Santiago Peña renuncia a la presidencia de Paraguay en medio de una crisis bancaria y política

Por El Latino Newsroom

La decisión se produjo mientras la Cámara de Diputados debatía la posibilidad de someterlo a un juicio político, después de que legisladores de su propio partido comenzaran a retirarle el respaldo.

El vicepresidente Pedro Alliana asumirá la Presidencia y deberá completar el periodo de Gobierno hasta el 15 de agosto de 2028.

Peña anunció su dimisión mediante un video publicado en sus redes sociales. En el mensaje, afirmó que tomó la decisión con el propósito de preservar la estabilidad del país y evitar un deterioro mayor de la situación institucional.

“He tomado la decisión de presentar la renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, expresó.

El mandatario también hizo referencia a la preocupación de los paraguayos que mantenían sus ahorros en el sistema financiero, especialmente los clientes de Ueno, quienes quedaron sin acceso a sus cuentas tras la intervención de la entidad bancaria.

“Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos”, agregó Peña, al señalar que la tranquilidad de los ciudadanos era su principal prioridad.

La renuncia se produjo apenas 48 horas después de que las autoridades intervinieran el banco Ueno debido a graves problemas de solvencia. La entidad financiera cuenta con casi tres millones de clientes, quienes desde el martes tenían restringido el acceso a sus cuentas.

La situación generó preocupación entre los depositantes y provocó protestas en distintas calles del país. Los afectados exigieron respuestas sobre el destino de sus ahorros y reclamaron la salida del presidente, a quien responsabilizaron políticamente por la crisis.

El descontento ciudadano se convirtió en uno de los principales factores que aceleraron el debilitamiento del Gobierno. La presión aumentó mientras el Congreso analizaba la posibilidad de iniciar un juicio político contra Peña.

Aunque inicialmente parecía que la iniciativa no contaba con los votos necesarios para prosperar, el panorama cambió durante el transcurso del jueves. Según el reporte de la prensa paraguaya, incluso legisladores del oficialismo comenzaron a distanciarse del mandatario.

El aislamiento político de Peña coincidió con la indignación de los clientes de Ueno, quienes demandaban garantías para recuperar los fondos depositados en la institución.

Con la salida de Peña, el vicepresidente Pedro Alliana asumirá la jefatura del Ejecutivo y tendrá la responsabilidad de completar el periodo presidencial, que concluye el 15 de agosto de 2028.

Su llegada al cargo se produce en un momento de fuerte incertidumbre política y financiera, marcado por la necesidad de atender las demandas de los depositantes de Ueno y recuperar la confianza en el sistema bancario.

En su mensaje de despedida, Peña insistió en que su decisión buscaba proteger la estabilidad nacional y las instituciones democráticas. También puso énfasis en la situación de las personas que no podían disponer de sus ahorros.

La crisis bancaria, que desencadenó protestas y aceleró la pérdida de respaldo político del presidente, deja ahora al nuevo Gobierno ante el desafío de ofrecer respuestas a millones de clientes afectados.

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