Hombres armados que se identificaron como agentes de ICE pidieron inspeccionar las oficinas en busca de camas y advirtieron que podrían regresar de madrugada. El DHS asegura que los oficiales confundieron el lugar con una dirección vinculada a personas que buscaban arrestar.
Por El Latino Newsroom
Varios agentes armados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentaron ingresar a una firma de abogados de inmigración en Sacramento para inspeccionar sus instalaciones, pero empleados y el administrador del edificio les negaron el acceso después de que los oficiales no presentaran una orden judicial.
El incidente ocurrió el viernes por la mañana en las oficinas de Morris Law Group, en North Natomas, donde los agentes llegaron en al menos cuatro vehículos, según empleados citados por The Sacramento Bee.
Raissa Morris, propietaria de la firma, dijo que recibió un mensaje de uno de sus empleados a las 9:16 a.m. alertándole: “Inmigración está aquí”.
De acuerdo con Morris, un agente armado y portando una insignia del ICE había ingresado al vestíbulo y solicitado hablar con el gerente.
La abogada instruyó inmediatamente a su personal para que dejara claro que los oficiales no podían inspeccionar las instalaciones sin una orden judicial.
BUSCABAN CAMAS EN LAS OFICINAS
Según el relato de los empleados, uno de los agentes aseguró que habían recibido desde Washington, D.C., una lista en la que aparecía la dirección del edificio como domicilio postal principal de varias personas.
Los agentes pidieron recorrer las oficinas para verificar si había camas.
Morris explicó que es habitual que clientes de abogados de inmigración, particularmente víctimas de delitos, utilicen la dirección de la firma para recibir correspondencia.
Su despacho representa a más de 2,000 clientes.
La abogada aseguró además que uno de los agentes advirtió que, si recibían nuevas instrucciones, podrían regresar a las 3 a.m., romper ventanas e ingresar al edificio.
“Conozco mis derechos como abogada, pero también tenía miedo por mis clientes”, declaró Morris a The Sacramento Bee, señalando además su preocupación por la seguridad de sus empleados.
Los agentes permanecieron aproximadamente una hora en el lugar.
ADMINISTRADOR AMENAZÓ CON LLAMAR A LA POLICÍA
La situación terminó después de la llegada de Daniel Azurduy, dentista y administrador del edificio, quien les indicó que, sin una orden judicial, estaban invadiendo propiedad privada y amenazó con llamar a la policía.
Los hombres se retiraron poco después.
“Me siento frustrado por la falta de transparencia en el cumplimiento de la ley. Creo en la Constitución y creo que existen normas que la gente debe seguir a través de los canales adecuados para actuar correctamente”, dijo Azurduy.
Kevin Johnson, profesor de Derecho de UC Davis y especialista en inmigración y derechos civiles, dijo que no conocía antecedentes de agentes intentando ingresar a una firma de abogados de inmigración para buscar camas.
Johnson señaló que las autoridades necesitan una orden para ingresar a propiedad privada con el propósito de buscar evidencia o información sobre personas indocumentadas.
Las fotografías tomadas por personal del bufete de abogados muestran al menos cuatro vehículos totalmente negros y sin distintivos, una Chevrolet Tahoe, una Dodge Durango, una camioneta Ford y una Nissan Pathfinder, en el estacionamiento del edificio.
Otra fotografía muestra a un hombre de espaldas; no lleva uniforme, sino una camisa a cuadros y un sombrero.
Por lo que Johnson cuestionó la estrategia de los agentes al intentar entrar en un despacho de abogados de inmigración, dado que los abogados conocen la ley mucho mejor que el ciudadano promedio.
EL DHS DICE QUE FUE UNA CONFUSIÓN
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ofreció posteriormente una versión diferente de lo ocurrido.
En una declaración enviada el sábado al periodico The Sacramento Bee quien fue el que dio la primicia, un portavoz aseguró que los agentes se acercaron a “una puerta sin identificación” porque creían que correspondía a una dirección vinculada con personas que pretendían arrestar.
Según el DHS, los oficiales abandonaron el lugar una vez que descubrieron que se trataba de una firma de abogados.
Sin embargo, fotografías proporcionadas muestran que sobre la entrada de las oficinas aparece en letras grandes el nombre “Morris Law Group P.C.”
