.


El sistema Surreal Sound Pro de 21 bocinas merece un apartado propio.


La claridad de las voces, la separación de los instrumentos y la profundidad de los graves crean una experiencia cercana a la de una sala de sonido de alta calidad.


En combinación con el excelente aislamiento de la cabina, permite escuchar música con gran detalle incluso circulando por autopista.


Durante los recorridos costeros, el sistema convirtió al Air en una especie de estudio de audio rodante.


Después de más de 850 millas, el Lucid Air Touring 2026 demostró ser mucho más que un automóvil eléctrico rápido.


Es un sedán de lujo completo, sofisticado y extremadamente avanzado.


Pocos vehículos combinan de manera tan convincente tecnología, autonomía, elegancia y desempeño como el Lucid Air Touring.