Solidaridad ciudadana lidera rescates en Pereira tras devastador terremoto en Colombia

​Por El Latino Newsroom

En el centro de la ciudad, un ejército improvisado de más de 500 personas remueve con sus propias manos y herramientas básicas las ruinas de un edificio donde funcionaban una panadería, una farmacia y un hostal de paso para vendedores ambulantes y personas en situación de calle.

​La cifra oficial de fallecidos a nivel nacional ha ascendido a 250 personas, mientras las autoridades locales e internacionales advierten que las primeras 72 horas son fundamentales para hallar sobrevivientes, antes de que las probabilidades de rescate caigan drásticamente al 2,5%.

​El desastre natural ha tomado al país en medio de una transición política, con el recién asumido presidente Abelardo de la Espriella supervisando las zonas afectadas en el Eje Cafetero y departamentos vulnerables como el Chocó.

​En la intersección donde colapsó la estructura, la coordinación de las labores no recae en mandos militares ni en organismos de socorro oficiales, sino en la propia comunidad organizada de manera espontánea.

  • Liderazgo civil: Un ciudadano equipado con un megáfono dirige a los cientos de voluntarios desde un semáforo, estableciendo cadenas humanas para retirar escombros y administrar el tráfico de herramientas.
  • Recursos comunitarios: A falta de maquinaria pesada, los voluntarios trabajan con mazos, cinceles, carretillas y baldes. La colectividad ha solicitado donaciones de guantes, cascos e hidratación para sobrellevar temperaturas cercanas a los 30 grados.
  • Unión social: En las jornadas de búsqueda participan desde comerciantes locales y familiares de los atrapados hasta integrantes de las barras bravas del club de fútbol Deportivo Pereira.

​Aunque bomberos voluntarios han hecho presencia intermitente para aconsejar sobre el apuntalamiento de las ruinas y la prevención de colapsos secundarios, la fuerza pública ha tenido una presencia mínima en este sector específico.

​La tragedia plantea un desafío operacional masivo para la administración del presidente De la Espriella, quien suma apenas unos días al frente del Ejecutivo nacional. El gobierno colombiano ha aceptado ayuda internacional traducida en hospitales de campaña y kits de alimentos, pero rechazó el despliegue de rescatistas extranjeros en el terreno.

​Pese a que las esperanzas disminuyen con el paso de las horas y los perros de búsqueda de los equipos oficiales no han detectado señales claras en algunas zonas, los ciudadanos en Pereira se niegan a detener las excavaciones tras escuchar ruidos y gritos provenientes de las profundidades de los escombros.