15 años a cadena perpetua por muerte con fentanilo

Por Redacción
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Una mujer de Reseda fue sentenciada a una pena de 15 años a cadena perpetua por la muerte de un hombre que consumió una mezcla letal de fentanilo y xilazina que, de acuerdo con la investigación, ella le había vendido un día antes.

Charity Faith Wiley, de 40 años, recibió la sentencia el martes en el Tribunal Superior de Ventura, después de haberse declarado culpable el 6 de julio de asesinato en segundo grado y otros cinco delitos graves relacionados con posesión y venta de drogas, posesión de un arma de fuego, lavado de dinero y conspiración.

La Fiscalía del Condado calificó el caso como la primera condena por asesinato relacionada con fentanilo obtenida en el condado.

La víctima, Devin Kastler, murió el 6 de junio de 2024 en una residencia de la zona no incorporada de Simi Valley.

Agentes que investigaron lo que inicialmente parecía ser una sobredosis encontraron drogas y parafernalia en su habitación, mientras que los análisis toxicológicos posteriormente detectaron cantidades letales de fentanilo y xilazina en su organismo.

La xilazina, conocida también como “tranq” cuando aparece mezclada con drogas ilícitas, no fue el único elemento que terminó adquiriendo importancia en la investigación.

Según los fiscales, mensajes recuperados del teléfono celular de Wiley mostraron que uno de sus secuaces le había advertido sobre los peligros de vender “tranq-dope”, y le explicó que se negaba a proporcionársela específicamente a Kastler porque este solo consumía drogas ocasionalmente.

Wiley respondió que no deberían vender fentanilo a personas que consumían de esa manera.

Cinco días después de ese intercambio, de acuerdo con la Fiscalía, Wiley le vendió de todos modos a Kastler la mezcla que posteriormente fue vinculada con su muerte.

La investigación condujo a la detención de Wiley el 5 de marzo de 2025 en su residencia del Condado de Los Ángeles, donde participaron agentes de la Unidad de Delitos de Fentanilo y Sobredosis del Condado de Ventura, VC FOCUS, y la Policía de Simi Valley.

Los detectives registraron tanto la vivienda de Wiley como otro apartamento que, según las autoridades, era utilizado para la venta de narcóticos.

Lo encontrado ahí permitió a los fiscales presentar el caso como algo considerablemente más amplio que una venta aislada.

Las autoridades reportaron el decomiso de más de 3 libras de fentanilo, 1.5 libras de metanfetamina y 2.6 libras de pastillas falsificadas de Xanax que se sospechaba contenían fentanilo.

También encontraron cantidades de cocaína, heroína y otras drogas, además de más de $96,000 en efectivo y tres armas de fuego, dos de ellas cargadas.

Los registros también produjeron numerosos teléfonos celulares, identificaciones robadas y fraudulentas, cientos de hojas con registros de deudas y pagos, una máquina para contar dinero, materiales para empaquetar drogas y lo que los investigadores describieron como un plan de negocios para la venta de narcóticos.

Wiley admitió además circunstancias agravantes, entre ellas que la forma en que se cometieron los delitos demostraba planificación, sofisticación o profesionalismo.

“Después de más de 30 años como fiscal, rara vez me he encontrado con alguien tan organizado y sofisticado como Wiley, combinado con semejante desprecio por la vida humana”, declaró la fiscal adjunta principal Audry Nafziger, quien procesó el caso junto con el fiscal adjunto Devin Mirchi.

Durante la audiencia de sentencia, la madre, el padre, una tía y una amiga cercana de Kastler hablaron ante el tribunal sobre las consecuencias que su muerte dejó en la familia.

“Cuando mi hijo Devin murió, mi vida no simplemente cambió. La vida que conocía también terminó. Charity sabía que sus drogas estaban contaminadas. No solo le vendió drogas a Devin, le vendió algo que finalmente le quitaría su futuro”, dijo su madre, Kristi Kastler.

La sentencia se produce mientras el fentanilo continúa teniendo un peso considerable en las muertes por sobredosis registradas en el Condado de Ventura.

De acuerdo con cifras del médico forense citadas por la Fiscalía, 216 personas murieron por sobredosis en el condado durante 2025.

En 134 de esos casos se encontró fentanilo, solo o mezclado con otras sustancias, en el organismo de las víctimas.

Para el fiscal de distrito Erik Nasarenko, la condena de Wiley establece un precedente local sobre hasta dónde pueden llegar las consecuencias penales cuando una venta de drogas termina en una muerte.

“Esta es la primera condena por asesinato con fentanilo en el Condado de Ventura”, dijo Nasarenko, “y representa un paso importante para responsabilizar a los vendedores de drogas cuando sus acciones provocan la pérdida de una vida”.