Un panel de la ONU critica la retórica de Trump y la represión migratoria de EE. UU.


Por Redacción
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Las preocupaciones fueron planteadas por el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas, un grupo de expertos independientes que supervisa el cumplimiento de los países con el tratado internacional conocido como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Estados Unidos ratificó dicha convención en 1994.


En una decisión publicada esta semana desde Ginebra, el comité declaró estar «profundamente inquieto» por lo que describió como un lenguaje despectivo y deshumanizador dirigido a migrantes, refugiados y solicitantes de asilo.


El panel advirtió que presentar a los migrantes como delincuentes o como una carga para la sociedad, particularmente por parte de líderes influyentes, puede contribuir a la discriminación y, potencialmente, incitar a la comisión de crímenes de odio.


El comité también expresó su inquietud respecto a las prácticas de control migratorio llevadas a cabo por agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).


Según el panel, las tácticas de control podrían implicar la elaboración de perfiles raciales y controles de identidad arbitrarios dirigidos específicamente a personas de color.


Entre sus recomendaciones, el panel de la ONU instó a las autoridades estadounidenses a suspender las operaciones de control migratorio en las proximidades de escuelas, hospitales e instituciones religiosas.


Asimismo, exhortó al gobierno a revisar sus políticas de inmigración y a garantizar que estas cumplan con los estándares internacionales de derechos humanos.


Las conclusiones del Comité surgen en un momento en que la administración Trump ha intensificado el control migratorio en ciudades de todo el país; una iniciativa política que, según argumenta el gobierno, resulta necesaria para reforzar la seguridad fronteriza y la seguridad pública.


No obstante, los críticos sostienen que esta represión ha derivado en un aumento de las detenciones, las deportaciones y las denuncias sobre prácticas de control excesivamente severas.


La Casa Blanca rechazó el informe; un portavoz calificó al panel de la ONU de parcial y defendió el enfoque adoptado por la administración en materia de control migratorio.


L@s funcionari@s republicanos afirmaron que dichas políticas tienen por objetivo reducir la delincuencia y salvaguardar la seguridad nacional, sin embargo, según datos del DHS menos del 8 por ciento de l@s arrestad@s tienen antecedentes criminales graves.


Así, las recomendaciones del comité no son jurídicamente vinculantes, forman parte del proceso de supervisión de la ONU para aquellos países que se han adherido a la convención contra la discriminación.


En el pasado se han emitido advertencias similares tras periodos de tensión racial en los Estados Unidos, incluso durante las protestas a nivel nacional de 2014 y 2020.


Para las comunidades inmigrantes y sus defensores, el informe se suma a un debate internacional en curso sobre cómo la aplicación de las leyes de inmigración y la retórica política de los Estados Unidos afectan a los migrantes y solicitantes de asilo que buscan seguridad y oportunidades en el país.